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Detalles de 2014 MU69 – un muñeco de nieve.

Esta es una imagen de 2014 MU69 – última Tule.

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crédito: SWRI/JHU-APL/NASA

La imagen fue tomada a unos 28000 Kms. del objeto, media hora antes del máximo acercamiento, por lo que se esperan más imágenes con mayores detalles.
No sólo se confirmó su forma bilobular o de “maní”, sino que se parece más a un muñeco de nieve.
Al lóbulo mayor se bautizó última y al menor Tule.
Ambos dan forma a este cuerpo de unos 33 Kms. de largo y unos 15 Kms. de ancho.
Rota a razón de una vez cada 15 Hs. Si lo hiciera más rápido se fragmentaría, y más lentamente sería una rareza a explicar; luego, su rotación está dentro de lo esperado.

Todo sugiere que cada componente o lóbulo se formó por separado por la acreción de rocas menores. Luego se produjo al unión de ambas partes a baja velocidad, del orden de pocos Kms./h, como a paso de Hombre, lo que permitió que su junten sin romperse en el choque. Posiblemente esa unión se dio cuando aún se estaba consolidando cada cuerpo.
Así, este objeto sería un viejo miembro del Cinturón de Kuiper, prístino o al menos muy poco alterado.

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A la izquierda se muestra el color real del objeto, en el centro se lo aprecia en blanco y negro y a la derecha una superposición de las anteriores – crédito: SWRI/JHU-APL/NASA

Su color rojizo puede deberse a la presencia de hielos de metano o nitrógeno. En general es un objeto obscuro. Las partes más brillantes sólo reflejan el 13% de la luz Solar que le llega, y las menos reflectantes, retornan el 6%, algo similar a la reflexión de la tierra para macetas.

Referencia:

pdp.

Las conjeturas más conocidas de los confines del Sistema Solar.

En los confines del Sistema Solar hay mucho que explorar aún.
Algunas cosas parecen posibles aunque por ahora son sólo conjeturas.
Veamos.

Ilustración de las lejanías del Sistema Solar – Crédito de JOHNS HOPKINS UNIVERSITY APPLIED PHYSICS LABORATORY/SOUTHWEST RESEARCH INSTITUTE (JHUAPL/SWRI)

El noveno planeta o P9 es el sospechoso de haber orientado las órbitas de Sedna y otros objetos de más allá de Neptuno, en el cinturón de Kuiper.
En realidad, estos “Sedintos” estarían formando una sub-familia dentro de la de Kuiper por la curiosa orientación que tienen en sus órbitas. El caso es que mucho se conjeturó sobre P9, pero aún no se dio con Él. Es posible que no exista y que esa alineación en las órbitas observadas en los Sednitos se deba a otra causa, obviamente gravitatoria (Algunos artículos de pdp sobre el noveno planeta, https://paolera.wordpress.com/tag/noveno-planeta/).
Hay que tener en cuenta que cuando se descubrió a Sedna y luego a sus “amigos”, se estaba observando por objetos hasta una determinada magnitud o brillo en una región del cielo cercana al plano del Sistema Solar.
Luego, pueden haber otro objetos más débiles en brillo o que estén en otras partes del cielo, que tengan órbitas orientadas al azar como se espera de este tipo de objetos. Es más, buscando objetos como los seis Sednitos conocidos, se han hallado nueve (no son muchos, pero son más que seis) que tienen órbitas orientadas al azar; lo que atenta contra la existencia de P9.
De esta manera, es posible que los Sednitos de órbitas orientadas de forma similar, hayan sido afectados por otro cuerpo. Podrían haber sido alterados en sus órbitas por el paso de una estrella hace ya mucho tiempo, incluso en un evento similar al que inclinó todo el Sistema Solar, ya que el eje de rotación del Sol no está a 90° del plano del Sistema Planetario.
Nada demuestra irrefutablemente que P9 o exista o no, aún el tema no está cerrado; puede que no exista, puede sí, o puede que existan más de un planeta afectado a los Sednitos.

