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Podría haber 20 residentes permanentes de origen extrasolar.

Parece que 1I/Oumuamua y 2I/Borisov no son los únicos visitantes extrasolares.
Al parecer, hay unos 20 residentes permanentes de procedencia interestelar.
El primero de ellos es el asteroide 2015 BZ 509. Comparte las vecindades de Júpiter en una trayectoria retrógrada, es decir que se mueve en dirección opuesta al Planeta y al la mayoría de los objetos del Sistema Solar (Sobre BZ 509 | pdp | https://paolera.wordpress.com/2018/05/22/sobre-2015-bz-509/).

Los Centauros son un grupo de asteroides entre Júpiter y Neptuno.
Muchos de ellos muestran órbitas de gran inclinación y algunos son retrógrados. Se estudió 17 objetos de esta familia y 2 objetos transneptunianos. Estos 19 objetos mostraron trayectorias llamativas, sobre todo por su gran inclinación.
Con el uso de computadoras (simulaciones numéricas) se estudió su comportamiento en el pasado, hace unos 4500 millones de años, allá por el origen del Sistema Solar. Se esperaba que en aquellas épocas, estos objetos orbiten cerca del plano del disco protoplanetrio y circunsolar del que nacieron.
Pero resultó que a medida que se retrogradaba en el tiempo, éstos eran eyectados, colisionaban o precipitaban al Sol. Evidentemente ésto no sucedió ya que están en el Sistema Solar Hoy en día.
Luego, hay otras condiciones iniciales que no son las de su nacimiento del disco circunsolar.

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Formación de objetos de un disco circunestelar – Ilustración crédito de NASA/Pat Rawlings)

La otra opción es que hayan sido capturados de un sistema vecino en épocas de la juventud Solar, cuando nuestra Estrella aún vivía en el cúmulo donde nació con sus hermanas.

 

Referencia:

pdp.

Según la necroplanetología, WD 1145 está rodeada de escombros.

En Astronomía van naciendo diferentes especialidades, es momento de la necroplanetología.
Se trata del estudio de restos planetarios con el fin de saber las causas de su destrucción y cuáles eran sus características.

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Ilustración de restos planetarios en torno a una estrella – crédito: NASA/JPL-Caltech

La estrella WD 1145+017 aplica para un caso de esta especialidad.
Se trata de una enana blanca, una estrella de tipo Solar en el fin de su evolución, a unos 540 años luz de Casa. Muestra raras variaciones de luz, las que recuerdan a las de la estrella de Tabby (KIC 8462852). WD 1145, presenta varias atenuaciones de diferentes profundidades con períodos de unas 5 horas.

Algo curioso, es que algunas estrellas de este tipo muestran tener material típico de objetos planetarios. Es aquí donde entra la necroplanetología.
Es evidente que por algún motivo, un objeto planetario pasó demasiado cerca de la estrella y ésta lo desgarró por un proceso de mareas gravitatorias. Este es un proceso por el cual la parte más cercana a la estrella siente más atracción que el resto del planeta. Así, es como sufre un desgarro por fuerzas gravitacionales. La gravedad de la estrella tiende a que este material precipite hacia el interior.
Luego, el desgarro tendría que ser algo resiente para que el material aún pueda ser observado en las partes exteriores de la estrella, en particular, en su atmósfera.

En el caso de WD 1145, los estudios sugieren que el objeto desagarrado habría tenido un núcleo pequeño y un manto de baja densidad (lo que rodea al núcleo). Esto formaría una estructura diferenciada como la observada en asteroides, en particular, como el caso de Vesta.
Así, esta estrella muestra evidencias de estar rodeada de escombros de asteroides.
Es muy probable que el caso de la estrella de Tabby tenga una explicación similar.

Referencia:

Fuente:

  • Necroplanetology: Simulating the Tidal Disruption of Differentiated Planetary Material Orbiting WD 1145+017 | Girish M. Duvvuri et al. | https://arxiv.org/abs/2003.08410

pdp.

Cómo evitar el impacto de un Asteroide (que no pase por el ojo de cerradura)

El riesgo de colisión de un asteroide con la Tierra siempre ha existido.
En sus orígenes, la Tierra era bombardeada por objetos que buscaban su lugar en el Sistema Solar. Si bien esa época ya pasó y hoy en día el Sistema Solar es estable y “tranquilo”, la probabilidad de recibir el impacto de un objeto de dimensiones considerables con consecuencias devastadoras, es baja pero existe. Si bien es más probable que tengamos un accidente de tránsito, hay que estar preparados para evitar un impacto asteroidal (o cometario).

