Archivo de la categoría: Geofísica

Nuevo cráter en Marte (a febrero 2017)

Esta es la imagen de un cráter joven en Marte.

Unlocking an Impact Crater

Crédito de NASA/JPL/University of Arizona

Se produjo por un impacto entre los años 2014 al 2016, o sea que tiene unos 4 años. En imágenes de esa región anteriores al 2014 ese cráter no existía y se lo observó en las correspondientes al 2016.
Tiene un diámetro de 8 mts. (erróneamente había escrito 8 Kms, la corrección fue gracias a la oportuna observación de Stefano Delmonte), y el material expulsado por el impacto llega hasta casi 1 Km.
Es notable la diferente coloración del material eyectado a diferentes distancias (en la foto el color fue realzado para una mejor apreciación).
El material más lejano y por lo tanto más liviano es de color marrón obscuro. Hacia el centro del cráter el color es azulado y grisáceo; ya en las proximidades del mismo el material es de color amarillo. Eso se debe a las diferentes capas de materiales penetradas por le meteorito. Esto muestra los colores de Marte bajo el suelo; por ejemplo, el color azulado se debe al basalto.
El meteorito que dio origen a este cráter no era muy grande. Sucede que la pobre atmósfera marciana no llegó a desintegrarlo como lo habría hecho la nuestra.

No es la primera vez que se observa un nuevo cráter marciano en imágenes de la misma región en diferentes épocas; ya había sucedido para enero del 2015 (pdp 12/ene./2015, https://paolera.wordpress.com/2015/01/12/un-nuevo-crater-en-marte-a-enero-del-2015/).

Fuente:

pdp.

 

Zealandia, el nuevo continente.

Un continente (https://es.wikipedia.org/wiki/Continente), es una gran masa de tierra con propiedades que la distinguen de otras.
Zealandia o Tasmantis, es una gran región sumergida en el Pacífico Sur vecina al continente Australiano (https://es.wikipedia.org/wiki/Zealandia).
Con una extención de 4 900 000 Km2, está un 94% sumergida aflorando sus partes más altas como las islas Norte y Sur de Nueva Zelanda y Nueva Caledonia.

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Ilustración publicada en el trabajo de N. Mortimer et al.

Por su extención, propiedades geológicas respecto de sus vecindades (grosor de la corteza y composición), altura y baja velocidad; cumple con la definición de continente.
Zealandia formó parte de Gondwana y más aún, Nueva Zelandia y Nueva Caledonia nunca fueron consideradas parte del continente Australiano, por eso muchas veces se hacía referencia a Australasia como región que incluía esas islas.

Referencia:

Fuente:

pdp.

Prebióticos en Ceres y la edad de Cerealia Facula.

Ceres

Imagen crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA

Ceres es un protoplaneta detenido en su evolución (pdp, 06/ene./2016, https://paolera.wordpress.com/2016/01/06/ceres-seria-un-protoplaneta/).
Posiblemente su origen haya estado localizado en una región del Sistema
Solar rica en hielos, desde donde migró hasta su actual vecindario, lugar no pudo completar su formación (pdp, 01/sep./2015, https://paolera.wordpress.com/2015/09/01/posible-origen-de-ceres-una-luna-de-yurus-portador-de-agua/).

Con un núcleo rocoso cubierto de un manto de hielos, todo bajo una corteza de material obscuro de tipo condrítico (rocoso) carbonoso con algo de agua debajo, Ceres es un cuerpo con potencial actividad geológica.

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Imagen en falso color del cráter Occator en Ceres con depósitos de sales brillantes en su interior. Crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/IDA.

En Él se destaca la presencia de Cerealia Facula, esa brillante mancha blanca en el interior del cráter Occator. Los estudios revelan que se trata de sales hidratadas (pdp, 10/dic./2015, https://paolera.wordpress.com/2015/12/10/ceres-un-hibrido-con-sal-inglesa/).
Sucede que Cerealia es 30 millones de años más joven que Occator. Situada en una depresión, muestra un domo de material rico en carbonatos. Las fracturas del suelo en Occator y la edad de Cerealia, indican que la actividad interna de Ceres, expulsó agua salada, la que luego de sublimar, dejó depositadas las sales.

Pero en Ceres también hay material orgánico, principalmente en una región de unos 1000 Km2, cercana al cráter Ernutet de 50 Kms. de diámetro. Todo indica una variedad de material orgánico propio de una química compleja que soporta la existencia de prebióticos en algún momento de la historia de Ceres.

