Archivo de la categoría: Geología

Posible detección de actividad sísmica Marciana.

La Astronomía estudia objetos a distancia, sin “tocarlos”.
Cuando llegamos a ellos, pasan a manos de la Geofísica. De esta manera, los sensores en otros mundos no sólo nos envían imágenes sino también sonido, sonido de otros mundos.

La misión Cassini – Huygens en Titán envió sonido del descenso de la sonda en aquella luna (Sonido e imágenes desde Titán || Pablo Della Paolera).
Ahora, año 2019, la misión InSight en Marte llevó un sismómetro a ese planeta con el fin de detectar actividad sísmica.

El sonido son vibraciones que se propagan en un medio. El viento puede provocar vibraciones en el suelo. Los movimientos sísmicos provocan vibraciones capaces de ser captadas como sonidos. Ambos casos, son inaudibles para el Humano.
El sismómetro de la InSight en Marte, detectó vibraciones que luego se tradujo a sonido audible para Nosotros.

Video: First Likely Marsquake Heard by NASA’s InSight.

NASA Jet Propulsion Laboratory

Publicado el 23 abr. 2019.

Primero se detecta las vibraciones producidas por el viento marciano. Luego se detecta lo que parece ser vibraciones de actividad sísmica. Finalmente se detecta las vibraciones transmitidas al suelo por el brazo de la sonda.

Fuente:
  • NASA’s InSight Lander Captures Audio of First Likely ‘Quake’ on Mars

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Más torbellinos en Marte.

Los torbellinos son frecuentes.
Cuando el suelo está caliente, el aire se eleva en una columna vertical. Si a eso le agregamos vientos cruzados, tenemos un torbellino.
En Marte son frecuentes (Torbellinos en Marte | Pablo Della Paolera ).

En esta imagen tomada por la ExoMars se aprecia un (otro más…) torbellino en Marte.

 Imagen crédito: ESA/Roscosmos/CaSSIS, CC BY-SA 3.0 IGO

A su paso, dejan unos caprichosos rastros obscuros.
Se trata del suelo marciano debajo del polvo superficial. Al remover la capa de polvo de la superficie, queda a la vista el suelo gris azulado rico en basalto (Marte azul debajo del rojo | Pablo Della Paolera)

En esta imagen registrada en enero del 2019 de una región al noreste del cráter Copérnico , puede observarse que hay rastros de torbellinos incluso dentro de cráteres. Pasean por todas partes.

Referencia:

  • ESASpace in Images 2019 04Dust devil detail.

 

 

 

pdp.

Plumas y gárgolas en Bennu y el posible origen de Ryugu

El asteroide cercano Bennu está siendo visitado por la sonda OSIRIS REx, mientras que Ryugu, recibe a HAYABUSA 2.
Ambas sondas nos envían datos de insospechados eventos actuales y pasados.

En el caso de Bennu, se detectaron eyecciones de polvo. El asteroide suelta polvo que queda detrás de Él a lo largo de su órbita. No se conoce el origen de esas eyecciones, las que sueltan material con velocidades que van de unos centímetros por segundo a 3 mts./seg.

dust plumes

Plumas de polvo salen de Bennu – Crédito: NASA GODDARD, UNIVERSITY OF ARIZONA, LOCKHEED MARTIN.

Desde el 6 de enero del 2019 al 18 de febrero del mismo año ya se detectaron 11 “plumas” de material saliendo de Bennu. Esta es una actividad nunca antes observada en un asteroide.
Bennu muestra rocas muy curiosas.

"the gargoyle"

Curiosa roca “gárgola” en Bennu – Crédito: D.S. LAURETTA ET AL/NATURE 2019

Hay al menos 200 rocas con estas características familiarmente bautizadas como gárgolas.

En el caso de Ryugu, HAYABUSA 2 muestra cartacterísticas de su suelo que hacen pensar en su origen. Su color obscuro bastante uniforme se asemeja mucho a los asteroides de la parte interior del cinturón asteroidal, principalmente a Polana y Eulalia, objetos de 55 Kms. y 37Kms. de ancho respectivamente.

Ryugu asteroid

Sombre de Hayabusa 2 sobre Ryugu – Crédito: JAXA, UNIV. OF TOKYO, KOCHI UNIV., RIKKYO UNIV., NAGOYA UNIV., CHIBA INST. OF TECHNOLOGY, MEIJI UNIV., UNIV. OF AIZU, AIST.

