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Dawn en su órbita más baja (a Junio del 2018)

Luego de cierto tiempo (al menos para mí) hay novedades de la misión Dawn en Ceres.
La nave entró en la órbita más baja desde que arribó al protoplaneta detenido en su evolución; es más, es una de las órbitas más bajas que haya tenido un orbitador de NASA. A una altura de la superficie de unos 30 Kms. obtuvo imágenes detalladas de la conocidas manchas brillantes.

Close-up image of the Vinalia Faculae in Occator Crater

Imagen de la brillante mancha blanca Vinalia Faculae en el cráter Occator del 14/jun/2018 a 39 Kms. de altura. – Crédito:  NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA

Se confirma que se trata de sales altamente reflectantes producto de criovulcanismo.
Los criovolcanes arrojan agua helada y hielos provenientes de depósitos sub-superficiales. En este caso, se conjetura con que hay depósitos de agua salada bajo la superficie Ceresiana.
En esta nueva órbita, Dawn podría detectar actividad geológica, si es que Ceres la tiene, evidencias de agua bajo la superficie y hasta alguna eyección de agua y hielos por alguna grieta. En este último caso, tal vez se detecten elementos necesarios para la vida tal como la conocemos.

Referencia:

Fuente:

pdp.

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Ceres y Plutón podrían ser objetos gemelos separados en su infancia.

Es posible que Plutón y Ceres sean cuerpos gemelos.

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Putón (izq.) y Ceres (der.) – Imágenes crédito de: Plutón: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute. Ceres: NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA.

El primero está en lo que se conoce como Cinturón de Kuiper, siendo el mayor de los objetos trans-neptunianos hasta hoy conocidos.
El otro, vive en el cinturón de asteroides y todo indica que se trata de un protoplaneta detenido en su evolución.
Ambos tienen estructuras similares.
Los dos tiene nnúcleos rocosos, esos núcleos está rodeados de un oceáno. En el caso de Plutón su océano helado es de hielo de agua y en el caso de Ceres es de una mezcla de hielo de agua y agua líquida. Por encima de todo eso, ambos tienen una corteza de roca. La de Plutón, tiene además hielos de metano e nitrógeno.
Estas diferencias en la estructura etre ambos, se deben a que Ceres recibe más calor del Sol, lo que le permite tener su océano interior como una mezcla de agua líquida y sólida; y su superficie limpia de hielos de metano y nitrógeno, porque éstos han sublimado, lo que no sucedió con Plutón.

Ambos cuerpos se habrían formado en la misma región. En aquellas épocas, el Sistema Solar no era tan tranquilo como lo es hoy. Los planetas gigantes gaseosos, migraban hacia el interior del Sistema para luego alejarse hasta donde están hoy. En esa danza, Plutón (entre otros objetos) fue llevado más hacia el exterior del Sistema y Ceres hacia el interior.

Inlcuso Ceres podría haber sido una luna de un planeta apodado Yurus, el que una vez en regiones más interiores del Sistema Solar, se destruyó en una colisión dejando solo a Ceres donde hoy se encuantra.
Como un cuerpo aislado o como exluna de Yurus, Ceres comenzó a recibir material que colaboró en su desarrollo. El entorno influyó en cada uno de ellos. Ceres fue bombardeado por cuerpos sólidos en mayor cantidad que Plutón. Pronto, esa acreción se detuvo (digamos que llegó tarde al reparto de material) y Ceres quedó como protoplaneta detenido en su evolución (pdp, 06/ene./2016, Ceres sería un protoplaneta, https://paolera.wordpress.com/2016/01/06/ceres-seria-un-protoplaneta/) .

Si uno de ellos estuviera en la misma región que el otro, ambos serían más parecidos.
Es muy probable que sean dos objetos gemelos que en su infancia fueron llevados a diferentes partes del Sistema Solar; eso les imprimió algunas diferencias a cada uno de ellos.

Referencia:

pdp.

Primer Atlas de Ceres.

La Astronomía estudia los objetos celestes obviamente a la distancia.
Eso hace que se desarrollen estrategias y técnicas para hacer esos estudios sin “tocar” el objeto. Pero cuando enviamos una sonda, de alguna forma estamos llegando hasta ahí y el objeto pasa al campo de la Geofísica.
Igualmente, en ciertos estudios el objeto sigue siendo observado por los astrónomos desde Casa.
Este es el caso de la Luna, de los planetas del Sistema Solar, y ahora de cuerpos menores; entre ellos: el protoplaneta Ceres (pdp, 6/ene./2016, Ceres sería un protoplaneta, https://paolera.wordpress.com/2016/01/06/ceres-seria-un-protoplaneta/).

Desde marzo del 2015, la sonda Dawn de NASA lo está observando y lo que antes era un punto de luz en el telescopio, hoy ya tiene su Atlas desde junio del 2015.

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Atlas de Ceres crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA

Referencia:

Fuentes:

pdp.

 

Prebióticos en Ceres y la edad de Cerealia Facula.

Ceres

Imagen crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA

Ceres es un protoplaneta detenido en su evolución (pdp, 06/ene./2016, https://paolera.wordpress.com/2016/01/06/ceres-seria-un-protoplaneta/).
Posiblemente su origen haya estado localizado en una región del Sistema
Solar rica en hielos, desde donde migró hasta su actual vecindario, lugar no pudo completar su formación (pdp, 01/sep./2015, https://paolera.wordpress.com/2015/09/01/posible-origen-de-ceres-una-luna-de-yurus-portador-de-agua/).

Con un núcleo rocoso cubierto de un manto de hielos, todo bajo una corteza de material obscuro de tipo condrítico (rocoso) carbonoso con algo de agua debajo, Ceres es un cuerpo con potencial actividad geológica.