Entre la Tierra y un objeto potencialmente peligroso, como los que pasan cerca o cruzan nuestra órbita, existe lo que se llama el ojo de la cerradura. Es una pequeña región en la cual el objeto siente un tirón gravitatorio que lo lleva a una trayectoria tal que en su próximo acercamiento chocará con Nosotros.

Los métodos para defendernos del impacto de un asteroide, apuntan a desviarlo antes de que pase por el ojo de cerradura. Destruirlo con un misil nuclear queda descartado por ser algo controversial, además de generar escombros nucleares que podrían caer en Casa.
Para moverlo de su trayectoria se enviaría un impactador. Un objeto que, al chocarlo, le transmitiría su impulso moviendo al asteroide de su curso. Si se realiza con tiempo, una pequeña alteración de su trayectoria puede ser salvadora.

impactador

Composición donde se muestra un impactador hacia un asteroide – crédito: Christine Daniloff, MIT

Para eso hay que conocer con precisión su masa, su velocidad y su estructura.
Si no es así, se podría enviar primero un impactador explorador. Su impacto provocaría efectos en el movimiento del objeto que nos permitirían saber su masa y hasta con qué velocidad y masa es mejor que se lo impacte. Incluso se podrían enviar dos exploradores para mejorar los datos esperados antes de disparar el impactador definitivo.

Como siempre, hay otras opciones aunque no son tan tenidas en cuenta como el uso del impactador. Otra opción es desviarlo gravitacionalmente poniéndole un objeto cerca que lo vaya desviando con tracción gravitacional.
Y no olvidemos aprovechar el efecto Yarcovky.

Ilustración crédito: NASA/Hyland, D. et al. Illustration:
WIRED

Si modificamos la reflección o absorción de la luz solar en la superficie del objeto, éste podría desviarse a una trayectoria segura (Efecto Yarcovsky | pdp | https://paolera.wordpress.com/2013/02/07/efecto-yarkovsky/ ).

Referencia:

Fuente:

pdp.

El protoplaneta Hygiea.

Los asteroides de destacan por su morfología irregular por ser resultado de colisiones.
Luego, los planetas se distinguen por ser esféricos. En su formación, la autogravitación les dio esa forma. La diferencia entre planetas enanos y mayores es que los enanos aún mantienen sus órbitas con escombros mientras que los mayores ya las han limpiado (Planetas, enanos y Menores | pdp, https://paolera.wordpress.com/2013/07/03/planetas-enanos-y-menores/).

Todos se identifican con un nombre. En el caso de los asteroides, se les asigna un número de orden por su descubrimiento, lo que está obviamente relacionado con su tamaño ya que los más grandes fueron los primeros en descubrirse.
Así el orden era 1Ceres, 2Pallas, 3Juno, 4Vesta, …, 10 Hygiea, …
Pero resultó que Vesta supera por poco a Pallas y Juno fue destituido por Hygiea. Así el orden quedó como: 1Ceres, 4Vesta, 2Pallas y 10Hygiea para los cuatro mayores. Hygiea en su momento fue el décimo pese a estar entre los 4 mayores porque es muy obscuro, cosa que hizo que en su momento no se lo haya descubierto sino hasta más tarde.
Pero además muestra otra característica.

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Imagen del protoplaneta Hygiea crédito de ESO/P. Vernazza et al./MISTRAL algorithm (ONERA/CNRS)

Hygiea resultó ser esférico o al menos casi esférico (elipsoidal con ejes principales de 450 Kms x 430 Kms x 424 Kms). Ésto y el hecho de que su órbita esté con escombros, hace que se lo ascienda a la categoría de planeta enano; otro más a ya los conocidos como Plutón, Ceres y otros.

Pero resulta que su composición es muy semejante a la de Ceres, una combinación de rocas y hielos. Estas características sirvieron para pensar que Ceres vino de las afueras del Sistema Solar, quizás como luna de un objeto mayor (apodado Yurus) que fue destruido, y una vez en el cinturón de asteroides, comenzó a asimilar materia rumbo a convertirse en planeta (Ceres sería un protoplaneta | pdp, https://paolera.wordpress.com/2016/01/06/ceres-seria-un-protoplaneta/). Por una cuestión de tiempo, se quedó sin materia para continuar creciendo y terminó como protoplaneta, o sea, un planeta a medio formar.
La similitud de la composición de Hygiea con Ceres, además de que ambos son esféricos, permiten pensar que Hygiea es más un protoplaneta detenido en su evolución.
Por otro lado, la morfología casi esférica de Vesta, también hace suponer que se trata de un protoplaneta detenido en su proceso de crecimiento.