Ryugu, con sus 900 mts. de diámetro, se habría partido de uno de los anteriores hace unos 700 millones de años atrás (dato corregido el 6 de julio del 2019 a las 12:50 HOA, antes se leía erróneamente 900 Kms de diámetro). El cuerpo del que nació este asteroide posiblemente haya tenido agua, la que en parte se perdió al espacio luego de la fragmentación que dio origen a Ryugu. ¿Puede haber quedado algo de ella en Él?

Referencias:

  • Surprising astronomers, Bennu spits plumes of dust into space.
    It’s the first time astronomers have seen such activity on an asteroid.
    BY LISA GROSSMAN, MARCH 19, 2019.

  • Ryugu is probably a chip off one of these two other asteroids.
    Japan’s Hayabusa2 team has narrowed down the asteroid’s origins based on its color.
    BY LISA GROSSMAN, MARCH 20, 2019.

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Cuarcita en Anjouan.

La isla Anjouan es una de las islas Comoras entre Madagascar y la costa oriental Africana.

Imagen de la playa de la isla Anjouan crédito de Kevin Krajick/Earth Institute, Columbia University

En ella se ha encontrado un tipo de roca que sencillamente no debería estar allí.
Esta isla, como las Hawaianas, se formó de lava volcánica, de magma de debajo de la corteza oceánica que afloró por la separación de las placas del fondo marino. Así, sus rocas son muy diferentes a las continentales. Pues en Anjouan se encontró gran cantidad de rocas de tipo continental, más bien provenientes de una playa o delta de río.

Se trata de cuarcita.
Debido al origen de la isla, debe abundar roca basáltica rica en magnecio y hierro, pero no cuarcita, la que no se origina en ese tipo de ambiente como del que nació la isla.
Ya había noticias de este tipo de roca en Anjouan, pero se encontró que la hay en mucha mayor cantidad que la pensada.
Puede darse que en regiones intermedias entre el continente y el océano haya una transición de tipos de rocas, pero éste no es el caso de esta isla.
Los lugareños la usan para afilar sus cuchillos, por lo que la recolectan y llevan hacia sus aldeas, lo que quita evidencias de su abundancia original en la isla para estudiar su origen.

De alguna manera, la cuarcita fue a la cuenca marina de donde afloró el magma que formó la isla, quedando mezclada con las rocas ígneas que hay en este tipo de islas.

Referencia:

  • ‘Impossible’ Rocks Found on Remote Volcanic Island.
    By Stephanie Pappas, Live Science Contributor 

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Los planetas y el clima Terrestre.

Alguien dijo que no se puede deshojar una margarita sin perturbar una estrella.
Si bien es estrictamente cierto, esa perturbación suele ser muy despreciable; aunque a veces las perturbaciones no son tan pequeñas.

La Tierra tiene variaciones en su órbita debidas a la presencia de los otros planetas. Eso se refleja en cambios de clima periódicos que fueron estudiados, entre otros, por Milankovitch (pdp, 03/feb,/2014, Los ciclos de Milamkovitch y el calentamiento Terrestre, https://paolera.wordpress.com/2014/02/03/los-ciclos-de-milankovitch-y-el-calentamiento-terrestre/)

Las estaciones del año dependen de la inclinación del eje de la Tierra que hace que en diferentes épocas de año los rayos Solares sean más perpendiculares en un Hemisferio que en otro. Como la órbita es bastante circular (poco alargada) el alejamiento y acercamiento al Sol es de sólo 1 millóm de Kms, lo que es poco frente a los 150 millones de Kms de distancia promedio al Sol.
Pero si la órbita se “estira” mucho, ahí comienza a sentirse el efecto climático por incremento de distancia a nuestra Estrella.
La órbita también puede rotar y hasta variar su inclinación con un balanceo periódico; todo termina repercutiendo en el clima. Todas esas variaciones son producto de los planetas que nos acompañan en el Sistema Solar.

En un estudio de principio del 2019, Geólogos y Planetólogos estudiaron rocas en las que encontraron evidencias de cambios de clima causados por la acción gravitacional de los planetas, en particular por Júpiter y por Venus y Mercurio.

Ilustración de la alineación de Júpiter, Marte, Venus y la Luna crédito de Paul Olsen.

Se hallaron períodos de millones de años de antigüedad, desde la época de los dinosaurios, los que están actuando actualmente. Se puede extrapolar los datos para averiguar más sobre el pasado y futuro del clima Terrestre, e incluso de la mecánica de los planetas de nustro Sistema, pero llega un momento que la situación de vuelve caótica. Por ahora, no se puede ir más allá de unos 60 millones de años.
Se encontraron períodos de 20 mil, 100 mil y hasta de 400 mil años a lo largo de la historia Terrestre, todos vigentes. Entre ellos se desctaca el de mayor duración, con un período de 1,74 millones de años, ahora elevado a un período de 2,4 millones de años posiblemente por la acción gravitatoria de Marte.

