Archivo de la etiqueta: cráteres

El agua en la Luna.

No es novedad la idea de agua en la Luna.
Hace ya un tiempo, se analizó las piedras Lunares traídas por las misiones Apollo y se encontró en ellas una relación Hidrógeno – Deuterio igual a la hallada en los océanos Terrestres.
Ese agua (sus moléculas) está encerrada en los minerales del terreno Lunar, por eso nunca fue observada.
Se estima que bajo la corteza Lunar habría tanta agua como en al manto superior de nuestro Planeta.
El agua de la Luna habría provenido de la Tierra, de cuando ésta fue impactada y de las esquirlas se formó nuestro satélite natural. (pdp, 15/jun./2010, Más agua en la Luna, https://paolera.wordpress.com/2010/06/15/mas-agua-en-la-luna/), (pdp, 19/dic./2013, El agua de la Luna provino de la Tierra, https://paolera.wordpress.com/2013/12/19/el-agua-de-la-luna-provino-de-la-tierra/).

Pero hay evidencias de agua en la superficie de las regiones cercanas al Sur Selenita.
En algunos cráteres, se encontró una capacidad de reflexión de la luz mayor que en otros. En esos mismos cráteres, la temperatura es consistente con la posible existencia de hielos de agua y con que puedan perdurar.

Estos hielos en cráteres de impacto, bien podrían haber sido depositados por objetos helados como los fragmentos de cometas.

Fuente:

pdp.

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Relación entre volcanismo e impactos meteóricos.

La Tierra tiene unos 4500 millones de años.
En su juventud, hace unos 2000 millones de años atrás, pasó por una breve época donde sufrió unos 150 grandes impactos meteóricos. Luego, desde entonces, sólo sintió algunos.
Hay evidencias de que los grandes impactos de aquellas épocas están relacionados con largos períodos de actividad volcánica explosiva.

En Sudbury, Ontario, Canadá hay una cuenca de impacto de unos 30 Kms. por 60 Kms. Wikipedia, https://es.wikipedia.org/wiki/Cuenca_de_Sudbury).

La cuenca es la estructura ovalada del centro. Arriba y a su derecha se observa el lago Wanapitel. Imagen publicada en ikipedia.

La cuenca se llenó de roca fundida originada de la roca impactada y de una mezcla de piedras y sedimentos volcánicos.
Esos sedimentos tienen una forma conocida como de “pinza de cangrejo”. Se debe a la presencia y estallido de burbujas de gas. Esa es un característica de erupciones violentas involucradando agua. De hecho, este tipo de fragmentos fue hallado debajo de glaciares en Islandia.
En el caso del cráter estudiado, este proceso tuvo lugar incluso cuando la cuenca se llenó de agua de mar, o sea que perduró mucho tiempo.
Luego, el impacto está relacionado con la ruptura de la corteza terrestre y el afloramiento de magna de las capas inferiores en forma eruptiva.
Así, durante el la época de la joven Tierra conocida como bombardeo pesado, los impactos destruían la superficie pero también permitían el afloramiento de material para regenerarla. Además, esta actividad volcánica influía en las condiciones ambientales.
Esto mismo pudo suceder en Marte, Mercurio y la Luna; con la diferencia que en esos lugares la falta de erosión permite conservar las evidencias en mejor estado.

Referencia:

Fuente:

pdp.

La ausencia de grandes cráteres cereanos.

Ceres es un protoplaneta que quedó como planeta enano.
Formado inicialmente en las regiones heladas del Sistema Solar, migró hasta donde hoy se encuentra en el cinturón de asteroides. Incluso pudo ser una luna de un planeta mayor que terminó destruido luego de llegar a la región entre Marte y Júpiter.
Así, Ceres llegó tarde al reparto de materia y asimiló poco material rocoso quedando constituido por un interior de hielos y una corteza fina de rocas y materiales más duros.
Llama la atención la poca cantidad de grandes cráteres y la completa ausencia de los enormes.

Muddy makeover

Topografía cereana. Crédito de Southwest Research Institute/Simone Marchi.