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Imagen en falso color del cráter Occator en Ceres con depósitos de sales brillantes en su interior. Crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/IDA.

En Él se destaca la presencia de Cerealia Facula, esa brillante mancha blanca en el interior del cráter Occator. Los estudios revelan que se trata de sales hidratadas (pdp, 10/dic./2015, https://paolera.wordpress.com/2015/12/10/ceres-un-hibrido-con-sal-inglesa/).
Sucede que Cerealia es 30 millones de años más joven que Occator. Situada en una depresión, muestra un domo de material rico en carbonatos. Las fracturas del suelo en Occator y la edad de Cerealia, indican que la actividad interna de Ceres, expulsó agua salada, la que luego de sublimar, dejó depositadas las sales.

Pero en Ceres también hay material orgánico, principalmente en una región de unos 1000 Km2, cercana al cráter Ernutet de 50 Kms. de diámetro. Todo indica una variedad de material orgánico propio de una química compleja que soporta la existencia de prebióticos en algún momento de la historia de Ceres.

Los prebióticos (https://es.wikipedia.org/wiki/Alimento_prebi%C3%B3tico) favorecen el crecimiento y desarrollo de ciertas bacterias; luego, es lo que se espera en los orígenes de una evolución biológica.

Referencia:

Fuentes:

La ausencia de grandes cráteres cereanos.

Ceres es un protoplaneta que quedó como planeta enano.
Formado inicialmente en las regiones heladas del Sistema Solar, migró hasta donde hoy se encuentra en el cinturón de asteroides. Incluso pudo ser una luna de un planeta mayor que terminó destruido luego de llegar a la región entre Marte y Júpiter.
Así, Ceres llegó tarde al reparto de materia y asimiló poco material rocoso quedando constituido por un interior de hielos y una corteza fina de rocas y materiales más duros.
Llama la atención la poca cantidad de grandes cráteres y la completa ausencia de los enormes.

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Topografía cereana. Crédito de Southwest Research Institute/Simone Marchi.

Debería tener al menos 10 cráteres de 400 Km. de diámetro y en cambio tiene algunos que no llegan a los 300 Km.. En cambio se observan depresiones a gran escala, algunas de 800 Km. de diámetro y entre 4 y 5 Km. de profundidad.
Algunos argumentan que Ceres se insertó tarde en el cinturón asteroidal, pero eso no justifica la ausencia de marcas de grandes impactos.

Ceres bien pudo sufrir una reformación o modificación de su superficie, pero esto no parece tan probable en el caso de este objeto. La explicación parece estar bajo la superficie.
En su interior, hay una mezcla de hielos y arcillas que forman una substancia fangosa bajo la corteza. Eso le da a la superficie cereana cierta capacidad de absorber los grandes impactos, como si tuviera cierta elasticidad para amortiguar los golpes. Los impactos menores llegarían a marcar la superficie dejando los pequeños cráteres observados, pero los mayores podrían dejar esas grandes depresiones o hundimientos observados en lugar de grandes cráteres.

Referencias:

Fuente:

pdp.

Las crestas de Ocator.

Seres resultó ser un protoplaneta que interrumpió su evolución.
El hecho de tener rocas y hielos hace pensar que nació en las afueras del Sistema Solar, en aquellas regiones heladas, desde donde migró hasta ubicarse entre las órbitas de Júpiter y Marte. Allí comenzó a acumular material rocoso, pero no el suficiente como para terminar su evolución como planeta. Digamos que llegó tarde al reparto de materia.

En la imagen se muestra el borde norte del cráter Ocator, ese gran cráter de impacto de 90 Km. de diámetro, famoso por las manchas brillantes.

muro exterior de cerca

Imagen crédito de NASA / JPL-Caltech / UCLA / MPS / DLR / IDA

Si vemos los pequeños cráteres que hay en esa región (en la base del cráter y arriba del borde) notaremos que muestran sombra hacia la izquierda. En las paredes de Ocator hay característas con sombra a la derecha. Eso indica (o confirma) que se tratan de crestas, elevaciones en el borde del cráter.

Aparentemente, el material blando y liviano supo caer por la ladera de la pared del cráter dejando expuesto material más duro o rocas más grandes.
Luego, se deslizó más material liviano y parte se acumuló encima del expuesto más duro y parte se deslizó por sus costados. Con el tiempo, se formaron esas crestas por sedimentación.

Fuente:

pdp.

Un acercamiento a Occator (Ceres).

Ceres resultó ser un protoplaneta, un cuerpo a medio formarse como planeta que no llegó a juntar la materia necesaria. Desde Tierra se la había detectado agua y la misión Down encontró unas llamativas manchas brillantes. La superficie de Ceres es bastante obscura y esas manchas brillantes se deben a material reflectante que resalta del resto del protoplaneta.
Las más brillantes de esas manchas están en el interior de Occator, un cráter de 90 Km. de diámetro y 3 Km. de profundidad.
En uno de sus últimos y mayores acercamientos, Dawn observó la superficie y en particular el interior de Occator.

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Imagen en Discover/C-brief crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MOS/DLR/IDA/PSI.

Observado desde casi 400 Km. de altura, las manchas brillantes se muestran algo más complejas de lo que se podía imaginar. El suelo se muestra cruzado por surcos y fracturas, lo que sugiere actividad geológica no muy lejana en el tiempo. La mayor de las manchas está centrada en un domo en el centro del cráter, posiblemente el domo que tiene todo cráter de impacto. Se aprecia su aspecto de substancia esparcida por el suelo. Es altamente probable que se trata de sales de magnesio, pero algo es evidente; no se trata de balizas para la orientación de naves extraterrestes.

 

Referencias:

Fuente:

pdp.