Referencia:

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Vida a grandes profundidades bajo tierra.

Se ha encontrado vida multicelular microbiana a grandes profundidades bajo tierra.
De perforaciones hechas en túneles de minas en Sudáfrica, se obtuvieron bacterias y nemátodos. Estos últimos son un tipo de gusano y por lo tanto una forma de vida multicelular.

Imagen de nemátodo microscópico hallado vivo en las profundidades de una mina sudafricana – crédito: Gaetan Borgonie.

Provienen de una profundidad de entre 4 a 5 Km, de un ambiente rico en agua dulce que tendría de miles a millones de años de antigüedad. El agua habría fluido desde la superficie llevándose las formas de vida consigo y permitiendo que sobrevivieran tantos años.

Esta es otra evidencia de la existencia de agua bajo el suelo Terrestre a grandes profundidades, pero esta vez con formas de vida insospechadas de encontrarse (pdp, 09/mar/2018, Bolsillos de agua en las profundidades de la Tierra, https://paolera.wordpress.com/2018/03/09/bolsillos-de-agua-en-las-profundidades-de-la-tierra/).

Marte supo tener agua en su superficie.
Hoy en día, su suelo es seco y está irradiado por los rayos ultravioletas del Sol, debido a la pobre atmósfera marciana que es incapaz de filtrar esa radiación esterilizadora. Así no es el mejor ambiente para hallar micro-organismos.
Ante el hallazgo de vida bajo la superficie de nuestro Planeta, se puede suponer que en Marte pudo haber sucedido lo mismo. De esta manera, es posible que en el planeta rojo la vida haya migrado a las profundidades donde aún hay agua y haber sobrevivido hasta Hoy.

Referencia:

Fuente:

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Gran Bertha y su material Terrestre.

No es raro hallar rocas de un mundo en otro.
En la Tierra se han hallado rocas de Marte. Tal es el caso de la catalogada como ALH84001 hallada en la Antártida a fines de 1984 (https://es.wikipedia.org/wiki/ALH84001). También se originaron en Marte las conocidas como Nakhlites halladas en Egipto (pdp, 05/oct./2017, Nakhla y los Nakhlites, https://paolera.wordpress.com/2017/10/05/nakhla-y-los-nakhlites/).
La catalogada como NWA7325, es altamente probable que provenga de Mercurio (pdp, 04/feb./ 2013, NWA7325 podría ser un pedazo de Mercurio, https://paolera.wordpress.com/2013/02/04/nwa-7325-podra-ser-un-pedazo-de-mercurio/)
Cuando un impacto meteórico arroja material violentamente, éste puede escapar del planeta, sobre todo si es de baja baja gravedad, y luego de vagar por el espacio interplanetario, cae en Casa.
La pregunta es: ¿pueden haber rocas Terrestres en otros mundos, expulsadas de aquí por procesos de este tipo? – Parece que la respuesta es afirmativa.

La misión Apollo 14 a la Luna, trajo a Casa una roca clasificada como 14321, familiarmente conocida como Gran Bertha (Big Bertha).

granbertha

Imagen de Gran Bertha (señalada por la flecha) hallada por Alan Shepard. Crédito NASA.

Con una masa de 9 Kgrs. y unos 32 cms. de ancho, fue hallada y recogida a unos 300 mts. del cráter de impacto Cone. Éste se encuentra entre los cerros que cruzan el cráter Fra Mauro de unos 80 Kms. de ancho.
El Mar Imbrium, es una planicie de 1000 Kms. que se formó de un tremendo impacto que rajó la superficie Lunar hasta la corteza permitiendo que la lava aflore y se solidifique. El material elevado en el impacto, cayó sobre Fra Mauro colaborando con la formación de cerros en su interior.

De esta manera, esa región es rica en material de la corteza Lunar.

Gran Bertha fue analizada y se encontró que contiene varios componentes. Entre ellos, hay Titanio y Circón con características difíciles de darse en la Luna. Esas características son comunes en la Tierra. Así es como Gran Bertha es muy probable que contenga material Terrestre.
Con una edad de unos 4 mil millones de años, su origen se ubica en la juventud de la Tierra cuando aún estaba caliente. Un impacto pudo arrojar material al espacio, el que cayó en la joven Luna, la que entonces estaba a la tercera parte de su actual distancia.
Así, Gran Bertha se formó con esos materiales como parte de ella en la corteza Lunar quedando expuesta luego del impacto que dio origen al Mar Imbrium.

Referencia:

Fuente:

pdp