Debería tener al menos 10 cráteres de 400 Km. de diámetro y en cambio tiene algunos que no llegan a los 300 Km.. En cambio se observan depresiones a gran escala, algunas de 800 Km. de diámetro y entre 4 y 5 Km. de profundidad.
Algunos argumentan que Ceres se insertó tarde en el cinturón asteroidal, pero eso no justifica la ausencia de marcas de grandes impactos.

Ceres bien pudo sufrir una reformación o modificación de su superficie, pero esto no parece tan probable en el caso de este objeto. La explicación parece estar bajo la superficie.
En su interior, hay una mezcla de hielos y arcillas que forman una substancia fangosa bajo la corteza. Eso le da a la superficie cereana cierta capacidad de absorber los grandes impactos, como si tuviera cierta elasticidad para amortiguar los golpes. Los impactos menores llegarían a marcar la superficie dejando los pequeños cráteres observados, pero los mayores podrían dejar esas grandes depresiones o hundimientos observados en lugar de grandes cráteres.

Referencias:

Fuente:

pdp.

El cráter Kertész en Mercurio.

El relieve de un terreno visto desde arriba, se aprecia por las sombras que se producen.
Cuando observamos imágenes obtenidas por satélites o sondas, asumimos que las sombras se producen por la luz proveniente desde arriba (y algo a un lado) de lo que vemos.
Pero las sombras e iluminaciones suelen confundirnos cuando la luz es casi horizontal al terreno observado.

Magic Eye Mercury

Crédito de NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Carnegie Institution of Washington.

Esta imagen fue obtenida por la sonda MESSENGER en Mercurio.
¿Se trata de un domo de cumbre achatada con algunas depresiones en ella, o de un cráter con picos en su centro?. Depende de cómo se lo mire.
Girando la imagen 180º se suele ver si se trata de un domo a cráter; a veces, incluso, viendo la imagen desde cierta distancia.

La luz viene de la izquierda. Se trata del cráter Kertész de unos 33 Km. de diámetro, con laderas suaves y brillantes, una base bastante plana y en ella algunos picos centrales.

Referencia:

Fuente:

pdp.

Los nombres en Astronomía: el sistema Cervantes

En Astronomía, no es fácil nombrar a los objetos del cielo ni a los accidentes geográficos que en ellos pueden haber.
Como todo, era fácil al principio cuando sólo había que nombrar planetas. Primero se nombraron a las estrellas más brillantes con nombres relacionados a las épocas donde eran observadas con interés por primera vez. Tales son los casos de Spica (espiga) [1] y Formhault [2] (que significa boca de ballena) a manera de ejemplo.
Con los planetas tampoco hubo mucho drama ya que se nombraban como los dioses que se suponía que eran por moverse entre las estrellas. De hecho, nuestro satélite natural se llamó Selene [3], de ahí los supuestos selenitas o habitantes de la Luna.
Pero el telescopio, en realidad la tecnología en general, complicó las cosas. Selene mostraba accidentes geográficos como cráteres, montañas y llanuras confundidas con mares por los antiguos.
Es entonces que comenzaron a usarse los nombres de sus descubridores o de observadores-científicos. Tales son los casos de cráteres como Tycho [4] y Copérnico [5]. Para las montañas se usaron nombres como en Casa, como ser los Montes Alpes en la Luna [6], y los Apeninos [7]. Para los mares los nombres fueron de otro estilo, tales como Tranquilidad [8].
Pero comenzó a descubrirse accidentes semejantes en otros cuerpos del Sistema Solar. Para ellos los nombres comenzaron a faltar y hubo que recurrir a nombres como Aram Chaos [9].
Es más, en el caso de los cometas, los nombres de sus accidentes geográficos pueden referirse a accidentes temporales temporales. En el caso del cometa 67P, se recurrió a nombres de la cultura egipcia [10]. Para Ceres, se usó Occator [11] (un ayudante de un dios romano) para su cráter más llamativo.
Para Plutón, sus lunas llevan nombres de ayudantes de aquel dios. Para los accidentes plutonianos, se usan nombres provisorios como llanura Sputnik y región Tombaugh [12] (por el descubridor de Plutón).
Como se puede apreciar, en el uso de nombres, prevalecen los relacionados con dioses, seguidos por los de personas conocidas. En ese caso prevalecen los científicos seguidos de los artistas como por ejemplo el cráter Mozart [13] y cráter Beethoven [14], ambos en Mercurio (nada que ver con ese dios).

