Archivo de la etiqueta: Asteroides.

Las familias de asteroides.

En el Sistema Solar hay una gran cantidad de asteroides cuyo origen se está aclarando.
Durante mucho tiempo se pensó que los asteroides se formaron con el material remanente y sobrante del que nacieron los planetas.
En la nube protoestelar, la baja temperatura permitió el colapso y formación del Sol. Mientras, el material circunestelar coagulaba formando embriones planetarios, protoplanetas y finalmente planetas. Se pensaba que los asteroides se habrían formado por el material sobrante, haciendo que esos objetos sean pequeños y que no avancen en su crecimiento.

Pero sucede que la principal diferencia entre planetas y asteroides, es su forma.
Los planetas son esféricos. Al autogravitar en su colapso, las partículas buscan estar todas los más cerca posible del centro (menor energía potencial) y eso termina con el aspecto esférico que se le conoce a los planetas.
Los asteroides no son todos esféricos.
Algunos son esféricos, por lo que serían protoplanetas interrumpidos en su desarrollo, como el caso de Ceres (pdp, 06/ene./2016, Ceres sería un protoplaneta, https://paolera.wordpress.com/2016/01/06/ceres-seria-un-protoplaneta/). Otros, son casi esféricos, debido a que su baja masa no permitió una completa forma esférica por tener muy baja gravedad, como el caso de Ryugu. Y la mayoría son de forma irregular, dando la idea de haber sido originados por colisiones.

main article image

Ilustración de colisión entre asteroides, crédito: Don Davis/University of Florida)

El 85% de los asteroides pertenecen a diferentes familias, han tenido un origen similar.
El 15% restante, si bien no comparten composiciones similares, comparten características orbitales que los relaciona en un origen común. La mayoría de los asteroides parece provenir de al menos 5 objetos que pudieron tener la décima masa de la Tierra. Protoplanetas que en los albores de Sistema, peleaban por tener una órbita limpia y estable. Fue entonces que las colisiones dieron origen a los asteroides, los cuales volvían a colisionar para generar más objetos.
De esta manera se distinguen las familias asteroidales de Flora, Vesta, Nisa, Polana y Eulalia. El 15% restante de los asteroides, podría provenir de una familia aún no identificada, o fantasma.

Luego, en el Sistema no se habrían dado objetos pequeños, sino de mayor tamaño, los que al chocar entre ellos generaron los escombros hoy conocidos como asteroides.

Referencia:

Fuente:

pdp.

Anuncios

Hayabusa2 llegó a Ryugu.

Luego de 3,5 años de viaje y recorrer 300 millones de Km., el 27 de de junio a las 00:35 hs. del tiempo medio en Greenwich (GMT – https://es.wikipedia.org/wiki/Tiempo_medio_de_Greenwich), Hayabusa2 llegó al asteroide 162173 Ruygu (https://es.wikipedia.org/wiki/(162173)_Ryugu)

After a 42-month journey, Japan's Hayabusa2 spacecraft arrived at asteroid 162173 Ryugu, 300 million km from Earth, on 27 June at 02:35 CEST, supported in part by ESA ground stations.

Asteroide 162173 Ryugu – Crédito:  JAXA, University of Tokyo, Kochi University, Rikkyo University, Nagoya University, Chiba Institute of Technology, Meiji University, Aizu University, AIST.

La imagen de este asteroide de casi 1 Km. de diámetro fue tomada por la sonda el 24 de junio a 40 Km. de distancia de su objetivo.
Se destaca un cráter en su ecuador, y si observamos con atención, notaremos que tiene su pico central y bordes redondeados, como desgastados o erosionados. Recordemos que en la Luna existe una sutil, lenta, pero continua erosión (pdp, 19/jun/2018, La erosión en la Luna, https://paolera.wordpress.com/2018/06/19/la-erosion-en-la-luna/).

Se me ocurre (y aquí me pongo a cantar) que en este caso también puede darse una erosión por viento Solar e impactos micrometeóricos. También podrían darse temblores producidos por tirones gravitatorios que sacuden el suelo reordenando el pedregullo y suavizando la superficie, cosa que sucede en otros asteroides. Incluso su rotación podría centrifugar material hacia el ecuador racias a su baja gravedad, donde está este cráter, y eso colabora con su “remodelación”.

