Archivo de la categoría: Geología

Rocas prístinas de la Tierra.

Nuestro Planeta, es un planeta realmente vivo.
Por ese motivo es que tenemos actividad geológica, volcanes, movimiento de las masas continentales; todo relacionado incluso con el campo magnético terrestre que nos defiende de los del viento solar (http://www.astromia.com/glosario/vientosolar.htm).

La corteza de la Tierra está en movimiento, se desgasta en un lado, se engrosa en otro, sus capas se deslizan, los continentes chocan. Todo atenta contra la posibilidad de encontrar una parte de la corteza terrestre que sea original o prístina.

Al norte de Quebec, Canadá, se hallaron rocas que serían de 4200 millones de años de edad. Asumiendo que nuestro Planeta se formó hace 4500 millones de años, estas rocas se habrían formado 300 millones de años luego del nacimiento de la Tierra.

A close-up of the Canadian rock which

Imagen de la piedra con muestras de rocas del nacimiento de la Tierra – crédito: Martin Simard.

Geológicamente hablando, esa diferencia de tiempo es nada, por lo que se estaría en presencia de rocas prístinas de nuestro Planeta.

Referencia:

Fuente:

pdp.

Cuasicristales en el meteorito Khatyrca.

Los meteoritos son rocas del espacio que ocasionalmente caen a la Tierra.
El tiempo que están en el espacio, las somete a condiciones que les permite tener especies químicas a veces particulares. La mayoría son ricos en minerales de silicatos y los hay metálicos ricos en hierro y níquel.

Los cuasicristales, son sólidos de estructura cristalina casi periódica, impensada de encontrarse en la naturaleza. Su descubrimiento le valió el Premio Nobel de Química a Dan Shechtman (https://es.wikipedia.org/wiki/Dan_Shechtman). Esa estructura se debe a un proceso de enfriamiento rápido de metales que no da tiempo a los átomos a adoptar posiciones de equilibrio en una estructura cristalina (http://seneca.fis.ucm.es/expint/html/fes/fes03/cuasicristal.html).

File:Quasicrystal1.jpg

Modelo atómico de cuasicristal de Plata – Aluminio. Crédito de J. W. Evans.

El meteorito Khatyrca, cayó al este de Rusia y fue recuperado en piezas entre 1979 y 2011.
El análisis de esos fragmentos sorprendió por mostrar la existencia de tres tipos de cuasicristales naturales, jamás hallados con anterioridad.
Uno de ellos fue llamado stolperita en honor al geólogo Edward Stolper. Se trata de una aleación de aluminio y cobre, donde los átomos de aluminio están en el centro de una estructura cúbica definida por ocho átomos de cobre ubicados en los vértices del cubo. A su vez, los átomos de cobre están en el centro de estructuras cúbicas definidas por ocho átomos de aluminio.

Los otros dos cuasicristales fueron nombrados hollisterita por el geólogo Lincoln Hollister y kryachkoita por Valery Kryachko quien descubrió las primeras muestras del meteorito en 1979.

Minerals

Crédito Chi Ma/Caltech.

Este hallazgo refuerza la idea de que los cuasicristales naturales que puedan hallarse, tengan un origen meteórico. Se habrían formado por colisiones entre rocas espaciales y luego cayeron en forma de meteoritos (Matías S. Zavia, 6/13/16, http://es.gizmodo.com/ahora-sabemos-como-se-forma-el-cuasicristal-ese-materi-1781919620).

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pdp.

Se confirman cráteres selenitas enterrados en lava.

Todos los cuerpos generan un campo gravitatorio.
La intensidad de ese campo (o aceleración de la gravedad), depende directamente de la masa del cuerpo e inversamente de la distancia al mismo (en realidad disminuye con el cuadrado de la distancia).
Si recorremos la superficie de un cuerpo o la sobrevolamos, podremos medir variaciones en su gravedad debidas a su estructura interna. Así, realizando mapas de gravedad, podemos tener idea de la estructura interna de un planeta, un asteroide, un cometa o incluso una luna.

Realizando un mapa de la gravedad de la Luna, se pudo verificar la existencia de dos grandes cráteres sepultados por lava. Luego del impacto que los generó, las facturas del terreno permitieron que fluya lava del interior de la luna y rellene el cráter.
Estos cráteres ya eran sospechados de existir, de hecho muestran sus bordes por encima de la superficie llana de los mares lunares de lava solidificada.

