Archivo de la categoría: Curiosidades

Imágenes astronómicas: las más lindas pueden ser las peores.

Las imágenes en ciencia sirven para observar y mostrar lo que se está estudiando.
Entre ellas, las imágenes astronómicas suelen ser las más llamativas. Utilizadas para mediciones y detecciones, muchas veces acompañan textos educativos y hasta sirven de adorno en ambientaciones. En todos los casos, llaman la atención de quienes las observan y más aún de quienes las interpretan. Son hermosas por sí mismas ya que esos pequeños puntitos blancos son lejanas estrellas, exoplanetas o rocas herrantes.
A veces se resaltan de alguna manera para impactar más.
Es útil saber que muchas son en blanco y negro y luego coloreadas para mostrar mejor a los inexpertos los detalles que se pueden observar.
Generalmente los colores dependen de filtros usados. Otras veces los colores son falsos. En esos casos corresponden a una escala indicadora de cierta magnitud (pdp, 27/ago./2013, https://paolera.wordpress.com/2013/08/27/los-colores-de-los-objetos-astronomicos/). También, los colores pueden estar exagerados por una calibración inadecuada de los filtros.
Las imágenes que más llaman la atención, son aquellas donde las estrellas aparecen puntiagudas y hasta con halos de luz.

File:Pleiades large.jpg

Imagen de las pléyades pubicada en Wikipedia, crédito de NASA, ESA, AURA/Caltech, Palomar Observatory

Pues esas no son las mejores científicamente hablando.
Las imágenes estelares deben ser puntuales, como pinchaduras de alfiler. Sólo eso permite hacer mediciones exactas sobre ellas, eso es indicio de un buen enfoque.
La aparición de halos y puntas, se debe a saturaciones y reflejos que contaminan la información que se pueda obtener de las imágenes. Claro que eso las vuelve más artísticas.

Fuente:

  • March 14, 2017 0:27, International Journal of Modern Physics D, World Scientific Publishing Company, Canvas and Cosmos: Visual Art Techniques Applied to Astronomy Data,  JAYANNE ENGLISH.
    https://arxiv.org/pdf/1703.04183.pdf

pdp.

Elusivos transitorios de luz en la alta atmósfera.

No todo está entendido en relación a las tormentas eléctricas.
Los truenos son masas de aire en brusco movimiento, desplazadas por la energía de los rayos. Los rayos son fulguraciones debidas a descargas eléctricas; electrones que chocan y excitan átomos de la atmósfera. Luego, éstos se des-excitan emitiendo luz.

Pero visto desde el espacio, se ven cosas que no apreciamos desde abajo.
Se trata de fulguraciones aleatorias, breves y por lo tanto elusivas. Son eventos transitorios de descargas eléctricas conocidos como chorros azules (blue jets) y diablillos rojos (red sprites) entre otros.

A red sprite captured on camera from the Space Station on August 10 over southern Mexico. Credit: NASA

Imagen de red sprite crédito NASA.

 

https://i0.wp.com/blogs.discovermagazine.com/d-brief/files/2017/02/blue-lightning.jpg

Imagen de blue jet crédito ESA.

Se los observa en la alta atmósfera, encima de las nubes de tormenta, relacionados con las descargas eléctricas de los rayos.

Ilustración crédito de D D Sentman, University of Alaska in Fairbanks

No se sabe mucho de ellos ni cómo afectan la atmósfera, pero se estima que su color está relacionado con las propiedades de los átomos excitados. Por ejemplo, los diablillos rojos deben su color a la excitación de átomos de nitrógeno.

En este video los podemos ver a los chorros azules en acción.

Fuentes:

pdp

Las estadísticas de mi blog.

La Estadística, es de las Matemáticas aplicadas la que me resulta más subjetiva.
Como me comentó mi amigo Sergio Daniel Ioppolo, “Si 10 personas tienen 10 sánguches, para la Estadística tiene un sánguche cada persona…”
Pero es innegable su utilidad.
En mi blog suelo publicar artículos de diferentes ramas de la Ciencia. Si bien soy astrónomo, me interesa un poco de todo y publico en consecuencia de todo un poco y con mayor abundancia en el área astronómica.