Se espera lanzar un impactador y dejar descender sondas. La misma Hayabusa2 tomará muestras que traerá a Casa en el 2020 (pdp, 22/jun./2018, Ryugu en rango visual…,https://paolera.wordpress.com/2018/06/22/ryugu-en-rango-visual-de-hayabusa-2/).

Fuente:

pdp.

Ryugu en rango visual de Hayabusa 2.

La sonda Hayabusa 2 (algo así como halcón en Japonés) ya está a poco más de 200 Kms. de su objetivo, el asteroide Ryugu.
Luego de 3 años de viaje, la sonda tomó las primeras imágenes del asteroide que estudiará.

Crédito:  JAXA

En las imágenes se aprecia su forma poco esférica y un cráter que nos ayuda a notar su rotación. Ubicando hacia “arriba” el polo norte, se nota que es retrógrado, es decir que rota en sentido contrario a la mayoría de los objetos, posiblemente por un impacto en su historia. Lleva una órbita que penetra la Terrestre, por lo que es clasificado como un objeto cercano a al Tierra (Near-Earth object) aunque no hay peligro de colisión.
Veamos lo de su forma.
Cuando un objeto se forma por acreción de materia, tiende a la forma esférica porque todas sus partes buscan acomodarse lo más cerca del centro posible (buscan la menor energía potencial gravitatoria). En este caso, Ryugu de poco menos de 1 Km. de diámetro, tiene poca masa como para autogravitar lo suficiente y lograr una forma más redonda.
Además, es posible que su rotación haga que se acumule material en su ecuador por centrifugación.

Hayabusa 2, dejará caer un impactador de unos 2,5 Kgr. de cobre a una velocidad de 2000 m/s. La idea es romper la superficie dejando un cráter que revele el material bajo ella. El material elegido para el impactador es para que sus restos no se confundan con lo que hay en el asteroide, ya que éste no tiene cobre. Ryugu es rico en carbono y parece estar en condiciones intactas.
La sonda lleva tres módulos de descenso, y ella misma tomará muestras del cráter dejado por el impactador. Luego, regresará a Casa, y por el año 2020, pasando cerca de Nosotros, dejará caer una cápsula con las muestras, la que bajará en paracaídas en Australia.

Recordemos que Hayabusa 1 hizo algo similar con el asteroide Itokawa (pdp, 16/nov./2010, Hayabusa trajo restos de Itokawa, https://paolera.wordpress.com/2010/11/16/hayabusa-trajo-restos-de-itokawa/

Video: Hayabusa 1 re-entry

Publicado el 13 jun. 2010

Referencia:

pdp.

2004 EW95: Un asteoide de tipo C en el Cinturón de Kuiper

Hay muchos cuerpos menores en nuestro Sistema Solar.
Pertenecen a dos grandes familias. Unos son los asteroides que orbitan principalmente entre Marte y Júpiter. Tienen composiciones variadas, pero en general no están cubiertos por hielos, suelen ser ricos en metales como el Hierro y muchos también tienen bastante Carbono; son los carbonáceos o asteroides de tipo C.
El otro grupo, es el de los pequeños cuerpos helados. Con un núcleo rocoso, se caracterizan por estar cubiertos por hielos y viven en las afueras del Sistema Solar, en el Cinturón de Kuiper y hasta en la lejana Nube de Oort desde donde algunos vienen a visitarnos como cometas.

En los orígenes del Sistema Solar, los nacientes gigantes gaseosos, principalmente Júpiter y Saturno, se encargaron de absorber material reduciendo las posibilidades de formación de planetas de tipo súper Tierras (pdp, 21/jun./2017, ¿Por qué no hay súper-Tierras eb el Sistema Solar?, https://paolera.wordpress.com/2017/06/21/por-que-no-hay-super-tierras-en-el-sistema-solar/).
También se encargaron de dispersar objetos. Unos habrían caído al Sol, otros habrán podido escapar del Sistema y otros más pudieron haber ido a las partes más alejadas del Sistema Solar.
De esto último, parece que hay evidencias.

