Burbujas concéntricas de supernovas

En astronomía, las casualidades son realmente astronómicas.
Hay varios ejemplos: los tamaños aparentes iguales de la Luna y el Sol, galaxias perfectamente de canto a nuestra visual, y ahora esto…

Observando la galaxia M33 (o galaxia del triángulo) a menos de 3 millones de años luz (AL) de Casa, se encontró 3 estructuras concéntricas en expansión.

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Ilustración de ls tres burbujas concéntricas en un cúmulo de M33. Crédito de Instituto de Astrofísica de Canarias.

Los centros de esas estructuras coinciden en una región muy compacta. Todo indica que tres estrellas masivas, vecinas cercanas entre sí y de edades similares explotaron para la misma época. Esa es una gran casualidad.
Se trata de estrellas de un cúmulo en M33.
La primera explosión se dio hace unos 114 mil años y su burbuja tiene un diámetro de 140 AL. La segunda lo hizo hace unos 40 mil años y su burbuja tiene unos 52 AL de ancho. Finalmente, la última estalló hace unos 20 mil años y su remanente tiene unos 40 Al de diámetro.
Astronómicamente hablando, esos tiempos son muy cercanos. Con el tiempo, esas estructuras se unirán en una superburbuja como otras halladas y del mismo origen.

Referencias:

Fuente:

pdp.

La extinción por ambiente en la juventud del Universo.

Es sabido que los objetos se observan más jóvenes cuanto más lejanos son. Eso se debe a que su luz tarda en llegarnos y por eso cuando son observados aparecen como cuando su luz partió hacia nosotros. Ahí la importancia de observar objetos lejanos; nos cuentan cómo eran las cosas en los comienzos.

Se observaron 4 cúmulos de galaxias masivos. Son tan lejanos que se los observa como cuando el Universo tenía apenas 4 mil millones de años (menos que la actual edad de nuestro Sistema Solar que es de casi 5 mil millones).

Cosmic Neighbors Inhibit Star Formation, Even in the Early-Universe

Uno de los cuatro jóvenes cúmulos. Sus miembros se señalan con un recuadro blanco. Crédito Nantais et al.

En ellos se observa galaxias precipitando dentro de los cúmulos. Cuando eso sucede, las galaxias interaccionan con el gas que hay dentro del cúmulo. En esa interacción, las galaxias pierden gas por fuerza de arrastre y presión dinámica. Eso hace que pierdan material para generar estrellas.
También, si bien asimilan gas intercumulular, ese gas está caliente o puede calentarse al interactuar con la galaxia. Eso hace que no sirva para formar estrellas, ya que el gas debe estar frío para favorecer el colapso para la formación estelar.
En resumen, el entorno se encarga de disminuir la formación estelar de las galaxias cuando precipitan dentro del cúmulo. A eso se lo conoce como “enfriamiento ambiental” o “extinción por ambiente” (environmental quenching). Esto observado en la juventud de estos cúmulos, demuestra que este proceso de disminución de producción de estrellas ya se daba en la juventud el Universo.

Referemcias:

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Posible causa de la muerte de Lucy.

Lucy, una hembra Australopitecus afarensis, es un ejemplar de ancestro nuestro de poco más de 3 millones de años.

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Imagen de Wikimedia Commons publicada en Discover Magazine.

Estaba preparada para caminar y para trepar.
El estudio de sus restos permitió saber, o al menos intuir, la causa de su muerte. Hay evidencias de fracturas en sus huesos, las que por sus características, se habrían producido por una desaceleración brusca vertical; o sea, una caída de una altura considerable, por ejemplo de lo alto de un árbol.
Este tipo de accidentes, suele provocar daños en órganos internos, los que muy probablemente terminaron causando su muerte.
Las fracturas no muestran signos de curación, por lo que se produjeron poco antes de su muerte, o sea que murió poco después del accidente.

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pdp.

Próxima b y los “flares” de Próxima Cen.

Con el descubrimiento de Próxima b, se conjeturaron varias cosas relacionadas con la posibilidad de contener alguna forma de vida.
Sucede que este exoplaneta tiene una masa algo mayor a la de la Tierra, unas 1,3 masas terrestres. Está cerca de su estrella, a 7500 millones de Km., por lo que está dentro de la zona de habitabilidad (podría tener agua líquida) debido a que Próxima Cen es una enana roja. En realidad está en la parte más interior de la zona de habitabilidad, lo que no es el lugar más cómo que podría estar en esa zona.

Proxima b

ESO/M. Kornmesser

Próxima Centauri, como toda enana roja (de tipo M5.5) muestra fulguraciones (flares) periódicas, tanto como 60 a 63 por día; y superfulguraciones, tantas como 8 al año.
Eso seguramente debe afectar la posible atmósfera del planeta; por ejemplo, puede estar soplando su atmósfera al espacio (si ya no la eliminó toda).
En ese caso, es posible que Próxima b pueda retener las capas de su atmósfera más cercanas al planeta. Incluso hasta podría tener un campo magnético que proteja al planeta y a sus posibles formas de vida del bombardeo del viento estelar como sucede con el nuestro.
Pero todo son conjeturas.
Para poder estimar las posibilidades de vida en Próxima b, hay que saber si tiene una atmósfera que sobrevive a los “flares” de la estrella. Para eso habría que observar al planeta durante un tránsito. Al pasar delante de la estrella, se podría detectar su atmósfera y su composición. Pero son precisamente las fulguraciones de la estrella las que complican la detección de un tránsito; no sólo por la variación de brillo, sino por la eyección de materia al espacio con esos flares.
Con el tiempo, observaciones más precisas podrán aclarar el panorama sobre la posible atmósfera de Próxima b.