Hygiea es el principal miembro de una familia de objetos, la familia de Hygiea,
Estas familias aparecen con un gran impacto en el cuerpo principal que genera escombros que dan origen a la familia. Para eso, Hygiea debería mostrar un gran cráter de impacto, cosa que no muestra.
Las simulaciones sugieren que una gran colisión pudo generar escombros que den origen al resto de la familia y, a su vez, reformar al cuerpo principal asimilando escombros obteniendo la forma esférica.

Video: Impact simulation explaining the origin of Hygiea’s round shape 

European Southern Observatory (ESO)

Referencia:

Fuente:

pdp.

El Gran Evento de Biodiversidad Ordivícico pudo ser el resultado del choque entre asteroides colosales.

Hace unos 466 millones de años se dio en Casa el Gran Evento de Biodiversidad Ordivícico (GEBO – GOBE en inglés –).
En aquella época, las aguas bajaron su nivel y se congelaron conservando así mejor una variedad de gases como el oxígeno. En ese evento murieron muchas formas de vida, pero en su lugar floreció una gran variedad; la que tal vez no hubiera aparecido con la presencia de la anterior.

En la Tierra se dan períodos de épocas de hielos. Eso se debe a periódicas variaciones en la órbita del Planeta conocidas como períodos o ciclos de Milankovitch (Ciclos de Milankovitch… | pdp, https://paolera.wordpress.com/2014/02/03/los-ciclos-de-milankovitch-y-el-calentamiento-terrestre/).
Éstos son de decenas a cientos de miles de años y si retrogradamos en el tiempo, no se observa una significativa concordancia con el momento en que se dio el GEBO. Tampoco hay evidencias de causas geológicas, como ser actividad volcánica que altera la circulación del aire y del agua haciendo que ésta se congele.
Aquí sucedió otra cosa y vino del espacio exterior.

Estudiando la capa de sedimentos de la época del GOBE, se encontró gran cantidad de pequeños meteoritos y micrometeoritos.

Lead author of the study Birger Schmitz stands in front of the Ordovician sediment layer at a quarry in Kinnekulle, Sweden, one site they examined for evidence of dust from a giant asteroid collision 466 million years ago. Credit: Philip R. Heck

Birger Schmitz frente a la capa de sedimentos ordovicianos – Crédito: Philip R. Heck

Todos son de tipo condritas de clase L, que es un tipo muy abundante en el cinturón de asteroides. Además, la gran cantidad observada en el tiempo en que se produjo la capa de sedimentos, indica una caída brusca y en cantidad; unas 100 mil toneladas diarias mientras que habitualmente suele caer 100 toneladas diarias de las que la mayoría se incinera en el cielo.
Más aún.
En este polvo meteórico hay evidencias de impactos de rayos cósmicos (partículas cargadas moviéndose a gran velocidad por el espacio). Los meteoritos que se encuentran en las partes inferiores de los sedimentos muestran menos evidencias de impactos de estos rayos que los superiores, lo que indica que “los de más arriba” estuvieron más tiempo en el espacio y fueron los últimos en caer.

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Pequeño meteorito incrustado en roca de más de 460 millones de años. En la parte superior se observa el fósil de un nautiloide. Crédito: Field Museum, John Weinstein

Todo esto indica que hubo un gran choque entre dos enormes asteroides, digamos de unos 100 kms. de ancho. Esto generó una gran cantidad de polvo que, luego miles o millones de años en el espacio, cayó en Casa. El polvo fue capaz de ocultar la luz Solar, y así, la disminución de temperatura terminó produciendo aquella época de hielo.

Por otro lado, hay grandes asteroides de tipo condrita L. Algunos de ellos pueden ser lo que quedó de aquella colisión; por ejemplo: Gaspra.

Referencia:

Fuente:

pdp.

2019 LF6, el nuevo miembro del grupo Atira (a julio del 2019)

Las familias de asteroides son grupos de éstos objetos que comparten propiedades.
Hay muchas, y todas llevan el nombre del primer miembro de la familia en ser descubierto. Un ejemplo es la familia de Atira.
Estos asteroides tienen órbitas interiores a la Terrestre y Atira fue el primero de ellos en ser descubierto. Hoy son un grupo de unos 20 objetos. El catalogado como 2019 AQ3, se destacó por tener un período de translación de solamente 165 días de los Nuestros.
Ahora, se descubrió a 2019 LF6.

