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Primer Atlas de Ceres.

La Astronomía estudia los objetos celestes obviamente a la distancia.
Eso hace que se desarrollen estrategias y técnicas para hacer esos estudios sin “tocar” el objeto. Pero cuando enviamos una sonda, de alguna forma estamos llegando hasta ahí y el objeto pasa al campo de la Geofísica.
Igualmente, en ciertos estudios el objeto sigue siendo observado por los astrónomos desde Casa.
Este es el caso de la Luna, de los planetas del Sistema Solar, y ahora de cuerpos menores; entre ellos: el protoplaneta Ceres (pdp, 6/ene./2016, Ceres sería un protoplaneta, https://paolera.wordpress.com/2016/01/06/ceres-seria-un-protoplaneta/).

Desde marzo del 2015, la sonda Dawn de NASA lo está observando y lo que antes era un punto de luz en el telescopio, hoy ya tiene su Atlas desde junio del 2015.

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Atlas de Ceres crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA

Referencia:

Fuentes:

pdp.

 

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Prebióticos en Ceres y la edad de Cerealia Facula.

Ceres

Imagen crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA

Ceres es un protoplaneta detenido en su evolución (pdp, 06/ene./2016, https://paolera.wordpress.com/2016/01/06/ceres-seria-un-protoplaneta/).
Posiblemente su origen haya estado localizado en una región del Sistema
Solar rica en hielos, desde donde migró hasta su actual vecindario, lugar no pudo completar su formación (pdp, 01/sep./2015, https://paolera.wordpress.com/2015/09/01/posible-origen-de-ceres-una-luna-de-yurus-portador-de-agua/).

Con un núcleo rocoso cubierto de un manto de hielos, todo bajo una corteza de material obscuro de tipo condrítico (rocoso) carbonoso con algo de agua debajo, Ceres es un cuerpo con potencial actividad geológica.

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Imagen en falso color del cráter Occator en Ceres con depósitos de sales brillantes en su interior. Crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/IDA.

En Él se destaca la presencia de Cerealia Facula, esa brillante mancha blanca en el interior del cráter Occator. Los estudios revelan que se trata de sales hidratadas (pdp, 10/dic./2015, https://paolera.wordpress.com/2015/12/10/ceres-un-hibrido-con-sal-inglesa/).
Sucede que Cerealia es 30 millones de años más joven que Occator. Situada en una depresión, muestra un domo de material rico en carbonatos. Las fracturas del suelo en Occator y la edad de Cerealia, indican que la actividad interna de Ceres, expulsó agua salada, la que luego de sublimar, dejó depositadas las sales.

Pero en Ceres también hay material orgánico, principalmente en una región de unos 1000 Km2, cercana al cráter Ernutet de 50 Kms. de diámetro. Todo indica una variedad de material orgánico propio de una química compleja que soporta la existencia de prebióticos en algún momento de la historia de Ceres.

Los prebióticos (https://es.wikipedia.org/wiki/Alimento_prebi%C3%B3tico) favorecen el crecimiento y desarrollo de ciertas bacterias; luego, es lo que se espera en los orígenes de una evolución biológica.

Referencia:

Fuentes:

La ausencia de grandes cráteres cereanos.

Ceres es un protoplaneta que quedó como planeta enano.
Formado inicialmente en las regiones heladas del Sistema Solar, migró hasta donde hoy se encuentra en el cinturón de asteroides. Incluso pudo ser una luna de un planeta mayor que terminó destruido luego de llegar a la región entre Marte y Júpiter.
Así, Ceres llegó tarde al reparto de materia y asimiló poco material rocoso quedando constituido por un interior de hielos y una corteza fina de rocas y materiales más duros.
Llama la atención la poca cantidad de grandes cráteres y la completa ausencia de los enormes.

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Topografía cereana. Crédito de Southwest Research Institute/Simone Marchi.

Debería tener al menos 10 cráteres de 400 Km. de diámetro y en cambio tiene algunos que no llegan a los 300 Km.. En cambio se observan depresiones a gran escala, algunas de 800 Km. de diámetro y entre 4 y 5 Km. de profundidad.
Algunos argumentan que Ceres se insertó tarde en el cinturón asteroidal, pero eso no justifica la ausencia de marcas de grandes impactos.

Ceres bien pudo sufrir una reformación o modificación de su superficie, pero esto no parece tan probable en el caso de este objeto. La explicación parece estar bajo la superficie.
En su interior, hay una mezcla de hielos y arcillas que forman una substancia fangosa bajo la corteza. Eso le da a la superficie cereana cierta capacidad de absorber los grandes impactos, como si tuviera cierta elasticidad para amortiguar los golpes. Los impactos menores llegarían a marcar la superficie dejando los pequeños cráteres observados, pero los mayores podrían dejar esas grandes depresiones o hundimientos observados en lugar de grandes cráteres.

Referencias:

Fuente:

pdp.

Las crestas de Ocator.

Seres resultó ser un protoplaneta que interrumpió su evolución.
El hecho de tener rocas y hielos hace pensar que nació en las afueras del Sistema Solar, en aquellas regiones heladas, desde donde migró hasta ubicarse entre las órbitas de Júpiter y Marte. Allí comenzó a acumular material rocoso, pero no el suficiente como para terminar su evolución como planeta. Digamos que llegó tarde al reparto de materia.

