Archivo de la categoría: Geofísica

El rápido regreso de la vida a Chicxulub.

Chicxulub_Puerto.jpg

Foto Wikipedia Commons

Esto es Chicxulub, Yucatán, México; ¿quién diría que en ese lugar cayó un meteorito de casi 10 Km. de diámetro?.
Claro, eso fue hace 66 millones de años, en el fin del Cretáceo, dando lugar a la extinción de los dinosaurios y favoreciendo nuestra aparición (no hay mal que por bien no venga decía mi abuela), aunque parece que el meteorito tuvo un cómplice necesario: la actividad volcánica (pdp, 13/oct./2015, https://paolera.wordpress.com/2015/10/13/en-la-extincion-de-los-dinosaurios-el-meteorito-tuvo-un-complice-necesario/). Como dato curioso, cuando el objeto tocó tierra, su altura era algo mayor al Monte Everest de algo más de 8 Kms. de altura.

File:Cráter de Chicxulub.jpg

Imagen crédito de NASA/JPL-Caltech, modified by David Fuchs at en.wikipedia.

El cráter dejado es de unos 180 Kms. de diámetro. De su corazón se extrajeron muestras para estudiar los mecanismos involucrados en la desaparición de especies por causa de un gran impacto.
Para sorpresa, según los fósiles hallados en las muestras, la vida regresó al lugar de impacto antes de lo esperado, aunque todas las formas de vida no lo hicieron para la misma época. Los primeros fueron los microorganismos mayormente unicelulares, capaces de hacer fotosíntesis y flotar o ir a la deriva del mar; entre ellos el Parvularugoglobigerina (Wikipedia,  https://es.wikipedia.org/wiki/Parvularugoglobigerina).
Rápidamente se adaptaron y diversificaron, restableciendo la vida en el agua sobre el cráter.
Los microorganismos son las formas de vida que mejor se “acomodan” a los grandes cambios de sus ambientes, siendo los pluricelulares complejos los que más sufren esos cambios, por ejemplo los dinosaurios. La excepción la dieron los mamíferos de madrigueras, los que estuvieron más protegidos ante las consecuencias del impacto.
Todo indica que la vida se restablece pronto en el lugar donde desapareció, en cuanto se recuperan las condiciones favorables, sin importar cuán graves hallan sido los cambios ambientales.

Referencia:

Fuente:

pdp.

El eficiente proceso generador de chorros de vapor en lunas del Sistema Solar.

No son novedad las eyecciones de gases desde lunas de nuestro Sistema Solar.
La joviana Io muestra eyecciones de dióxido de sulfuro y la saturnina Encelado hace lo mismo pero con vapor de agua.
La temperatura es una medida del nivel térmico de los materiales, y eso es un reflejo de la agitación se sus partículas componentes. A mayor nivel térmico, mayor es la agitación y por lo tanto mayor es la presión, o fuerza por unidad de área, con la que golpean las partículas contra las paredes del volumen que las contiene. Esas lunas sufren deformaciones por atracción gravitatoria del planeta hospedante. Ese efecto de “amasado”, entre otras razones, entregan calor y energía a las partículas. Éstas, a su vez, aumentan su agitación y al hallar una fractura salen expulsadas formando esos chorros observados.

Sucede que suelen salir con la suficiente velocidad que les permite escapar al espacio y no necesariamente volver a caer. Se encontró que en realidad son expulsadas con mayor velocidad de lo imaginado.

En el interior de estas lunas, el proceso de convertir la energía térmica en cinética o de movimiento, es más efectivo de lo pensado. En ese proceso, se dan las condiciones para que la agitación aleatoria de las partículas se convierta en un movimiento ordenado haciendo que los vapores salgan potenciados en velocidad.

Fuente:

pdp.

Cuasicristales en el meteorito Khatyrca.

Los meteoritos son rocas del espacio que ocasionalmente caen a la Tierra.
El tiempo que están en el espacio, las somete a condiciones que les permite tener especies químicas a veces particulares. La mayoría son ricos en minerales de silicatos y los hay metálicos ricos en hierro y níquel.