File:2019 LF6-orbit.png

Ilustración de la órbita de 2019 LF6 crédito JPL.

Su órbita lo lleva de las afueras de Venus a ser interior a Mercurio. Como la tercera ley de Kepler indica, tiene un período translación corto, en este caso es de tan sólo 151 días Terrestres.

Movie of asteroid 2019 LF6

Movimiento en el cielo de 2019 LF6 crédito de ZTF/Caltech Optical Observatories

Tiene un tamaño de 1 Km. aproximadamente por que es de fácil detección, pero permaneció esquivo hasta Hoy porque su trayectoria por las vecindades del Sol dificulta su detección.

Referencia:

Fuente:

pdp.

¿Por qué Bennu arroja piedras al espacio?

Bennu es un asteroide de unos 500 mts de diámetro cercano a Nosotros.
Se trata de un objeto formado por una pila de escombros como puede observarse en las imágenes, donde su suelo aparece completamente cubierto de rocas. Entre ellas se destaca La Gárgola, una roca de unos 20 mts. de altura, equivalente a un edificio de unos 6 pisos.

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Curiosa roca “gárgola” en Bennu – Crédito: D.S. LAURETTA ET AL/NATURE 2019

Bennu no es esférico, sino más bien tiene forma diamantada, como dos conos unidos por sus bases.

En el video se puede apreciar a La Gárgola en la parte inferior.

Video: Asteroid Bennu spins

Publicado el 20 mar. 2019

Lo más curioso de Bennu es que está arrojando pequeñas rocas al espacio.
Si bien no se conoce la causa de ésto, se sospecha que puede se causado por movimientos de las rocas que lo componen.
Se piensa que las rocas podrían sufrir desplazamientos; al moverse, algunas de ellas podrían fracturarse y arrojar esquirlas. Como la gravedad de Bennu es muy baja, las esquirlas así despedidas podrían dejar el asteroide.

Referencias:

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Posible ferrovulcanismo en un asteroide.

El vulcanismo no es raro en el Sistema Solar.
Hay lunas donde existen criovolcanes, volcanes que expelen hielo no necesariamente de agua. Por ejemplo en Titán, hay volcanes que arrojan hielo de metano.
Hay asteroides con evidencias de ser ricos en hierro.
Ese tipo de objetos, pueden ser el núcleo rico en hierro de un planetesimal que no llegó a desarrollarse como planeta por una colisión que lo destruyó desde su evolución.
El núcleo de hierro bien pudo estar caliente y fundido en este proceso, por lo que al quedar expuesto comenzó un enfriamiento de afuera hacia adentro. Por fracturas en su corteza de hierro, pudo expulsar ese elemento en forma de ferrovulcanismo. El hierro así eliminado, pasó a formar la mayor parte de la corteza del asteroide.
Incluso, el cuerpo podía haber tenido algo de roca y sulfuros, los que quedaron bajo la corteza de hierro expulsado rodeando el núcleo, el que podría tener bolsillos de sulfuros y hierro.

Este puede ser el caso del asteroide (16) Psyche.

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Ilustración del origen del ferrovulcanismo en Psyche – Crédito: ELENA HARTLEY

Ubicado en el cinturón asteroidal, su número 16 indica que es el 16to. en ser descubierto (en 1852), por lo que debe ser de tamaño considerable, y de hecho tiene unos 200 Kms. de ancho.

La NASA planea una misión a este objeto para el año 2022.

Si rotaba mientras se enfriaba su núcleo, entonces, llegó a tener un campo magnético, el que debió dejar evidencias en la superficie del asteroide y en sus rocas primigenias, así como lo hizo el campo magnético Terrestre en las antiguas rocas de nuestro Planeta.

Referencia:

Fuentes:

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Plumas y gárgolas en Bennu y el posible origen de Ryugu

El asteroide cercano Bennu está siendo visitado por la sonda OSIRIS REx, mientras que Ryugu, recibe a HAYABUSA 2.
Ambas sondas nos envían datos de insospechados eventos actuales y pasados.