Flamsteed crater (bottom) with ring-like hint of another bigger impact

En la parte inferior de la foto se destaca el cráter Flamsteed P rodeado de una gran estructura circular dada por el borde de un cráter relleno de lava. Imagen crédito de NASA.

Uno de ellos tiene 200 Kms. de ancho y se lo llamó cráter Earhart. Está al noroeste de la planicie Lacus Somniorum (https://es.wikipedia.org/wiki/Lacus_Somniorum) ubicada al noreste de la cara visible.
El otro fue llamado anomalía Ashoka, tiene 160 Kms. de ancho y se encuentra debajo del Mar de la Tranquilidad (https://es.wikipedia.org/wiki/Mare_Tranquillitatis), donde descendió la APOLLO 11.

Referencia:

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pdp.

Zealandia, el nuevo continente.

Un continente (https://es.wikipedia.org/wiki/Continente), es una gran masa de tierra con propiedades que la distinguen de otras.
Zealandia o Tasmantis, es una gran región sumergida en el Pacífico Sur vecina al continente Australiano (https://es.wikipedia.org/wiki/Zealandia).
Con una extención de 4 900 000 Km2, está un 94% sumergida aflorando sus partes más altas como las islas Norte y Sur de Nueva Zelanda y Nueva Caledonia.

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Ilustración publicada en el trabajo de N. Mortimer et al.

Por su extención, propiedades geológicas respecto de sus vecindades (grosor de la corteza y composición), altura y baja velocidad; cumple con la definición de continente.
Zealandia formó parte de Gondwana y más aún, Nueva Zelandia y Nueva Caledonia nunca fueron consideradas parte del continente Australiano, por eso muchas veces se hacía referencia a Australasia como región que incluía esas islas.

Referencia:

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pdp.

Prebióticos en Ceres y la edad de Cerealia Facula.

Ceres

Imagen crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA

Ceres es un protoplaneta detenido en su evolución (pdp, 06/ene./2016, https://paolera.wordpress.com/2016/01/06/ceres-seria-un-protoplaneta/).
Posiblemente su origen haya estado localizado en una región del Sistema
Solar rica en hielos, desde donde migró hasta su actual vecindario, lugar no pudo completar su formación (pdp, 01/sep./2015, https://paolera.wordpress.com/2015/09/01/posible-origen-de-ceres-una-luna-de-yurus-portador-de-agua/).

Con un núcleo rocoso cubierto de un manto de hielos, todo bajo una corteza de material obscuro de tipo condrítico (rocoso) carbonoso con algo de agua debajo, Ceres es un cuerpo con potencial actividad geológica.

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Imagen en falso color del cráter Occator en Ceres con depósitos de sales brillantes en su interior. Crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/IDA.

En Él se destaca la presencia de Cerealia Facula, esa brillante mancha blanca en el interior del cráter Occator. Los estudios revelan que se trata de sales hidratadas (pdp, 10/dic./2015, https://paolera.wordpress.com/2015/12/10/ceres-un-hibrido-con-sal-inglesa/).
Sucede que Cerealia es 30 millones de años más joven que Occator. Situada en una depresión, muestra un domo de material rico en carbonatos. Las fracturas del suelo en Occator y la edad de Cerealia, indican que la actividad interna de Ceres, expulsó agua salada, la que luego de sublimar, dejó depositadas las sales.

Pero en Ceres también hay material orgánico, principalmente en una región de unos 1000 Km2, cercana al cráter Ernutet de 50 Kms. de diámetro. Todo indica una variedad de material orgánico propio de una química compleja que soporta la existencia de prebióticos en algún momento de la historia de Ceres.

Los prebióticos (https://es.wikipedia.org/wiki/Alimento_prebi%C3%B3tico) favorecen el crecimiento y desarrollo de ciertas bacterias; luego, es lo que se espera en los orígenes de una evolución biológica.

Referencia:

Fuentes:

La Tierra podría estar generando agua propia.