Los cuasicristales, son sólidos de estructura cristalina casi periódica, impensada de encontrarse en la naturaleza. Su descubrimiento le valió el Premio Nobel de Química a Dan Shechtman (https://es.wikipedia.org/wiki/Dan_Shechtman). Esa estructura se debe a un proceso de enfriamiento rápido de metales que no da tiempo a los átomos a adoptar posiciones de equilibrio en una estructura cristalina (http://seneca.fis.ucm.es/expint/html/fes/fes03/cuasicristal.html).

File:Quasicrystal1.jpg

Modelo atómico de cuasicristal de Plata – Aluminio. Crédito de J. W. Evans.

El meteorito Khatyrca, cayó al este de Rusia y fue recuperado en piezas entre 1979 y 2011.
El análisis de esos fragmentos sorprendió por mostrar la existencia de tres tipos de cuasicristales naturales, jamás hallados con anterioridad.
Uno de ellos fue llamado stolperita en honor al geólogo Edward Stolper. Se trata de una aleación de aluminio y cobre, donde los átomos de aluminio están en el centro de una estructura cúbica definida por ocho átomos de cobre ubicados en los vértices del cubo. A su vez, los átomos de cobre están en el centro de estructuras cúbicas definidas por ocho átomos de aluminio.

Los otros dos cuasicristales fueron nombrados hollisterita por el geólogo Lincoln Hollister y kryachkoita por Valery Kryachko quien descubrió las primeras muestras del meteorito en 1979.

Minerals

Crédito Chi Ma/Caltech.

Este hallazgo refuerza la idea de que los cuasicristales naturales que puedan hallarse, tengan un origen meteórico. Se habrían formado por colisiones entre rocas espaciales y luego cayeron en forma de meteoritos (Matías S. Zavia, 6/13/16, http://es.gizmodo.com/ahora-sabemos-como-se-forma-el-cuasicristal-ese-materi-1781919620).

Fuente:

pdp.

Se confirman cráteres selenitas enterrados en lava.

Todos los cuerpos generan un campo gravitatorio.
La intensidad de ese campo (o aceleración de la gravedad), depende directamente de la masa del cuerpo e inversamente de la distancia al mismo (en realidad disminuye con el cuadrado de la distancia).
Si recorremos la superficie de un cuerpo o la sobrevolamos, podremos medir variaciones en su gravedad debidas a su estructura interna. Así, realizando mapas de gravedad, podemos tener idea de la estructura interna de un planeta, un asteroide, un cometa o incluso una luna.

Realizando un mapa de la gravedad de la Luna, se pudo verificar la existencia de dos grandes cráteres sepultados por lava. Luego del impacto que los generó, las facturas del terreno permitieron que fluya lava del interior de la luna y rellene el cráter.
Estos cráteres ya eran sospechados de existir, de hecho muestran sus bordes por encima de la superficie llana de los mares lunares de lava solidificada.

Flamsteed crater (bottom) with ring-like hint of another bigger impact

En la parte inferior de la foto se destaca el cráter Flamsteed P rodeado de una gran estructura circular dada por el borde de un cráter relleno de lava. Imagen crédito de NASA.

Uno de ellos tiene 200 Kms. de ancho y se lo llamó cráter Earhart. Está al noroeste de la planicie Lacus Somniorum (https://es.wikipedia.org/wiki/Lacus_Somniorum) ubicada al noreste de la cara visible.
El otro fue llamado anomalía Ashoka, tiene 160 Kms. de ancho y se encuentra debajo del Mar de la Tranquilidad (https://es.wikipedia.org/wiki/Mare_Tranquillitatis), donde descendió la APOLLO 11.

Referencia:

Fuente:

pdp.

Los meteoritos húmedos sufren menos desgaste.