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Imagen de la estrella “mu Ara” ahora Cervantes, crédito de SIMBAD/CDS.

En fin, cada vez es más difícil no repetir nombres. Llegará un momento en que habrá que repetirlos aclarando de qué objeto es cada uno o cambiar las tendencias. En este aspecto, se eligió Cervantes como nombre para una estrella y sus exoplanetas reciben los nombres de sus personajes [15].

Actualización del 17/12/2015 a las 11:00 HOA (GMT -3).
Los nombres de personas contemporáneas y criaturas mitológicas, pasan a engrosar las listas de nombres posibles para estrellas y exoplanetas. Todo debidamente reglamentado por la Unión Astronómica Internacional,

 

Referencias:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Espiga_(estrella)
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Fomalhaut
  3. https://es.wikipedia.org/wiki/Selene
  4. https://es.wikipedia.org/wiki/Tycho_(cr%C3%A1ter)
  5. https://es.wikipedia.org/wiki/Copernicus_(cr%C3%A1ter)
  6. https://es.wikipedia.org/wiki/Montes_Alpes
  7. https://es.wikipedia.org/wiki/Montes_Apenninus
  8. https://es.wikipedia.org/wiki/Mare_Tranquillitatis
  9. https://es.wikipedia.org/wiki/Aram_Chaos
  10. http://www.conec.es/2014/11/la-terminologia-egipcia-de-la-mision-rosetta-al-cometa-67pchuryumov-gerasimenko/
  11. https://en.wikipedia.org/wiki/Occator
  12. https://es.wikipedia.org/wiki/Clyde_Tombaugh
  13. https://en.wikipedia.org/wiki/Mozart_(crater)
  14. https://en.wikipedia.org/wiki/Beethoven_(crater)
  15. http://estrellacervantes.es/los-planetas-de-la-estrella-cervantes-%CE%BC-ara/

pdp.

Cráteres facetados.

Los cráteres de impacto, son las huellas del choque de un objeto a gran velocidad contra la superficie de otro mayor.
Tienen esos picos característicos en el centro, cuya agudeza, poco o mucho erosionados, denotan su frescura o edad. A veces muestran anillos interiores o estructuras escalonadas sobre sus paredes, las que se deben a diferentes capas de distintas durezas.
Pero sucede que hay cráteres facetados.

ceres

Imagen de Ceres crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA.

Por ejemplo, en Ceres y Caronte, se aprecian cráteres en forma hexagonal.
No es la primera vez que los observo. He visto este tipo de cráteres en otros cuerpos, aunque para muestra basta un botón. Algunos parecen pentagonales y otros octogonales; pero en general tienden a tener 6 lados y a ser polígonos bastante regulares. En algunos casos hasta parecen tener la misma orientación cuando están cerca entre sí. Seguramente esa forma esté relacionada con las condiciones del suelo. No encontré algo al respecto, pero seguiré buscando.

caronte

Caronte, crédito de NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute

NOTA: Las imágenes son ampliables, luego, pueden buscar que encontrarán más cráteres de este tipo.

Referencia:

Actualización del 2/oct./2015 a las 1745 HOA (GMT -3).

Este tipo de cráteres ya habían sido observados en la Luna y en Marte hace mucho tiempo, como también recientemente en Mercurio según se observa en las imágenes de la sonda MESSENGER y en otros cuerpos del Sistema Solar.

Imagen Original NASA.

Según C. Koeberl y H. Henkel en libro Impact Tectonics “Impact studies” [2], páginas 132 en adelante, este tipo de cráteres se suelen dar en suelos duros donde hay fracturas. Los modelos proponen que de haber fracturas perpendiculares, los cráteres pueden ser cuadrados o incluso hexagonales. Esta forma poligonal de cráteres es más notable cuando son de gran tamaño, digamos de unos 15 Km. o más. Si los terrenos son blandos, los cráteres tienden a la forma circular.

Fuente:

pdp.