En el caso de Bennu, se detectaron eyecciones de polvo. El asteroide suelta polvo que queda detrás de Él a lo largo de su órbita. No se conoce el origen de esas eyecciones, las que sueltan material con velocidades que van de unos centímetros por segundo a 3 mts./seg.

dust plumes

Plumas de polvo salen de Bennu – Crédito: NASA GODDARD, UNIVERSITY OF ARIZONA, LOCKHEED MARTIN.

Desde el 6 de enero del 2019 al 18 de febrero del mismo año ya se detectaron 11 “plumas” de material saliendo de Bennu. Esta es una actividad nunca antes observada en un asteroide.
Bennu muestra rocas muy curiosas.

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Curiosa roca “gárgola” en Bennu – Crédito: D.S. LAURETTA ET AL/NATURE 2019

Hay al menos 200 rocas con estas características familiarmente bautizadas como gárgolas.

En el caso de Ryugu, HAYABUSA 2 muestra cartacterísticas de su suelo que hacen pensar en su origen. Su color obscuro bastante uniforme se asemeja mucho a los asteroides de la parte interior del cinturón asteroidal, principalmente a Polana y Eulalia, objetos de 55 Kms. y 37Kms. de ancho respectivamente.

Ryugu asteroid

Sombre de Hayabusa 2 sobre Ryugu – Crédito: JAXA, UNIV. OF TOKYO, KOCHI UNIV., RIKKYO UNIV., NAGOYA UNIV., CHIBA INST. OF TECHNOLOGY, MEIJI UNIV., UNIV. OF AIZU, AIST.

Ryugu, con sus 900 mts. de diámetro, se habría partido de uno de los anteriores hace unos 700 millones de años atrás (dato corregido el 6 de julio del 2019 a las 12:50 HOA, antes se leía erróneamente 900 Kms de diámetro). El cuerpo del que nació este asteroide posiblemente haya tenido agua, la que en parte se perdió al espacio luego de la fragmentación que dio origen a Ryugu. ¿Puede haber quedado algo de ella en Él?

Referencias:

  • Surprising astronomers, Bennu spits plumes of dust into space.
    It’s the first time astronomers have seen such activity on an asteroid.
    BY LISA GROSSMAN, MARCH 19, 2019.

  • Ryugu is probably a chip off one of these two other asteroids.
    Japan’s Hayabusa2 team has narrowed down the asteroid’s origins based on its color.
    BY LISA GROSSMAN, MARCH 20, 2019.

pdp

2019 AQ3, otro miembro de la familia de Atira.

Los asteroides en su mayoría se encuentran entre Marte y Júpiter.
Se dividen en familias y en cada familia los asteroides comparten características orbitales entre otras cosas.
Entre tantas familias, están los cercanos a la Tierra (NEO – Near Earth Objects), que son los que nos visitan pasando a distancias inferiores a un cierto valor.
Dentro de ellos, están los potencialmente peligrosos, que son los que además de pasar cerca, superan un cierto tamaño. Algunos son penetrantes, es decir que cruzan la órbita Terrestre, dando lugar a llamativas órbitas relativas a Nosotros en forma de herradura (pdp, 29/ago./2013, Las órbitas nefroidales…,https://paolera.wordpress.com/2013/08/29/las-orbitas-nefroides-relativas-a-la-tierra/).

Existe una familia conocida como la familia de Atira, por el asteroide 163693 Atira, el primero en en su tipo en ser descubierto.
Hoy se conocen unos 20 miembros de esa familia y todos tienen órbitas comprendidas entre el Sol y la Tierra. Aún se estudia si se formaron en esa región del Sistema o si fueron convergiendo con el tiempo por razones gravitatorias.
Uno de ellos es el recientemente hallado 2019 AQ3.

The orbit of 2019 AQ3 is tipped heavily with respect to Earth’s, takes it closer to the Sun than Mercury, and just a bit farther out than Venus. Credit: NASA/JPL-Caltech

Ilustración  crédito: NASA/JPL-Caltech

Tiene una órbita muy inclinada (respecto de la Nuestra), de unos47°, y muy elíptica, la que lo lleva más cerca del Sol que Mercurio pasando cerca de Venus.
Así se lo puede clasificar como un asteroide cercano a Venus.
Los asteroides de esta familia son difíciles de observar por estar cera del Sol, a menos que se los observe cuando se alejen mucho de Él por su gran inclinación orbital.

Se piensa que puede existir un familia de asteroides con órbitas interiores a la de Mercurio, los Vulcanoides, (en honor al supuesto planeta Vulcano entre Mercurio y el Sol).

Referencia:

Fuente:

pdp.