Archivo mensual: enero 2016

Más Troyanos para Neptuno.

En el estudio de dos cuerpos, donde uno orbita en torno al principal y más masivo, aparecen los llamados puntos de Lagrange [1].

File:Lagrange very massive.svg

Ilustración publicada en Wikipedia.

Son lugares sobre la órbita del cuerpo secundario, donde se dan determinadas condiciones. Conocidos como L1, L2, L3, L4 y L5, otros cuerpos que se encuentren en los 3 primeros, estarán en condiciones de gran inestabilidad, cualquier perturbación los sacará de allí.
Los que se encuentren en L4 o en L5, estarán en posiciones de gran estabilidad. Ante una perturbación, se moverán en torno a esos puntos.
Estos puntos estables se encuentran a 60° delante y detrás del cuerpo secundario.
Donde haya un cuerpo orbitando a otro, habrá puntos de Lagrange y los cuerpos menores que se encuentren en L4 o en L5 reciben el nombre de Troyanos.

En el Sistema Solar, los Troyanos junto con los asteroides y objetos del cinturón de Kuiper, son una de las familias dinámicamente estables de objetos menores.
Los primeros en descubrirse fueron los Troyanos de Júpiter. Luego se los halló en otros gigantes como Neptuno y hasta la Tierra tiene un Troyano acompañándola.

Se han descubierto dos nuevos Troyanos orbitando alrededor de L4 en Neptuno, llavando a 11 la cantidad de objetos de este tipo en torno a ese Planeta. Tienen órbitas de aproximadamente 19° de inclinación respecto a la de Neptuno, y uno de ellos muestra la mayor excentricidad (divergencia respecto de la órbita circular) de todos esos Troyanos.
Comparten las características físicas de sus compañeros, por lo que se supone que han tenido un origen e historia evolutiva común. Esto se refinará con futuras observaciones infrarrojas.

Será cuestión de tiempo para que la tecnología permita hallar Troyanos en otros sistema planetarios.

Referencias:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Puntos_de_Lagrange

Fuente:

pdp.

La CEFAE, una comisión con buena voluntad.

En Argentina, existe la Comisión de Estudio de Fenómenos Aeroespaciales. Se trata de un organismo con la voluntad de estudiar seriamente los avistamientos de objetos voladores no identificados en el espacio aéreo Argentino.
Para eso, recibe las imágenes y documentación que las pueda acompañar, donde se registra el avistamiento de OVNIs por parte de la gente testigo de eventos de ese tipo.
Es curioso cómo muchos confunden la Luna, pelotas y aviones con objetos voladores no identificados. En particular, me llama la atención las fotos “movidas” que son enviadas para su estudio.

Captura de pantalla de 2016-01-27 21:27:32

Es importante que el material que se envíe para ser analizado sea de buena calidad. En caso de una foto o video, es fundamental que esté en foco y no tener movimientos que desvirtúen la imagen de los OVNIs a ser analizados. Es fundamental estar detenido al momento de registrar en imágenes con pulso firme.

Agradecimiento: Juan Manuel Flaherty.

pdp.

¿Hay un noveno planeta?

Es probable que volvamos a tener 9 planetas.
Hay evidencias de un noveno planeta más allá de Neptuno y Plutón, en el cinturón de Kuiper, del que Plutón es el miembro más cercano.
Las evidencias son indirectas, es decir que este posible noveno planeta, está manifestándose en molestias gravitatorias en objetos de ese cinturón.
No es la primera vez que un objeto es calculado y luego observado. Así sucedió con Plutón, que se lo calculó por las perturbaciones gravitatorias que producía en las orbitas de otros objetos, y luego, sabiendo por donde podría estar, se lo observó.

Objetos del cinturón de Kuiper, como Sedna, muestran órbitas que tienden a estar alineadas; con características comunes. Eso es muy difícil que se dé en forma casual.

orbits

Ilustración de Batygin y Brown donde se muestran las órbitas de objetos de cinturón de Kuiper y el posible noveno planeta.