Referencias:

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pdp.

 

La ultradifusa Dragonfly 44, es casi toda materia obscura.

Ya sabemos que la materia obscura se manifiesta gravitacionalmente sin hacerlo electromagnéticamente.
Es por ese motivo que no la podemos ver, pero sí detectar a través de su interacción con la materia ordinaria. Por ejemplo, se encarga de mantener armadas a las galaxias, como un pegamento gravitacional responsable de hacer que sus estrellas no se disipen al espacio extragaláctico.
Se estima que en el Universo hay cinco veces más materia obscura que ordinaria.
En una galaxia, su masa no es sólo la que vemos en sus estrellas y material interestelar. Hay que tener en cuenta la materia obscura. Esta puede ser calculada observando su acción gravitacional sobre las estrellas. En el caso de la Vía Láctea, se estimaba una masa total ronda el billón (millón de millón) de masas solares, cosa que aún se está estudiando. Se estima que en la Vía Láctea, casi el 90% de la materia es obscura.

En la constelación de Coma Berenices, se encuentra un cúmulo de galaxias, el cúmulo de Coma. En él se encuentra la galaxia ultra difusa Dragonfly 44 (Libélula 44 ¿…?).

Dragonfly44

Imagen de Dragonfly 44 crédito de Pieter van Dokkum, Roberto Abraham, Gemini Observatory/AURA.

Esta galaxia tiene apenas menos de la centésima parte de estrellas que la nuestra. Éstas están relacionadas a toda esa galaxia por una masa comparable a la de la Vía Láctea. Dragonfly 44 posee casi 100 cúmulos globulares y se supone que debe ser muy masiva, de lo contrario, estas galaxias fallidas no podrían sobrevivir en el cúmulo donde se encuentran. Todo arroja un resultado asombroso, Dragonfly 44 está compuesta en un 99,99% de materia obscura.

 

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Confirmado: Exoplaneta en Próxima Centauri.

Se confirma la existencia del exoplaneta más cercano a nosotros.
Para mediados de agosto del 2016, se comentaba del posible descubrimiento de un exoplaneta en torno a Próxima Centauri; lo que se confirmó definitivamente.

El sistema estelar más cercano al Sol, es Alfa Centauri. Un sistema triple formado por dos estrellas parecidas a la nuestra y una tercera, enana roja.
Esa es la más alejada del par principal (200 veces la distancia Sol – Neptuno), tanto que tarda miles siglos en completar una órbita alrededor de las principales.
Esa es Próxima Centauri, la estrella que estrictamente es la más cercana al Sol.

art depicting Proxima b

Ilustración de Próxima b y la enana roja Próxima Cen. crédito de ESO/M. Kornmesser.

Formalmente catalogado como Próxima b, este exoplaneta no tiene menos masa que la Tierra y está unos 7 millones de Km. de su estrella. Eso es mucho más cerca que nosotros del Sol, ya que estamos a 150 millones de Km. Pero como Próxima Centauri es una pequeña enana roja, su planeta no recibe tanta energía, lo que le permitiría tener agua en estado líquido.
Así, Próxima b, estaría en lo conocido como zona habitable y de ser rocoso, podría ser parecido a la Tierra.

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Grupo LEDA 87445 en Hydra A, un ejemplo de fuerza de arrastre.

Las grandes estructuras estelares, se alimentan y crecen asimilando a otras menores.
Esto no sólo sucede con las galaxias sino también con los cúmulos de galaxias.
En ellos, precipitan más galaxias o grupos menores de ellas. En ese proceso, interactúan con el material intracumular o intergaláctico dando lugar a lo que se conoce como presión dinámica o fuerza de arrastre. Ese rozamiento arranca material de las galaxias en movimiento dejando una estela de materia.

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Amplicaión de las vecindades del Grupo LEDA 87445 de la imagen obtenida con XMM-Newton publicada en el trabajo de S. De Grandi et al.

Un claro ejemplo de esto se está dando en el grupo de galaxias de Hidra catalogado como Hydra A o Abell 780.
En él, la pequeña galaxia LEDA 87445 (ver imagen), está rodeada de otras menores dando origen al Grupo LEDA 87445. Este grupo esta precipitando en el cúmulo unos 3 millones de años luz (AL) del centro del mismo. En su movimiento, deja una estela de materia desgarrada por presión de arrastre, de una longitud proyectada de poco más de 2 millones de AL.
Al Oeste del Grupo, se observa un frente choque de baja temperatura (cold front) y en la dirección contraria, una estela de materia arrancada por la presión de arrastre (Remmant tail y Stripped wake). Todo indica que el Grupo LEDA 87445, no va directamente haca el centro de Hydra A, sino que se mueve en una trayectoria casi circular.

El caso del Grupo LEDA 87445 en Hydra A, se ajusta perfectamente a los resultados obtenidos por las simulaciones numéricas, por lo que resulta un claro ejemplo de fuerza o presión de arrastre en el medio intracumular.

Fuente:

pdp.