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El Hidrógeno Obscuro de los gigantes gaseosos.

Uno de los misterios en nuestro Sistema Solar, es cómo se enfriaron relativamente pronto o eficientemente los planetas gigantes gaseosos; Júpiter por ejemplo.
En el caso de este Planeta, además, tiene una temperatura que depende no sólo de la radiación que recibe del Sol, sino de su propia fuente de calor, el cual se irradia al exterior.Estos gigantes tienen Hidrógeno.
En su parte exterior, este elemento se encuentra en estado molecular, en su profundo interior, se comporta como un metal. Luego, habría una región de transición donde se comportaría como líquido, como un metal líquido debido a las condiciones intermedias a las que está sometido.
En estudios de laboratorio, se encontró que bajo las condiciones en que existiría este estado del Hidrógeno, éste se comporta como Hidrógeno obscuro.
Ese nombre se debe a que no transmite ni refleja la luz visible, o sea que la absorbe; pero sí transmite la radiación infrarroja, es decir que permite el paso del calor de manera eficiente.
Es probable que la existencia de este estado del Hidrógeno en Júpiter, ayude a comprender los procesos relacionados con su temperatura y el enfriamiento en su juventud.

Referencias:

Fuente:

pdp.

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Gigantes gaseosos por acreción de guijarros.

Los sistemas planetarios se forman del colapso de una nube de gas y polvo.
A medida que eso sucede, se va formando la protoestrella en el centro de la nube. Llega un momento en que la presión y temperatura acumulada detonan en el centro colapsado de la nube y nace la estrella.
Mientras tanto, la nube sentía los vientos estelares de la estrella en formación, sufría perturbaciones y comenzaba a girar. En esa rotación va adoptando una forma aplanada hasta llegar a ser un disco alrededor de la estrella.
Procesos como perturbaciones y otros de tipo gravitatorio, van formando grumos, protoplanetas y luego planetas.

Ilustración crédito de NASA/JPL-Caltech.

La estrella consume el gas que está cerca de ella y el resto lo empuja hacia afuera con su radiación o viento estelar, como si se limpiara luego de nacer. Por este motivo, las estrellas nuevas no podrían ser muy masivas; y las que lo son, se deben a la unión de varias protoestrellas o jóvenes estrellas recién nacidas.

Con el gas lejos de la estrella, sólo queda polvo para la formación de protoplanetas sólidos y rocosos cerca de la estrella. Lejos de ella se encuentra algo de gas y eventualmente hielos que no llegaron a sublimar por la radiación de la naciente estrella. Así, lejos de ella se dan las condiciones para la formación de planetas gaseosos y hasta cuerpos helados.

Esta teoría de “rápida formación de gigantes gaseosos por acreción de guijarros”, viene a explicar el caso de nuestro Sistema Solar, donde los rocosas están cerca del Sol, los gigantes gaseosos se agrupan lejos del mismo y los cuerpos helados más allá de Neptuno. Esta teoría explica y justifica los tiempos evolutivos observados, los que son menores a los predichos por otras.

Hay modelos sugieren que los planetas gigantes gaseosos podrían formarse en ciertos lugares del disco protoplanetario y luego migrar a sus posiciones definitivas; pero no serían aplicables al nuestro, más bien a aquellos sistemas donde los gigantes gaseosos están cerca de la estrella central.

Referencias:

Fuentes:

pdp.