Según simulaciones numéricas, esto puede ser causado por un objeto de unas 10 masas terrestres, algo menor a Neptuno que tiene 17 veces la masa de nuestro Planeta. De ser rocoso, sería una súper Tierra en el cinturón de Kuiper. Con una órbita elíptica, aunque no se sabe que tanto, su distancia promedio al Sol sería unas 20 veces la distancia a Neptuno. Así, su año duraría entre 10 mil a 20 mil años terrestres.
Este planeta no sería oriundo de esa parte del Sistema Solar. Se habría formado en regiones más interiores y habría migrado hacia afuera expulsado gravitacionalmente por Júpiter y Saturno.

La existencia de este planeta, implicaría la de objetos en el cinturón de Kuiper con órbitas muy inclinadas, casi perpendiculares al plano promedio de los objetos que giran alrededor del Sol. Lo curioso es que se han hallado objetos en esa región del Sistema Solar con ese tipo de órbitas.
Ahora sólo resta acorralarlo, saber por donde se encuentra para poder observarlo; tal como sucedió en su momento con Plutón.

Referencia:

Fuente:

pdp.

El sueño lúcido.

Cuando soñamos, no tenemos el mismo nivel de conciencia que cuando estamos despiertos; es por eso que no nos damos cuenta que estamos soñando.
A veces, cuando soñamos, experimentamos un nivel intermedio de conciencia entre el del sueño y el de la realidad. Ese estado híbrido de conciencia nos convierte en soñadores lúcidos.

Ilustración publicada en Onironauta Jovi (ver enlace en la ilustración)

En ese estado, sabemos que estamos en un sueño y realmente lo controlamos. Todos hemos pasado por esa experiencia al menos una vez.
Este tipo de conciencia mientras soñamos, está relacionado con determinados patrones de la actividad cerebral; luego, el estudio de casos de sueños con lucidez pueden arrojar nueva información sobre la conciencia.
Hay muchas personas que practican técnicas para ser soñadores lúcidos, muchas de ellas colaboran con la investigación en este tema. La mayoría de la estrategias para tener sueños lúcidos, se basan en poder reconocer diferencias entre ambos mundos.
Mientras tanto… ¿esto será un sueño?

Referencias:

Fuentes:

El nacimiento de una estrella de Carbono.

Cuando se dice que somos polvo de estrellas o hijos de las estrellas, hay cierta verdad en eso.
Somos formas de vida basadas en el Carbono, y ese elemento, como otros, se fabrican en la estrellas. Cuando ellas terminan su vida retornando al espacio los elementos procesados en su interior, dejan una nube de la que puede nacer una estrella y su sistema planetario contiendo Carbono. Así se piensa que fue nuestro origen, de ahí la conocida frase.

Las estrellas variables tipo Mira, son estrellas gigantes rojas en sus etapas finales. Presentan pulsaciones junto con sus variaciones de brillo, en las que pueden arrojar algo de materia a su entorno. No son todas exactamente iguales, las hay de diferentes tipos, todos relacionados con su evolución. Antes de morir, expulsan sus capas exteriores en forma de nebulosa planetaria en una última pulsación. Mientras esa nebulosa se aleja de la estrella, ella comienza la contracción hasta terminar como una enana blanca; un resto evolutivo.

La estrella LX Cyg (estrella LX de la Constelación del Cisne), es una estrella variable de tipo Mira. De 1975 al 2008, varió su tipo (de tipo S a tipo C) y en apenas 20 años aumentó su período de pulsación de 460 días a 580 días. Estos tiempos, son astronómicamente nada, un instante en la vida de una estrella.

We are all stardust: carbon star LX Cygni provides insights on the chemical evolution of the universe

Imagen de la gigante roja LX Cyg de tipo Mira. Crédito de S. Uttenthaler et al. Universidad de Viena.

Esto está relacionado con su evolución, ya que se están dando procesos que traen Carbono de su interior. Así, se está dando un verdadero cambio en la abundancia química de elementos en esta estrella, donde el Carbono pasa a ser uno de los elementos más abundantes.
LX Cyg se está transformando es una estrella rica en Carbono; lo que se conoce como estrella de Carbono.

Referencias:

Fuente:

pdp.