El objeto catalogado como 2004 EW95, es de unos 300 Kms. de ancho y está en el cinturón de Kuiper a unos 4000 millones de Kms. de casa.

Ilustración artística de 2004 EW95 – ESO.

El estudio de la luz reflejada por el objeto mostró que se trata de un cuerpo obscuro, sin evidencias de hielos superficiales. Presenta óxidos férricos y filosilicatos. Hasta acá, es un objeto de tipo asteroidal de tipo C. Más; su órbita es bastantes excéntrica (estirada) e inclinada, lo que está de acuerdo con la de un objeto que fue movido de su órbita original por un tirón gravitatorio.
Luego, todo es consistente con la idea de que 2004 EW95 es un asteroide carbonáceo llevado al cinturón de Kuiper por interacción gravitatoria con un gigante gaseoso, probablemente Júpiter y en la juventud del Sistema Solar.

Video: ESOcast 160 Light: Lost in Space (4K UHD).

Publicado el 9 may. 2018.

Referencia:

  • eso1814 — Science Release, Exiled Asteroid Discovered in Outer Reaches of Solar System. ESO telescopes find first confirmed carbon-rich asteroid in Kuiper Belt, 9 May 2018.
    https://www.eso.org/public/news/eso1814/

Fuente:

  • arXiv:1801.10163v3 [astro-ph.EP] 12 Mar 2018, 2004 EW95: A PHYLLOSILICATE BEARING CARBONACEOUS ASTEROID IN THE KUIPER BELT, Tom Seccull et al.
    https://arxiv.org/pdf/1801.10163.pdf

pdp.

Amahata Sitta, un fragmento de embrión planetario.

Los asteroides tienen morfologías compatibles con un origen violento.
Aunque parezca evidente su origen como resultado de colisiones, todavía no hay evidencias definitivas de que son escombros de antiguos choques, pero eso parece estar aclarándose.

En el caótico nacimiento del Sistema Solar, los embriones planetarios podían fusionarse en cuerpos mayores, ser expulsados del Sistema (luego de un encuentro cercano entre ellos donde se aceleran mutuamente), caer al Sol o chocar entre ellos desperdigando escombros.

El asteroide 2008 TC3, era un objeto de unos 4 mts. de diámetro que fue seguido en su órbita que lo llevaba a caer en Casa.

Video: asteroide 2008 TC3 directo al planeta tierra.

Publicado el 7 oct. 2008

Sus restos fueron hallados en el desierto de Nubia en Sudán y bautizados como el meteorito Amahata Sitta.

Video: Celestial Meteorites: Asteroid called 2008 TC3

Publicado el 28 mar. 2009

Resultó ser de la familia de las ureilitas de las que no hay muchos ejemplares, sólo algunos cientos.

Estructura de granulado grueso de la ureilita Amahata Sitta – imagen publicada en Meteorite Time Magazine del 1/may./2012

Tiene incrustaciones de diamantes, los que pueden formarse de varias maneras.
1. Transformación de grafito en diamante por un impacto.
2. Por deposición de gas rico en carbono de la nebulosa solar (la que dio origen a nuestro Sistema).
3. Por alta presión estática dentro del manto de una ureilita.

Por sus características, las incrustaciones de diamantes hallados en Amahata Sitta, fueron forjadas bajo alta presión, del orden de unas 200 mil veces la presión normal atmosférica de la Tierra.
Esas condiciones son las dadas en el manto (interior) de un objeto de unas decenas de masas Lunares o más. Luego, estos diamantes nacieron en el manto de un cuerpo al menos como Mercurio. La profundidad a la que se formaron, depende del tamaño del objeto, pudiendo ser menor a mayor tamaño de éste.
Como sea, los diamantes de este meteorito nacieron de un objeto de tipo protoplanetario o embrión planetario. Así Amahata Sitta, o su asteroide paterno 2008 TC3, serían la primer evidencia directa de que estos objetos provienen de los escombros de protoplanetas que colisionaron hace unos 4500 millones de años.

Referencias:

Fuente:

pdp

El extraño Khatyrka, ¿un fragmento de 89 Luisa?