Los prebióticos (https://es.wikipedia.org/wiki/Alimento_prebi%C3%B3tico) favorecen el crecimiento y desarrollo de ciertas bacterias; luego, es lo que se espera en los orígenes de una evolución biológica.

Referencia:

Fuentes:

La Tierra podría estar generando agua propia.

El origen del agua en la Tierra es un misterio que se va aclarando.
Pero es cierto que el agua en nuestro Planeta es más antigua que Él, ya que estaba presente en la nube de materia de la cual se formó el Sistema Solar.
Las primeras teorías decían que el agua en la Tierra debió provenir del espacio, ya que se debería haber evaporado al exterior en los infernales orígenes de nuestro Planeta. Así, este vital líquido debió venir de cometas o asteroides que cayeron en Casa.
Pero resulta que hay diferentes “sabores” de agua según la cantidad de deuterio que contenga. Analizando este elemento en los hielos de agua en cometas y asteroides, se encontró que el agua en la Tierra es más parecida a la que se encuentra en los asteroides (pdp, 10/dic./2014, Rosetta complica el origen del agua en la Tierra, https://paolera.wordpress.com/2014/12/10/rosetta-complica-el-origen-del-agua-en-la-tierra/). De ser así, debieron caer gran cantidad asteroides ya que no son muy ricos en agua. Incluso, parece que trajeron agua antes de lo pensado, en la épocas tempranas de la formación de la Tierra (M. Fischer et al., Nature 541, 525–527, Ruthenium isotopic evidence for an inner Solar System origin of the late veneer, http://www.nature.com/nature/journal/v541/n7638/full/nature21045.html).

Luego se encontró evidencias de agua a 1000 Kms. de profundidad, eso es casi la tercera parte de la distancia al centro de la Tierra (A. Coghlan, New Scientist, 23/nov./2016, Deepest water found 1000km down, a third of way to Earth’s core, https://www.newscientist.com/article/mg23231014-700-deepest-water-found-1000km-down-a-third-of-way-to-earths-core/).
O el agua tiene un ciclo más profundo de lo pensado o habría agua autóctona de nuestro Planeta.

Parece que la Tierra es capaz de generar su propia agua (A. Coghlan, New Scientist, 27 January 2017, Planet Earth makes its own water from scratch deep in the mantle, https://www.newscientist.com/article/2119475-planet-earth-makes-its-own-water-from-scratch-deep-in-the-mantle/).
A grandes profundidades, el agua debe soportar grandes temperaturas y presiones, incluso se supone que puede ser causante de los terremotos a cientos de kilómetros de profundidad cuyo origen aún no se explica.
A esas profundidades, en el manto terrestre, las condiciones pueden hacer que el hidrógeno líquido reaccione con el silicio formando agua e hidruro de silicio.

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Imagen © 2016 Elsevier B.V.

Luego, ese agua puede llegar a la superficie por varios caminos; por ejemplo, en forma de vapor en erupciones volcánicas para luego condensarse en la atmósfera y precipitar.
Si esta teoría es correcta, actualmente se podría estar formando agua en el interior terrestre y tal vez en otros cuerpos del Sistema Solar.

Ahora se agrega este proceso como origen del agua en la Tierra. Habrá que ver si éste desplaza al del agua traída desde el espacio exterior. Tal vez se dieron ambos procesos, en cuyo caso habrá que evaluar cuál de ellos colaboró más o fue más eficiente en hacer que la Tierra sea un planeta rico en agua.

Fuente:

El origen de Planicie Sputnik: las dos ideas.

El sistema Plutón-Caronte pudo formarse por una gran colisión.
Cuando la relación entre un satélite natural y su planeta hospedante es tan grande, el modelo de formación por procesos de acreciones paralelas no se ajusta. En tal caso (como en el nuestro: Tierra-Luna), el modelo colisional se impone diciendo que la luna se formó de las esquirlas producidas en el choque.
Luego, la rotación de Plutón fue disminuyendo hasta ser sincrónica con la rotación y quedar ambos cuerpor “encarados permanentemente”. Para eso, es muy probable que haya intervenido la región helada en forma de corazón Planicie Sputnik (Spuntnik Planitia). Cuando se formó, bien pudo generar cierta asimetría en la distribución de masas en el Planeta y eso colaboró con el “enganche” gravitacional que terminó con ambos cuerpos en perfecta rotación mutua sincrónica.

Imagen de Sputnik Planitia NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute.