Ondas de Rossby en discos circumestelares explicarían raras variaciones de brillo en estrellas.

En un fluido, se suelen dar vórtices. Se trata de remolinos donde la materia converge aumentando su velocidad de rotación a medida que se dirige al centro.
Donde hay vórtices, suele haber ondas de Rossby. La materia que se desplaza cerca de los vórtices, lo hace en forma de ondas, las cuales reciben el nombre del Físico que las analizó. También se las conoce como ondas planetarias por darse en la atmósfera de los planetas (en la Tierra particularmente). Así, donde hay material con vórtices, también suele haber ondas de Rossby.

En un principio, se pensó que las ondas de Rossby podrían estar involucradas en la formación de planetas. En un disco protoplanetario, los vórtices donde se aglomera materia, podrían generar los pequeños grumos de futuros protoplanetas. Luego, las ondas de Rossby, que como toda onda comprime y descomprime material a su paso, estarían involucradas interactuando con esos vórtices. Así, existiría una dinámica de material relacionado con los grumos centrales de los vórtices y la materia desplazada en forma de onda de Rossby.

Las variaciones de luz de una estrella por tránsito de objetos obscuros, permite estudiar a esos objetos. Por lo general, esas variaciones son periódicas, lo que permite analizar las características de los exoplanetas que pasan delante de la estrella.
Pero se detectaron estrellas con variaciones de luz caprichosas. Algunos pensaron que se trataba de estructuras artificiales hechas por una civilización extraterrestre para colectar energía de su estrella. Para otros, habían causas naturales involucradadas, relacionadas con las características superficiales de la estrella y escombros a su alrededor.

Se analizó la luz de 10 estrellas enanas (de tipo K y M), todas ellas con edades menores a los 10 millones de años (jóvenes) y pertenecientes a las regiones de formación estelar en la constelaciones de Ophiuco y Scorpio (Ro Ophiuchus y Upper Scorpius).
Se encontró que tienen disminuciones de brillo casi periódicas o aperiódicas (sin período).
Los estudios infrarrojos, arrojaron resultados relacionados con discos de materia circumestelar.
Estos discos se extienden hasta los 10 radios estelares y muestran menos materia que la esperada. Hay grumos de futuros planetesimales moviéndose en la región interior de esos discos. Se trataría de grumos de materia dados por vórtices y ondas de Rossby que generan deformaciones del disco, sobre todo en su parte interior y más cercana a la estrella. Éstas están en movimiento en medio de interacciones, lo que provocaría los tránsitos irregulares delante de la estrella.

En este caso tampoco hay estructuras artificiales involucradas y se confirmaría la participación de ondas de Rossby en la formación de planetas.

Referencias:

Fuente:

pdp.

Es posible que el Acrocanthosaurus bailara.

De no haber sido astrónomo, habría sido paleontólogo o arqueólogo.
Tanto el espacio como los restos de extintos animales o civilizaciones, son dignos de ser observados. De una observación inteligente, desprovista de ideas preconcebidas, se puede obtener mucho. De hecho suelo ver mucho hacia abajo sobre todo en vacaciones.

En Dakota, Estados Unidos, se hallaron huellas petrificadas de unos 100 millones de años. Se las identificó como de Acrocanthosaurus [1], un carnívoro de grandes dimensiones, para lo cual basta con ver el tamaño de esas pisadas.

 

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Las huellas y sus descubridores. Crédito de M. Lockley.

Pero si se observa con detenimiento la foto, hay algo curioso en ellas. Una está al lado de la otra, luego el animal no se estaba desplazando. Estas dos que se observan en la imagen, pertenecen a un grupo de similares características, donde nada sugiere que el animal las hizo mientras caminaba por estar curiosamente agrupadas.
Sin embargo están como rascando el suelo y se trata de un animal carnívoro que no raspaba el suelo en busca de comida. Al parecer el animal estaba como… pisoteando repetidamente en el mismo lugar. ¿Puede tratarse de evidencias de un baile del macho para atraer a la hembra?; algo como un ritual de apareamiento como lo que hacen muchas aves contemporáneas.

Referencias:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Acrocanthosaurus

Fuentes:

pdp.