Archivo de la etiqueta: gravastar

Objetos Gravastars, los casi Agujeros Negros.

En un momento se conjeturó con que los Agujeros Negros podrían no existir, y ser en realidad objetos muy obscuros en lugar de cuerpos de los que ni la luz escapa (pdp, 25/ene./2014, Los Agujeros Negros clásicos podrían no existir, https://paolera.wordpress.com/2014/01/25/los-agujeros-negros-clasicos-podrian-no-existir/).
Según S. Hawking, en el límite del Agujero Negro podrían generarse partículas y antipartículas, unas dentro y otras fuera. La partícula generada en el exterior del Agujero Negro podría escapar si está animada de la velocidad suficiente. Así el Agujero Negro terminó con menos energía ya que de ella se formaron dos partículas de las que una escapó. De esta manera, termina evaporándose.
Si este proceso ocurre durante el colapso del que nacería un Agujero Negro, la evaporación atentaría contra ese colapso y el objeto no llegaría al extremo de ser Agujero Negro. Sería un objeto obscuro, muy rojizo, ocre, ya que la luz perdería mucha energía en escapar de él.

El concepto de espacio vacío es un poco relativo.
En algunos casos, el vacío depende la las dimensiones involucradas. El camino que una partícula puede recorrer antes de chocar con otra, es una medida de la densidad del medio o de cuan vacío está ese medio. Decimos que el espacio exterior está vacío porque si cerramos el puño en ese ambiente, nada atrapamos. Lo mismo diría un microbio en un pelotero, el cual, para nosotros, está lleno de pelotitas (pdp, 19/feb./2016, El camino libre medio, https://paolera.wordpress.com/2016/02/19/caminando-el-espacio-vacio-vacio/).

En el vacío del espacio exterior se dan ciertas propiedades que son descriptas satisfactoriamente por la existencia de partícula virtuales. En otras palabras, el vacío se comporta como si estuviera habitado por ciertas partículas bien descriptas por la mecánica cuántica; así se habla del vacío cuántico.
Las partículas virtuales del vacío espacial podrían colaborar para la existencia de objetos parecidos a los Agujeros Negros; o sea, no tan negros.
Como estas partículas existen en todo el espacio vacío, también existirían dentro de los cuerpos incrustados en ese vacío, de hecho, esos cuerpos se formaron cuando la materia ocupó un lugar (compartió el vacío con esas partículas) y se condensó en un objeto.
Durante el colapso de los cuerpos muy masivos, esas partículas se ven sometidas a condiciones tales que terminan polarizadas. Bajo estas circunstancias, tienden a mantenerse alejadas y se opondrían al colapso. De esta manera, el cuerpo no sería tan compacto y no sería un Agujero Negro ya que la luz podría llegar a escapar. A estos hipotécticos objetos de los llama Gravastars (algo así como graviestrellas).
Los Gravastars, por ser muy masivos, generarían lentes gravitacionales, irradiarían rayos X de la materia recalentada por autofricción que cae en ellos en forma de remolino y hasta generarían ondas gravitacionales; todo con sutiles diferencias respecto a lo producido por los Agujeros Negros.

gravastar.gif
Aún se los busca para verificar todas las condiciones necesarias para su existencia.

Referencias:

Fuentes:

pdp.

Anuncios

¿LIGO detectó el nacimiento de un Gravastar?

El 14/11/2015, LIGO detectó la señal de ondas gravitacionales, cosa que se publicó el 11/02/2016. Todo indicaba que se trató de ondas gravitacionales producidas por la fusión de dos agujeros negros.
Todo fue consistente con ese modelo.
Primero la frecuencia aumenta debido al acercamiento mutuo.
Luego hay un pico de intensidad y frecuencia en el momento de la fusión.
Finalmente una abrupta disminución de la intensidad debido al nacimiento del agujero negro final y su horizonte de sucesos; ese límite del que ni la luz puede salir.

gravastar

Ilustración crédito de Julian Stratenschulte/DPA/Corbis.

Pero resulta que hay otro modelo posible para obtener esta misma señal detectada.
Es posible que los agujeros negros “clásicos” no existan.
De hecho, la radiación Hawking, esa por la cual terminarían evaporándose por pérdida de masa y energía, podría detener el colapso si ésta se va dando durante la formación del agujero negro.
Aquí es donde nace el modelo de Gravastar. “Visto desde afuera”, tendría las mismas propiedades que un agujero negro, con emisiones en rayos X por la acreción de materia, pero sin horizonte de sucesos. En este objeto, la luz no queda atrapada en su interior sino que los fotones quedarían girando a su alrededor en “anillos de luz”.
Se trata entonces de un objeto compacto, sin horizonte de sucesos, resultado de no llegar a formarse un agujero negro clásico.
Si la señal detectada correspondiera a la formación de un Gravastar por fusión de otros dos objetos muy masivos, la diferencia con la correspondiente al nacimiento de un agujero negro estaría en el final de esa detección, cuando la señal es muy débil, luego de que LIGO ya podría no detectarla más.

Todo lo detectado es consistente con la formación de los dos tipos de objetos, aunque el modelo del agujero negro tiene más adeptos.

Referencias:

Fuente:

pdp.