Pero la pregunta es: ¿como nació Planicie Sputnik?.
Hay dos ideas.
Una dice que se formó luego de un gran impacto, incluso el que formó a Caronte.
Los hielos suberráneos quedaron expuestos, y por la acción del agua líquida debajo de esos hielos, pudieron desplazarse mientras afloraban.
Otra dice que se debe a un proceso llamado efecto de albedo disparado (runaway albedo effect). Ese modelo explica que pequeños trozos de hielo, pueden atraer a otros a través de la reflexión de luz y el calor. Eso provoca masas heladas más grandes que repiten el proceso.

Fuente:

pdp.

Gran depósito de hielos de agua en Utopia Planitie, Marte.

En la región marciana Utopia Planitia se encontró una gran reserva de hielos de agua.
Ya se sabía que en Marte había agua que sobrevivió a la evaporación y escape al espacio. No sólo en los polos, sino también bajo el suelo.

En este caso, a medianas latitudes del Hemisferio Norte marciano, se detectó una gran región de hielos de agua mezclados con polvo y rocas. Según la detección hecha por radar instalado en el Orbitador de Reconocimiento Marciano, la reserva en muy grande, tanto como el estado de Nuevo México.
Está bajo una capa de suelo de unos 10 metros de espesor y su grosor o profundidad varía entre 80 a 170 metros.

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Imagen crédito de NASA/JPL-Caltech/Univ. of Rome/ASI/PSI.

En la imagen se muestra la región de la reserva subterránea con líneas oblicuas.
Las marcas púrpuras de diferentes intensidades señalan dónde las reservas son más abundantes.
Se estima que se formó en épocas cuando el eje de rotación marciano tenía otra inclinación.
El eje de Marte tiene una inclinación de unos 25º. Ese eje muestra un gran bamboleo, llagando a duplicar esa inclinación cada 120 mil años. En esas épocas, los polos estaban cerca de lo que hoy es el Ecuador marciano. Los hielos de polares se derriten, evaporan y se condensan y depositan en regiones como la Utopia Planitia, es esas épocas más polares que hoy. Allí se mezclan con polvo y rocas y terminan bajo el suelo.

Referencia:

Fuente:

pdp.

¿Agua en el origen del sistema Tierra-Luna?

En lo que se refiere a la formación de la Luna, hay dos tendencias.
Una sugiere que se formó del choque entre la Tierra y un objeto del tamaño de Marte.
Otra, por el contrario, sugiere que se formó en un proceso paralelo al de la Tierra.
Ambas se basan en las coincidencias y discrepancias geoquímicas halladas entre las rocas lunares y terrestres.
Pero hay otro aspecto a tener en cuenta: el agua en la Tierra y en la Luna. La pregunta es: ¿el agua estuvo presente desde su formación o vino de asteroides y cometas que la depositaron en su impacto?

Por un lado, se halló un diamante que habría sido expulsado por un volcán hace unos 90 millones de años. Muestra una impureza debido a minerales que quedaron atrapados en su formación. Esas impurezas están relacionadas con la existencia de agua. El análisis del diamante, sugiere que se formó en las profundidades del Planeta, a unos 1000 Kms. de la superficie. Luego, habría agua a dos tercios del centro de la Tierra.

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Las impurezas en el diamante expulsado por un volcán – crédito: M. Palot.

Por este lado, puede ser que el ciclo del agua se más amplio de lo pensado; o este agua atrapada allá abajo da testimonio de la que tuvo que haber en los orígenes de nuestro Planeta.

Por otro lado, el estudio de las rocas lunares indican una composición y estructura que implican la existencia de agua en la Luna desde su origen. Los estudios realizados, consistieron en recrear las condiciones existentes en el colapso de material que dio origen a la Luna, para lo que se aprovechó los sistemas dedicados a la fabricación de diamantes sintéticos. La extrapolación de los resultados de laboratorio a la Luna, implican la existencia de una capa de silicatos y otros materiales, todo relacionado con la presencia de agua, lo que es consistente con las lecturas hechas en la Luna por los satélites.

Luego, hay posibles evidencias de agua en los orígenes de la Tierra y la Luna. Es probable que la existente en la Luna haya provenido de la Tierra, luego del impacto que le dio origen; como también pudo estar presente en la nube de donde ambos cuerpos se formaron. Es probable que parte de ese agua se haya evaporado con las elevadas temperaturas de aquellas épocas quedando atrapada otro tanto en las capas interiores. En el caso de la Tierra, también es probable que parte de ese vapor haya quedado en la atmósfera, para luego condensar y volver a caer. Después, pudo haber colaboración de cuerpos con hielos que al caer acá y allá, agregaron más agua a la que ya había.

Referencias:

Fuentes:

pdp.