Las estadísticas de mi blog indican en general, una gran cantidad de lecturas de temas relacionados con la Astronomía, lo que es lógico, ya que esos artículos son los más abundantes.
Pero lo curioso se da en verano, en todos ellos.
Para esa época del año las visitas crecen en número, más que en invierno, y la mayor cantidad de artículos leídos se da en dos artículos que no son precisamente de Astronomía.

38270365El de mayor lectura se trata de los huevos que suelen hallarse en la playa (pdp, 10/feb./2011, https://paolera.wordpress.com/2011/02/10/esos-huevos-que-aparecen-en-la-playa/).

 

 

guinessEl que le sigue, explica el por qué de la bolita en la lata de cerveza Guinness (pdp, 10/mar./2011, https://paolera.wordpress.com/2011/03/10/el-propsito-de-la-bolita-de-la-lata-de-la-cerveza-guinness/)
(foto guinness)

La estadística sugiere que en verano mucha gente va las playas donde encuentran esos curiosos huevos y buscan en la red cuál es su naturaleza.
También, parece que se toma más cerveza.

NOTA: la cerveza Guinness es marca registrada a nombre de sus responsables y se la nombra con fines ilustrativos. No se pretende hacer publicidad del producto.

pdp.

La cuchara de Marte, una apofenia en la roca.

Recientemente, para fines diciembre del 2016, corrió la noticia del hallazgo de una cuchara en Marte.
Pronto comenzaron a vender humo con la noticia relacionada con evidencias de una vieja civilización marciana. Me dediqué a buscar imágenes y encontré muchas, de las cuales varias son la misma imagen rotada (foto 1) y sólo una (foto 2) es diferente a las demás.

Un arqueólogo lo dirá mejor que yo, pero los utensilios de desaparecidas civilizaciones suelen estar enterrados a cierta profundidad debido al depósito de sedimentos acarreados sobre ellos por el viento con el transcurso de los años; no suelen estar desenterreados y visibles. Es más, se me ocurre que deben estar en ruinas de viviendas o en cuevas donde moraban los antiguos pobladores de la región.

(foto 1) – Crédito NASA/JPL-Caltech/MSSS

En la foto 1, se aprecia la tan nombrada cuchara en el aire, agarrada a la roca por un extremo de lo que sería su mango. Si seguimos con la vista hacia atrás la línea de ese mango, veremos una estructura lineal en la piedra, de la cual la cuchara parece ser el extremo de esa estructura que aflora de la roca. Hasta parece que atrás de la cuchara (algo arriba y un poco a la derecha del centro) se está formando otra.
Luego no sería nada raro que se trate del resultado de la erosión sobre una roca de diferentes componentes y durezas. A eso le podemos agregar apofenia, que consiste en ver patrones donde no los hay; en este caso en la rara forma de una piedra. Esa cuchara, sería frágil y propensa a romperse como parece que sucedió en la que se observa en el suelo en la foto 2.

cuchara

(foto 2) – Publicada en http://humor.atresmedia.com/

La Naturaleza nos muestra esculturas talladas en piedra con la erosión durante los años. Aquí en la Tierra hay muchos ejemplos. Uno de ellos en el Cañón del Atuel, San Rafael, Mendoza, Argentina.

atuel-museo-de-cera

Imagen del Cañón del Atuel publicada en http://tafitravel.blogspot.com.ar/

Allí se encuentra “El Museo de Cera” donde la erosión talló formas como las de “los monjes”, “el lagarto”, “el mono”, y otras tantas.

Referencias:

pdp.

W. S. Jacob y su fallido exoplaneta en 70 Oph.-B.

Mi abuela decía que “se equivocan los que hacen, los que nada hacen, jamás se equivocan…”.
Algo parecido me dijo mi exprofesor Dr. JCM; “Hay que ser conocidos, si no es por los aciertos, que sea por los errores…”.
La historia del Astrónomo Cap. W. S. Jacob cumple con ambas frases.