El origen del agua en la Tierra es un misterio que se va aclarando.
Pero es cierto que el agua en nuestro Planeta es más antigua que Él, ya que estaba presente en la nube de materia de la cual se formó el Sistema Solar.
Las primeras teorías decían que el agua en la Tierra debió provenir del espacio, ya que se debería haber evaporado al exterior en los infernales orígenes de nuestro Planeta. Así, este vital líquido debió venir de cometas o asteroides que cayeron en Casa.
Pero resulta que hay diferentes “sabores” de agua según la cantidad de deuterio que contenga. Analizando este elemento en los hielos de agua en cometas y asteroides, se encontró que el agua en la Tierra es más parecida a la que se encuentra en los asteroides (pdp, 10/dic./2014, Rosetta complica el origen del agua en la Tierra, https://paolera.wordpress.com/2014/12/10/rosetta-complica-el-origen-del-agua-en-la-tierra/). De ser así, debieron caer gran cantidad asteroides ya que no son muy ricos en agua. Incluso, parece que trajeron agua antes de lo pensado, en la épocas tempranas de la formación de la Tierra (M. Fischer et al., Nature 541, 525–527, Ruthenium isotopic evidence for an inner Solar System origin of the late veneer, http://www.nature.com/nature/journal/v541/n7638/full/nature21045.html).

Luego se encontró evidencias de agua a 1000 Kms. de profundidad, eso es casi la tercera parte de la distancia al centro de la Tierra (A. Coghlan, New Scientist, 23/nov./2016, Deepest water found 1000km down, a third of way to Earth’s core, https://www.newscientist.com/article/mg23231014-700-deepest-water-found-1000km-down-a-third-of-way-to-earths-core/).
O el agua tiene un ciclo más profundo de lo pensado o habría agua autóctona de nuestro Planeta.

Parece que la Tierra es capaz de generar su propia agua (A. Coghlan, New Scientist, 27 January 2017, Planet Earth makes its own water from scratch deep in the mantle, https://www.newscientist.com/article/2119475-planet-earth-makes-its-own-water-from-scratch-deep-in-the-mantle/).
A grandes profundidades, el agua debe soportar grandes temperaturas y presiones, incluso se supone que puede ser causante de los terremotos a cientos de kilómetros de profundidad cuyo origen aún no se explica.
A esas profundidades, en el manto terrestre, las condiciones pueden hacer que el hidrógeno líquido reaccione con el silicio formando agua e hidruro de silicio.

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Imagen © 2016 Elsevier B.V.

Luego, ese agua puede llegar a la superficie por varios caminos; por ejemplo, en forma de vapor en erupciones volcánicas para luego condensarse en la atmósfera y precipitar.
Si esta teoría es correcta, actualmente se podría estar formando agua en el interior terrestre y tal vez en otros cuerpos del Sistema Solar.

Ahora se agrega este proceso como origen del agua en la Tierra. Habrá que ver si éste desplaza al del agua traída desde el espacio exterior. Tal vez se dieron ambos procesos, en cuyo caso habrá que evaluar cuál de ellos colaboró más o fue más eficiente en hacer que la Tierra sea un planeta rico en agua.

Fuente:

El origen de Planicie Sputnik: las dos ideas.

El sistema Plutón-Caronte pudo formarse por una gran colisión.
Cuando la relación entre un satélite natural y su planeta hospedante es tan grande, el modelo de formación por procesos de acreciones paralelas no se ajusta. En tal caso (como en el nuestro: Tierra-Luna), el modelo colisional se impone diciendo que la luna se formó de las esquirlas producidas en el choque.
Luego, la rotación de Plutón fue disminuyendo hasta ser sincrónica con la rotación y quedar ambos cuerpor “encarados permanentemente”. Para eso, es muy probable que haya intervenido la región helada en forma de corazón Planicie Sputnik (Spuntnik Planitia). Cuando se formó, bien pudo generar cierta asimetría en la distribución de masas en el Planeta y eso colaboró con el “enganche” gravitacional que terminó con ambos cuerpos en perfecta rotación mutua sincrónica.

Imagen de Sputnik Planitia NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute.

Pero la pregunta es: ¿como nació Planicie Sputnik?.
Hay dos ideas.
Una dice que se formó luego de un gran impacto, incluso el que formó a Caronte.
Los hielos suberráneos quedaron expuestos, y por la acción del agua líquida debajo de esos hielos, pudieron desplazarse mientras afloraban.
Otra dice que se debe a un proceso llamado efecto de albedo disparado (runaway albedo effect). Ese modelo explica que pequeños trozos de hielo, pueden atraer a otros a través de la reflexión de luz y el calor. Eso provoca masas heladas más grandes que repiten el proceso.

Fuente:

pdp.