La pared de Hidrógeno es otra estructura a confirmar o refutar.
Nuestro Sistema Solar viaja por el espacio interestelar. Se conjetura que en él, hay nubes de Hidrógeno. En ese viaje, la radiación del Sol iría desplazando esas nubes a su paso, como lo hace un barco con el agua que hay delante. En este caso, ese desplazamiento de Hidrógeno sería en todas direcciones, como si nos moviéramos en una burbuja de viento Solar.
Con esta idea, se esperaba la detección de paredes de Hidrógeno en los confines del Sistema Solar. Las Voyager detectaron lo que parecía ser la presencia de esta pared, pero los datos recibidos no fueron concluyentes.
Ahora, la sonda New Horizons rumbo a 2014 MU69 o última Tule, luego de visitar Plutón, lleva instrumentos de mejor calidad que los que llevaban las Voyager. Observando en el espacio que la rodea, la sonda podría confirmar las detecciones de las Voyager. De ser así, habría que determinar si se trata de la pared de Hidrógeno o de un fenómeno que se da en la galaxia.

Referencias:

pdp

Rumbo a lo desconocido: destino 2014 MU69.

La misión New Horizons, a la fecha de 14/mar./2018, está a algo menos de 366 millones de Kms. de su próximo objetivo (https://paolera.wordpress.com/2015/09/01/new-horizons-proximo-destino-2014-mu69/).

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Gráfico crédito: NASA – NEW HORIZONS

Se trata del objeto de Kuiper catalogado como 2014 MU69 a 6200 millones de Kms. de casa. Según las observaciones, podría tratarse de un objeto doble o de forma bilobular (https://paolera.wordpress.com/2017/08/07/2014mu69-es-un-binario-de-contacto/).

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Ilustración crédito: NASA – NEW HORIZONS

Fue bautizado como Última Tule .
Tule era un mítico continente en el lejano Hemisferio Norte (https://es.wikipedia.org/wiki/Tule_(mitolog%C3%ADa). Así, Última Tule sugiere algo así como más allá de lo conocido.
Allí se llegará para enero del 2019.

Referencia:

Fuentes:

pdp.

 

La gente de la misión New Horizons no usa sólo la sonda.

La misión New Horizons sigue en curso.
Mientras, en la Tierra, los científicos desplegaron sus telescopios en dos continentes.
Durante la noche del 2 al 3 de junio, en Argentina y África se observó la breve disminución de brillo de una estrella, evento que sólo duró dos segundos. Se trató de la ocultación de una estrella por un objeto del cinturón de Kuiper; precisamente por 2014 MU69, el próximo objetivo de New Horizons.

Alex Parker (New Horizons) observando el tránsito de 2014 MU69 desde Argentina – Imagen crédito de Kai Getrost

Pero hay dos oportunidades más para observar eventos similares.
El 10 y el 17 de julio, este objeto ocultará otras dos estrellas. La del 17 de julio, observable desde la Patagonia Argentina, involucra a una estrella más brillante que las anteriores y será la última oportunidad para detectar posibles escombros alrededor de 2014 MU69.

Luego, habrá que esperar a que la misión lo sobrevuele para enero del 2019.

Fuente:

pdp.

New Horizons observa a Quaoar.

La misión New Horizons rumbo al helado objeto del cinturón de Kuiper, 2014 MU69, hace una interesante observación.

New Horizons Spies a Kuiper Belt Companion

Crédito NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute

Dos objetos difusos alargados. Se trata de las galaxias IC 1048 y UGC 09485.
Señalado con un círculo rojo, moviéndose respecto de las estrellas de fondo, se aprecia a Quaoar de 1100 Km. de diámetro.
Con aproximadamente la mitad del tamaño de Plutón, este enano se vería lleno desde la Tierra; pero debido a la posición relativa a New Horizons, se lo observa en fase.
Al momento de obtener estas imágenes, del 13 al 14 de julio del 2016, Quaoar estaba a 6500 millones de Km. de nosotros y a 2100 millones de Km. de la New Horizons.