En el año 2011, en Khatyrka, Rusia, se halló un pequeño meteorito muy particular.
Con una masa de 0,1 grs., esta piedrita estuvo enterrada unos 7000 años antes de ser descubierta y se la bautizó como el lugar donde se la halló: Khatyrka.
Su análisis arrojó un resultado sorprendente, tiene un cristal (en realidad un cuasi-cristal) de simetría de 5to. orden. Este tipo de estructuras cristalinas son muy raras y difíciles de encontrar, casi prohibidas. En otras palabras, podremos encontrar cristales de órdenes de simetría 2, 3, 4, 6; pero no de 5, 7 o superiores (CSIC, Cristalografía, Simetría de los cristales: Teorema de restricción cristalográfica, http://www.xtal.iqfr.csic.es/Cristalografia/).

quasicrystal

Imagen del fragmento de Khatyrka analizado y de la simetría de 5to. orden, crédto: Asimow et al.

Los análisis muestran que Khatyrka sufrió un gran estrés sometido a altas presiones y temperaturas, hace unos 600 millones de años, lo que seguramente habría generado esa simetría de 5to. orden como luego se verificó en laboratorio.
También hay evidencias de que estuvo unos 2 millones a 4 millones de años expuesta a rayos cósmicos; esa lluvia de partículas atómicas que vagan por el espacio.
Más; la composición básica de Khatyrka es similar a la del asteroide 89 Luisa.

vlt_asteroid_89julia

Imagen del asteroide 89 Luisa de 150 Kms. de ancho crédito de:  ESO/Vernazza et al.

Este asteroide, está acompañado de escombros los que seguramente se generaron por una colisión con otro objeto.

Sabiendo que los meteoritos suelen ser fragmentos de asteroides, podemos imaginar que hace unos 600 millones de años, 89 Luisa chocó con otro asteroide. En ese impacto se alteró la estructura íntima de algunas de sus partes dando origen a las formaciones cristalinas de 5to. orden.
Más tarde, hace 2 millones a 4 millones de años, Luisa volvió a sufrir un impacto del que nació el objeto que contenía a Khatyrka. Luego de estar ese tiempo expuesto en el espacio, cayó en la Tierra y apareció Khatyrka, como lo único que sobrevivió a la entrada, quedó enterrado durante 7000 años hasta ser descubierto.

La historia es muy posible, sólo una una muestra de 89 Luisa podría confirmarla.

Referencia:

Fuente:

pdp.

A/2017 U7 saldrá del Sistema Solar (¿devolvemos el cascotazo?)

Para fines del 2017 recibimos la visita de un objeto interestelar, el asteroide I/2017 U1 (pdp, 22/nov./2017, Detalles de I/2017 U1, https://paolera.wordpress.com/2017/11/22/detalles-finales-de-i-2017-u1/).
Por su velocidad y trayectoria, era evidente que venía de fuera del Sistema Solar, desde un sistema donde recibió el empujón necesario para salir a vagar por el Espacio.

Ahora nos visita el asteroide A/2017 U7 (https://en.wikipedia.org/wiki/A/2017_U7).
Por sus características dinámicas, es de nuestro Sistema pero no por mucho tiempo. Lleva una trayectoria hiperbólica que lo conduce fuera del Sistema Solar.
Proviene de la Nube de Oort, a unas 100 mil veces la distancia Tierra – Sol, de donde provienen los cometas de largo período. En aquella región del Sistema, hay objetos helados que cuando sufren alguna perturbación, penetran en el interior del Sistema Solar. Como por ahora no muestra actividad cometaria, se lo cataloga como asteroide; de mostrarla, pasará a clasificarse como cometa.
Su trayectoria inicial era elíptica, pero Júpiter se encargó de darle el “tironcito” que le faltaba para llegar a escaparse de Nosotros.

orbit_a2017u7

Ilustración de la órbita (en azul) de A/2017 U7 (en celeste) para marzo 2018 – crédito; NASA/JPL-Caltech

Con unos 25 Km. a 30 Km. de diámetro, pasará por su punto más cercano al Sol en el año 2019 a una distancia que está más allá de la órbita de Júpiter. Luego, tomará rumbo hacia afuera del Sistema Solar.

Referencia:

pdp.