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¿Pueden existir los meteoroides relativísticos?

Los meteoroides son asteroides de tamaños menores a los 50 mts.
Aparentemente podían llegarnos meteoroides con velocidades cercanas a la de la luz.
Unos piensan que objetos del tamaño de un grano de arena hasta otros de unos 10 cm. podrían impactar nuestra atmósfera. Podrían ser acelerados a velocidades casi relativísticas por la explosión de una supernova. En las capas exteriores de las estrellas masivas se generan partículas de polvo, las que serían empujadas por la explosión de la estrella a grandes velocidades.
Se piensa que meteoroides de este tipo nos llegarían al menos una vez al mes.

There could be meteors traveling at close to the speed of light when they hit the atmosphere

Ilustración crédito de University of Oxford.

La Física no impide que esto suceda, pero la lógica pone dudas al respecto.

Una cosa es acelerar partículas micrométricas, pero otra es acelerar milimétricas como granos de arena, o mayores como las de 10 cm. Los autores del trabajo, simplemente asumen que cuerpos milimétricos a centimétricos podrían ser acelerados como los microméticos que son mucho más livianos y estarían más cerca de la supernova.

Los espacios interestelares son muy grandes y en ellos hay una bajísima densidad de materia. Eso hace que una partícula pueda viajar grandes distancias sin verse frenada por el rozamiento con material interestelar (Caminando el vacío – El camino libre medio | pdp | https://paolera.wordpress.com/2016/02/19/caminando-el-espacio-vacio-vacio/).
Así, un objeto de esas características, podría recorrer casi toda la Galaxia hasta llegarnos. Pero esa baja densidad es un promedio. Hay lugares, como las regiones cercanas al centro Galáctico, donde la densidad de material interestelar podría frenar a esas meteoroides.

Cuando un meteorito entra en la atmósfera Terrestre, comprime el aire delante suyo haciendo que aumente su temperatura y se ponga incandescente. Luego el aire se enfría rápidamente, perdiendo todo el calor generado por su interacción con el meteorito. Por eso éstos no llegan ardiendo al suelo (Qué sucede cuando cae un meteorito | pdp | https://paolera.wordpress.com/2017/12/14/que-sucede-cuando-cae-un-meteorito/)
En el caso de los meteoroides relativísticos, se consumirían antes de que el aire se enfríe. Así se tendría una región cilíndrica de aire ionizado, convertido en plasma, a altísima temperatura.
Ese fulgor sería un flash de unas fracciones de milisegundos.
Haciendo cuentas, estos objetos, según su tamaño desde milímetros a casi 10 cms., mostrarían flashes de diferentes intensidades. Los más pequeños producirían flashes miles de veces el brillo de una de las estrellas más brillantes del cielo. Los más grandes, podrían producir un flash con la intensidad aparente del Sol.
Luego, si se espera uno por mes, ya deberían haber sido detectados por los instrumentos actuales que observan el cielo.

Referencia:

Fuente:

pdp

2003 YT1 nos tiró con una piedra.

El asteroide 2003 YT1 nos tiró un cascote del tamaño de una uva.
El 28 de abril del 2017, se observó una estrella fugaz sobre Japón la que pudo ser registrada por 12 de las 20 cámaras de la red de observación SonotaCo.

japan_fireball_trajectory

Detección del bólido sobre Japón por 20 cámaras de SonoraCo – Kasuga et al.

Los registros permitieron analizar su trayectoria y procedencia y estimar su órbita previa al ingreso a nuestra atmósfera. La misma coincidió muy bien con la del asteroide 2003 YT1.
Este asteroide tiene una órbita que lo acerca a Nosotros a una distancia algo menor que la de la Luna, con un diámetro de 1 a casi 2 Kms. Por ese motivo está catalogado como potencialmente peligroso aunque no hay significativas probabilidades de que nos impacte; tan sólo hay un 6% de chances de que lo haga en los próximos 10 millones de años.

Analizando el brillo que mostró el meteoroide (pequeño asteroide con un tamaño inferior a los 50 mts.) al entrar en la atmósfera y suponiendo que era rocoso, se calculó que tenía un tamaño de casi 3 cm. y un peso de unos 30 grs.
Hay varias explicaciones de cómo se desprendió de su cuerpo principal.

1. Pudo estar “reposando” en la superficie del asteroide hasta que por algún motivo fue expulsado.

2. Se pudo producir un impacto en la superficie del asteroide que generó y expulsó una fractura.

3. El asteroide pudo aumentar su rotación y expulsó esta piedra (entre otras) que terminó cayéndonos luego de llevar una órbita similar a la del cuerpo principal.
En este aspecto, el aumento de rotación puede deberse al efecto YORP que muestran otros asteroides. Este efecto se debe a la luz solar.