Los otros puntos que parecen moverse son pixels de las diferentes imágenes generados por “ruido”.

Fuente:

pdp.

New Horizons descarta que 1994 JR1 sea un cuasi satélite de Plutón.

En su viaje a su próximo objetivo, el miembro del cinturón de Kuiper catalogado como 2014 MU69, New Horizons observa por segunda vez a 1994 JR1.
Este remanente de los orígenes del Sistema Solar, fue fotografiado por la sonda en Noviembre del 2015, a unos 270 millones de Kms. de él.
Ahora, en Abril del 2016, se lo fotografía a 111 millones de Kms. de distancia.
A unos 5 mil millones de Kms. del Sol, este objeto de casi 150 Kms. de diámetro, muestra una rotación de 5,4 hs., lo que es bastante rápida para una objeto de su clase.

Imagen crédito NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute.

Combinando las posiciones observadas en 2015 y 2016 por New Horizons, se pudo obtener mejoras del orden de los 1000 Kms. en ellas y obtener así las posiciones más precisas de un objeto del cinturón de Kuiper. Así entonces se mejoró el cálculo de su órbita lo que permitió disipar una vieja idea según la cual, este objeto estaría relacionado a Plutón como un cuasi-satélite.
Un satélite de este tipo, no orbitaría francamente a Plutón, pero lo acompañaría en cierta forma a lo largo de su órbita.

Los cuasi-satélites de un planeta, son objetos que orbitan la misma estrella que el planeta, y lo acompañan en su movimiento de translación alrededor de la estrella principal, recorriendo su propia órbita con el mismo período de translación que el planeta. Esto quedó descartado en el caso de Plutón y 1994 JR1.

La estructura difusa arriba a la izquierda de la imagen, es una reflexión interna de luz en la cámara de la sonda debida a una estrella brillante cerca del campo de observación. Hasta se aprecian los 3 brazos que sostienen el espejo secundario del sistema.

Referencia:

Fuente:

pdp.

La araña de Plutón y el viento solar en sus vecindades.

En Plutón, cerca de la región conocida como Tartarus Dorsa, se observa un patrón de fracturas muy llamativo.

Imagen crédito de NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute.

Son 6 fracturas que convergen en un punto dando la apariencia de una araña.
Las mayores se orientan de Norte a Sur y la mayor de ellas, bautizada como Sleipnir Fossa mide casi 600 Km. de largo. Las menores de orientan de Oeste a Este y miden unos 100 Km. Todas muestran una coloración rojiza. Probablemente, eso se deba a tolinas; substancias complejas ricas en Nitrógeno aparecidas por la acción de los rayos solares y bombardeo de electrones (del viento solar) junto a la presencia de Metano.
El origen de estas fracturas se debe al “stress” que sufre la corteza de hielos del Planeta. En este caso, el origen de estas fracturas, podría estar debajo del punto de convergencia del que podría estar brotando material de debajo de la superficie.

top-down visualization of our solar system showing simulated space environment

Ilustración crédito de NASA’s Goddard Space Flight Center Scientific Visualization Studio, the Space Weather Research Center (SWRC) and the Community-Coordinated Modeling Center (CCMC), Enlil and Dusan Odstrcil (GMU).

Por otro lado, New Horizons, ahora rumbo al objeto del cinturón de Kuiper 2014 MU69, está haciendo observaciones del viento solar en aquellas regiones de nuestro Sistema. Esa energía y flujo de partículas atómicas insufladas por el Sol, llegan hasta las vecindades de Plutón y más allá. Su análisis viene a llenar la brecha entre los estudios del viento solar cerca del Sol, de la Tierra y de los límites del Sistema Solar por donde está enviando información similar la Voyager.
Por ejemplo, el viento solar que hoy está analizando la New Horizons alcanzará a la Voyager en un año, lo que permitirá estudiar su evolución con la distnacia.

Referencia:

Fuentes:

pdp.