Archivo de la etiqueta: Evolución.

De viejos nos volvemos centinelas.

Es un hecho que los jóvenes se duermen más tarde que los ancianos.
Los adolescentes se mantienen despiertos hasta más tarde mientras que los ancianos se van a dormir más temprano. Luego, los jóvenes se despiertan más tarde mientras que los mayores se despiertan mucho más temprano, incluso con el amanecer.
Este horario “intercalado” para dormir, puede estar relacionado con la hipótesis del centinela.
De noche, cuando dormimos, necesitamos de un centinela que vigile.
Si bien esto está muy modificado en la vida en la ciudad, es probable que heredemos la necesidad de un centinela de nuestros ancestros viviendo en tribus.

En un estudio hecho en una tribu del norte de Tanzania, se observó que al menos un adulto mayor se mantenía despierto la mayor parte de la noche o dormitaba mientras los jóvenes recuperaban energías con el sueño. Incluso algunos otros se despertaban a diferentes horas de la noche. Esto está relacionado con la hipótesis del centinela.

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Anciano centinela vigilando el fuego nocturno. Imagen cédito de Matthieu Paley/National Geographic Creative

Por otro lado, la ventaja de vivir muchos años luego de nuestra vida reproductiva, hace que sea posible cuidar de los chicos cuando sus padres van de cacería o recolección.
O sea que esto abre la hipótesis de los abuelos centinelas.

Referencia:

Fuente:

pdp.

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El T. Rex no tenía plumas.

Cuando se divulga Ciencia, muchas veces uno se encuentra con temas interesantes que escapan a su especialidad.
Así, no es la primera vez que me “paseo” atrevidamente por ramas Científicas fuera de la Astronomía.

Aquí voy de nuevo… esta vez al área de la Paleontología.

El hecho de saber que las aves descienden de los dinosaurios, llevó a pensar que no sería raro que hubieran existido dinos emplumados. Esto se confirmó con el descubrimiento de evidencias de que existieron dinosaurios con plumas. Más aún, se descubrió que ciertas especies de grandes dinosaurios, del tipo tiranosáuridos, poseían plumas; por ejemplo el Yutyrannus (NATURE LETTER, A gigantic feathered dinosaur from the Lower Cretaceous of China, Xing Xu et al., https://www.nature.com/nature/journal/v484/n7392/full/nature10906.html).

Artist's rendering of a pack of Yutyrannus surrounded by smaller but equally fluffy dinosaurs. (Credit Brian Choo)

Ilustración del Yutyrannis (y otros dinos menores) con plumas. – Crédito: Brian Choo

Esto llevó a pensar que incluso el colosal Tiranosaurio Rex (T. Rex) tenía plumas en lugar de la piel escamosa típica de los reptiles.

Billed as a "modern scientific reconstruction of Tyrannosaurus rex, this guy already needs an update thanks to today's study which strips the fanciful feathers off the famous dinosaur. (Credit RJPalmer/Wikimedia Commons)

Ilustración del posible aspecto de T. Rex con plumas. – Crédito: RJPalmerArt/Wikimedia Commons

Pero hay una diferencia entre el tiranosáurido Yutyrannus y T. Rex; es una diferencia de unos millones de años. Otros tiranosáuridos como el Albertosaurio (Prehistoria wiki, Albertosaurus, http://es.prehistorico.wikia.com/wiki/Albertosaurus), tenían escamas en su piel.
Estudios recientes confirman que en el proceso evolutivo de estos gigantes, se dieron dos caminos independientes. En uno de ellos, se perdieron las grandes plumas que cubrían los cuerpos de los tiranosáuridos como el T. Rex.

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Fósil real de piel de tiranosaurio, no se aprecian evidencias de que haya tenido plumas. – Crédito: Amanda Kelley

Luego, el T. Rex. No tenía plumas.

Referencia:

Fuente:

pdp.

¿El Homo Naledi usaba herramientas?

Una persona inteligente es aquella que resuelve problemas con lo que sabe, tiene o fabrica, por eso la fabricación y uso de herramientas es evidencia de inteligencia.

No sólo nuestro cerebro indica cómo fuimos evolucionando y ganando inteligencia. Nuestras manos pueden darnos una idea de las cosas que somos capaces de hacer gracias a nuestra inteligencia.
Analizando los restos de las manos de Homo Naledi [1] podemos ver que sus dedos curvados le eran útiles para trepar árboles. Pero sus dedos, palmas y muñecas, sugieren que podía usar herramientas lo que es evidencia de cierta inteligencia.

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Foto de los huesos de la mano del Homo Naledi crédito de P. Schmid y W. Harcourt, Smith/Wits Univ.

Por ejemplo, la relación entre el largo del pulgar y el resto de sus dedos es mayor a la de otras especies; es decir que, tenía los dedos no tan largos en relación al largo de su pulgar. Eso le permitía ejercer buena presión entre la llema de su pulgar y la de cualquier otro dedo. Luego, podía agarrar bien objetos pesados, los que tal vez usaba como herramientas.

Referencia:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_naledi

Fuentes:

pdp.

Los gorilas también usan el olor para comunicarse.

250px-Gorillas_in_Uganda-1,_by_Fiver_LöckerSe hizo el seguimiento de un grupo de gorilas liderados por un macho alfa espalda palteada [1]. En el grupo, la comunicación no sólo era con sonidos o movimientos, también el olor estaba involucrado.
Cuando otros ejemplares estaban cerca del grupo, el líder se manifestaba de dos maneras. Podía volverse intranquilo y agresivo o quedarse tranquilo. En ese último caso, había un tufillo en el ambiente. Esto fue observado en reiteradas ocasiones, por lo que resultó ser evidencia de comunicación química a través del olor. Este olor transmitía al grupo la tranquilidad que todos mostraban.
El estudio de la comunicación por olores en simios, puede tener implicaciones en la investigación del desarrollo del olfato en los Humanos y sus aplicaciones.


 

Referencias:

  1. http://es.wikipedia.org/wiki/Gorilla

Fuentes:

pdp.

Rostro de hombre o de mujer, una cuestión evolutiva.

Nuestros antepasados desarrollaron rostros carnosos, con fuertes músculos que permiten una mordida considerable. Esto puede deberse a la necesidad de una mordida fuerte para romper semillas duras o usar nuestras mandíbulas como pinza para tirar de algo elástico o correoso.
boxeo8Pero hay diferencias faciales entre Varones y Mujeres. Esas diferencias, se deben a diferencias óseas en la calavera. Los huesos de la cara que más se distinguen entre ambos sexos, son los más expuestos a fracturas por golpes. Como en nuestros comienzos como Humanos la pelea era algo habitual para ganar y sostener jerarquías, los golpes en la cara eran frecuentes. Así es que se piensa que nuestros antepasados varones han  evolucionado desarrollando huesos faciales más resistentes a las fracturas, y en esa evolución, los varones hemos llegado a tener cara de hombre.


 

Fuentes:

pdp