Bajo la influencia de la radiación del Sol, un objeto puede alterar su órbita. La cara donde es de día absorbe calor y cuando gira, en las partes donde “anochece” comienza la radiación de ese calor al exterior (se enfría) y eso, a largo plazo, modifica su trayectoria. Puede escapar si gira en el mismo sentido en que orbita y puede decaer si lo hace en sentido contrario (retrógrado). A esto se lo conoce como efecto Yarkovsky. Pero además, si la superficie del asteroide muestra diferentes características en la reflexión de la luz, puede adquirir más rotación, ese es el efecto YORP.
Ese ese aumento de giro, puede expulsar material. Parte éste puede alejarse y parte puede quedar orbitando el asteroide formando un anillo en el que pueden formarse lunas.

Referencia:

Fuente:

pdp.

Un nuevo enjambre de meteoroides y asteroides relacionado con las Táuridas (al 2017).

Los meteoroides, son objetos pequeños (menores a pocos metros de diámetro) que al entrar en la atmósfera se incineran por la fricción y resultan en meteoritos.
Hay enjambres de meteoroides que generan lluvias de meteoritos o estrellas fugaces. Son restos desprendidos de cometas que siguen en una órbita similar a la de éste. Recordemos que los cometas son una pegatina de rocas y hielos. Al sublimarse los hielos por su cercanía al Sol, se van soltando escombros. Cuando la Tierra cruza sus trayectorias o pasa cerca de ellos, son atraídos produciendo el espectáculo de lluvia de estrellas fugaces. El lugar del cielo del radiante, o punto del cielo del cual parecen provenir, define el nombre de esa lluvia de meteoritos.

Un caso es el de la Táuridas. Son producidas por meteoroides de pequeños tamaños relacionados con escombros dejados por el cometa 2P/Encke. Su radiante está en la constelación de Tauro, de ahí el nombre de esta lluvia.
En el año 2015, las Táuridas mostraron la entrada de algunos grandes meteoritos de algunos metros de diámetro. Si bien pueden darse eventos meteóricos no relacionados con la lluvia, se estudió la trayectoria de estas impresionantes estrellas fugaces.

Video del gran meteorito observado en Tailandia en el 2015

Resultó haber una convergencia de trayectorias coherentes con la existencia de un enjambre de meteoroides diferente al habitual productor de las Táuridas. Posiblemente haya algunos de tamaños asteroidales de decenas de metros. Curiosamente, dos asteroides de 200 a 300 mts. de diámetro comparten órbitas con esta nueva familia de objetos. Se trata 2015 TX24 y 2005 UR. Se asume que éstos forman parte de ese enjambre cuyo origen aún hay que confirmar. Lo interesante es que 2015 TX24, pasó cerca de nosotros en octubre del 2015, una fecha cercana a la gran actividad observada en las Táuridas. Luego, es muy probable que estos asteroides deflecten gravitacionalmente hacia nosotros a estos miembros del nuevo enjambre.
Si bien estos objetos son de mayor tamaño que los clásicos responsables de las Táuridas y sin bien pueden producir daños en al caso de “tocar” suelo, no estamos en peligro alguno aunque sean catalogados como potencialmente riesgosos.
A no asustarse y a disfrutar de ellos…
Los accidentes de tránsito provocan más muertes que los meteoritos.

pdp.

Minilunas temporales.

Muchos meteoroides pasan cerca de nosotros, y muchos de ellos son capturados como satélites naturales temporales.

Ilustración de meteoroide publicada en la página de la Asociación Entrerriana de Astronomía (ver enlace en al imagen)

Predichos hace casi 100 años, provienen de una sub-familia de objetos cercanos a la Tierra, con órbitas heliocéntricas de semiejes casi como el de nuestro Planeta y excentricidades casi nulas.
Sus tamaños van desde algunos metros hasta casi 10 mts. Pueden estar capturados en órbita alrededor de nosotros por períodos que van desde días a algunos años. Luego, escapan o caen como otros meteoritos.
El primero en ser confirmado como tal fue el catalogado como 2006 RH 120; un compañero que estuvo orbitando la Tierra por un año antes de abandonarnos con su diámetro de 5 mts.
Estos visitantes transitorios son objetivos interesantes para misiones de obtención de muestras e incluso para futuras misiones de minería espacial.

 

Referencia:

Fuentes:

pdp.