En la imagen se muestra el borde norte del cráter Ocator, ese gran cráter de impacto de 90 Km. de diámetro, famoso por las manchas brillantes.

muro exterior de cerca

Imagen crédito de NASA / JPL-Caltech / UCLA / MPS / DLR / IDA

Si vemos los pequeños cráteres que hay en esa región (en la base del cráter y arriba del borde) notaremos que muestran sombra hacia la izquierda. En las paredes de Ocator hay característas con sombra a la derecha. Eso indica (o confirma) que se tratan de crestas, elevaciones en el borde del cráter.

Aparentemente, el material blando y liviano supo caer por la ladera de la pared del cráter dejando expuesto material más duro o rocas más grandes.
Luego, se deslizó más material liviano y parte se acumuló encima del expuesto más duro y parte se deslizó por sus costados. Con el tiempo, se formaron esas crestas por sedimentación.

Fuente:

pdp.

Un acercamiento a Occator (Ceres).

Ceres resultó ser un protoplaneta, un cuerpo a medio formarse como planeta que no llegó a juntar la materia necesaria. Desde Tierra se la había detectado agua y la misión Down encontró unas llamativas manchas brillantes. La superficie de Ceres es bastante obscura y esas manchas brillantes se deben a material reflectante que resalta del resto del protoplaneta.
Las más brillantes de esas manchas están en el interior de Occator, un cráter de 90 Km. de diámetro y 3 Km. de profundidad.
En uno de sus últimos y mayores acercamientos, Dawn observó la superficie y en particular el interior de Occator.

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Imagen en Discover/C-brief crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MOS/DLR/IDA/PSI.

Observado desde casi 400 Km. de altura, las manchas brillantes se muestran algo más complejas de lo que se podía imaginar. El suelo se muestra cruzado por surcos y fracturas, lo que sugiere actividad geológica no muy lejana en el tiempo. La mayor de las manchas está centrada en un domo en el centro del cráter, posiblemente el domo que tiene todo cráter de impacto. Se aprecia su aspecto de substancia esparcida por el suelo. Es altamente probable que se trata de sales de magnesio, pero algo es evidente; no se trata de balizas para la orientación de naves extraterrestes.

 

Referencias:

Fuente:

pdp.

¿Cómo se originó Ahuna Mons en Ceres?

Ceres tiene una fina corteza rocosa por encima de un interior de hielos y rocas.
Se habría formado en las regiones heladas del Sistema Solar y por causas gravitatorias migró hasta su actual posición.
Allí, como un pequeño objeto que era, comenzó a absorber material de esa región del Sistema Solar, como un protoplaneta en vías de desarrollo. Pero en aquellas épocas no había mucho que colectar y Ceres terminó como un protoplaneta sin llegar a más.

Se destacan las manchas brillantes, las que serían salen dejadas por agua que afloró de su interior y sublimó dejando esos minerales de gran poder de reflexión.
Pero también llama la atención esa aislada y notable elevación bautizada como la gran montaña de Ceres, Ahuna Mons de 5 Km. de alto y veinte de largo.

Ahuna Mons

Imagen crédito NASA/Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA.

Ceres no tiene un núcleo activo, por lo que se descarta el origen volcánico de esta montaña.
Por ahora todo son conjeturas, nada es concluyente.
Por un lado, se piensa en un impacto a muy baja velocidad. Eso permitió que parte del objeto “impactador” quede incrustado formando esa montaña. Pero esta idea no es muy probable ya que los impactos tienden a destruir al impactador y dejar más huellas del violento golpe en la superficie.
Así, la otra idea sería la más probable.
Se trataría de material que afloró de debajo de la corteza de Ceres a través de una grieta. La forma alargada de la montaña estaría de acuerdo con eso. Esa grieta pudo ser causada por un impacto, incluso el mismo que generó al gran cráter vecino a la montaña.

Actualización del 20/10/2016 a las 21:05 HOA (GMT -3).
En la región de Ahua Mons habría mucha agua salada acumulada bajo el suelo. Este depósito ejerció presión y afloró mezclándose con el material de la superficie y apilándose con los años. Así se habría formado esa montaña de material helado y salado. De esta manera Ahuna Mons sería lo que quedó de un criovolcán.
La poca cantidad de grandes cráteres de impacto, sugiere que éstos habrían sido disimulados por el material que afloró de la superficie.

Referencias:

Fuente:

pdp.

Ceres sería un protoplaneta.

Ceres sigue dando de qué hablar.

Ceres

Horizonte cercano al Sur de Ceres. Crédito de NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA.

Su estructura mixta de hielos y rocas lo ubica como un híbrido entre cometa y asteroide.
Habiéndose formado más allá de Júpiter, en las regiones de los cuerpos helados, posiblemente como una luna de un extinto planeta apodado Yurus, Ceres migró hasta las vecindades de Júpiter. Allí, comenzó a recibir material rocoso complementando su formación inicial como cuerpo helado o de tipo cometario.
Fué entonces que creció más aún hasta llegar a la categoría de protoplaneta (futuro planeta). Pero todo quedó ahí. El material dejó de caer en el joven Ceres, posiblemente porque ya no quedaba más, digamos que llegó tarde al reparto de materia; y quedó así, en esa fase de evolución planetaria.
De esta manera, el planeta enano Ceres es realidad un protoplaneta detenido en su evolución hacia algo más grande.

Referencias:

Fuente:

pdp.