William S. Jacob estaba estudiando la binaria 70 Ophiuco (70 Oph), formada por una estrella primaria amarilla y una secundaria naranja, ambas de secuencia principal (el conjunto de la mayoría de las estrellas) a unos 16 años luz de casa.
Jacob midió la posición de la secundaria respecto de la primaria y encontró sugestivas variaciones.

70 Oph binary

Crédito D. Kipping.

Convengamos que así es que se refleja la existencia de planetas alrededor de una estrella; con variaciones periódicas en su posición. Eso se debe a que la estrella y sus planetas giran en torno al centro de masas del sistema, el cual suele estar dentro o muy cerca de la estrella.
Para detectar eso, es necesario instrumentos muy precisos ya que esas variaciones posicionales son muy pequeñas, y en aquellas épocas, no se contaba con esa tecnología.
Lamentablemente, ese exoplaneta no existe, y todo se debió a la acumulación de errores sistemáticos en la medición de la posición de la estrella.

Pero para Jacob, esas diferencias de posiciones seguían una ley; y para Él, esa ley era la de gravitación Newtoniana. Según Jacob, no había evidencias de que esa ley no fuera Universal y por lo tanto no aplicable a objetos lejanos como ser el vecindario de otras estrellas.
Así, concluyó que debía haber un planeta alrededor de 70 Oph-B.
El tiempo se encargó de demostrar lo contrario.
De haber estado en lo correcto, ese exoplaneta sería un gigante gaseoso orbitando cerca de su estrella. Eso, en una binaria, lo convierte en un planeta inestable.

Lo importante es cómo en aquellas épocas, alguien tuvo la mente abierta a la idea de planetas en torno a otras estrellas. Así las cosas, el primer rumor de exoplanetas corrió en 1855, mucho antes de lo que se puede imaginar.
Leer el trabajo publicado por Jacob me resultó muy interesante; realmente entré en su cabeza y me enteré de lo que pensaba y cómo lo hacía.

Referencias:

Fuente:

pdp.

Nubes noctilucentes tempranas en la Antártida.

Cuando un meteorito se desintegra en la atmósfera, se genera humo meteórico.
Esos micrometeoritos pueden quedar en suspensión en la atmósfera. Allí condensan humedad y como en otras impurezas, a su alrededor puede generarse una gota de agua. Luego, caen en la lluvia.
Pero en la mesósfera, a gran altura, se forman cristales de hielo a su alrededor. Las nubes que allí están y contienen estos cristales, dispersan la luz del Sol bajo en el Horizonte, recién puesto, mostrando un color celeste-azulado.
Son las nubes noctilucentes.

En verano, la atmósfera está más húmeda y curiosamente la mesósfera está más fría. Así es como se dan las condiciones que favorecen la aparición de estas nubes.
Este año, se adelantaron estas condiciones en la Antártida, lo que terminó con la temprana aparición de nubes noctilucentes.

Noctilucent clouds

NUbes noctilucentes sobre Antártida – Crédito: NASA/HU/VT/CU-LASP/AIM/Joy Ng.

Nada para preocuparse.

Referencia:

Fuente:

pdp.

Hamacándonos en el espacio exterior.

¿A quién no le gusta hamacarse?
Aunque sea lentamente, pensando, o simplemente viendo el horizonte.
Es más… imaginemos hamacarnos en un lugar exótico, que tal… la Luna.

Starfield

Imagen crédito de Museum of Digital Art.

 Más aún… en el espacio viendo objetos llamativos.

Claro que para hamacarnos, la gravedad es fundamental. En la Luna es muy baja, aunque podríamos hacerlo, claro que hay que estar allí. Ya en el espacio interestelar o intergaláctico, eso no sería posible; a menos que hagamos una simulación.

Si contamos con un sistema que detecte el balanceo de una hamaca y con esos datos movemos una imagen delante nuestro como si realmente estuviéramos allí hamacándonos; bien, tendríamos una buena aproximación de lo que se sentiría.
Pues eso se hizo, acá está.

Referencia:

Fuente:

pdp.