Ya conocemos el origen de los meteoritos (https://es.wikipedia.org/wiki/Meteorito)
Son rocas del espacio que, en su órbita alrededor del Sol, caen a la Tierra. Cuando penetran, comprimen el aire delante de ellas haciendo que éste se caliente y emita energía en forma de luz y calor. El objeto absorbe parte de ese calor y una gran proporción se irradia al exterior, por eso es que no llegan tan calientes como se piensa.
El desgaste por la fricción con la atmósfera hace que se reduzca en tamaño, llegando algunos en forma de micrometeoritos.
Tanto los muy pequeños como los más grandes, todos muestran cavidades redondeadas de bordes bien definidos.

El meteorito encontrado en la provincia de Ciudad Real. | IGEO-IGME

Imagen de meorito hallado en Ciudad Real publicada en elmundo.es

Se deben a la aparición de burbujas de gas con el calor generado y absorbido por la fricción en la entrada atmosférica.

Picture

Imagen de micrometeorito publicada en giulianobettini.weebly.com.

Ese gas puede ser vapor de agua, cosa que no es algo raro ya que los asteroides suelen tener agua como parte de su composición.
Lo interesante es que la liberación de estas burbujas de gas, reduce la masa del objeto haciendo que que el frenado por rozamiento sea más eficiente (a menor masa, menor energía cinética) y no se desgaste tanto. Luego, los meteoritos provenientes de asteroides húmedos, tienen más probabilidades de sobrevivir a la incineración atmosférica que los provenientes de asteroides más secos.

Referencias:

Fuente:

pdp.

Nuevo cráter en Marte (a febrero 2017)

Esta es la imagen de un cráter joven en Marte.

Unlocking an Impact Crater

Crédito de NASA/JPL/University of Arizona

Se produjo por un impacto entre los años 2014 al 2016, o sea que tiene unos 4 años. En imágenes de esa región anteriores al 2014 ese cráter no existía y se lo observó en las correspondientes al 2016.
Tiene un diámetro de 8 mts. (erróneamente había escrito 8 Kms, la corrección fue gracias a la oportuna observación de Stefano Delmonte), y el material expulsado por el impacto llega hasta casi 1 Km.
Es notable la diferente coloración del material eyectado a diferentes distancias (en la foto el color fue realzado para una mejor apreciación).
El material más lejano y por lo tanto más liviano es de color marrón obscuro. Hacia el centro del cráter el color es azulado y grisáceo; ya en las proximidades del mismo el material es de color amarillo. Eso se debe a las diferentes capas de materiales penetradas por le meteorito. Esto muestra los colores de Marte bajo el suelo; por ejemplo, el color azulado se debe al basalto.
El meteorito que dio origen a este cráter no era muy grande. Sucede que la pobre atmósfera marciana no llegó a desintegrarlo como lo habría hecho la nuestra.

No es la primera vez que se observa un nuevo cráter marciano en imágenes de la misma región en diferentes épocas; ya había sucedido para enero del 2015 (pdp 12/ene./2015, https://paolera.wordpress.com/2015/01/12/un-nuevo-crater-en-marte-a-enero-del-2015/).

Fuente:

pdp.

 

Zealandia, el nuevo continente.

Un continente (https://es.wikipedia.org/wiki/Continente), es una gran masa de tierra con propiedades que la distinguen de otras.
Zealandia o Tasmantis, es una gran región sumergida en el Pacífico Sur vecina al continente Australiano (https://es.wikipedia.org/wiki/Zealandia).
Con una extención de 4 900 000 Km2, está un 94% sumergida aflorando sus partes más altas como las islas Norte y Sur de Nueva Zelanda y Nueva Caledonia.

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Ilustración publicada en el trabajo de N. Mortimer et al.

Por su extención, propiedades geológicas respecto de sus vecindades (grosor de la corteza y composición), altura y baja velocidad; cumple con la definición de continente.
Zealandia formó parte de Gondwana y más aún, Nueva Zelandia y Nueva Caledonia nunca fueron consideradas parte del continente Australiano, por eso muchas veces se hacía referencia a Australasia como región que incluía esas islas.

Referencia:

Fuente:

pdp.