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Un nuevo enjambre de meteoroides y asteroides relacionado con las Táuridas (al 2017).

Los meteoroides, son objetos pequeños (menores a pocos metros de diámetro) que al entrar en la atmósfera se incineran por la fricción y resultan en meteoritos.
Hay enjambres de meteoroides que generan lluvias de meteoritos o estrellas fugaces. Son restos desprendidos de cometas que siguen en una órbita similar a la de éste. Recordemos que los cometas son una pegatina de rocas y hielos. Al sublimarse los hielos por su cercanía al Sol, se van soltando escombros. Cuando la Tierra cruza sus trayectorias o pasa cerca de ellos, son atraídos produciendo el espectáculo de lluvia de estrellas fugaces. El lugar del cielo del radiante, o punto del cielo del cual parecen provenir, define el nombre de esa lluvia de meteoritos.

Un caso es el de la Táuridas. Son producidas por meteoroides de pequeños tamaños relacionados con escombros dejados por el cometa 2P/Encke. Su radiante está en la constelación de Tauro, de ahí el nombre de esta lluvia.
En el año 2015, las Táuridas mostraron la entrada de algunos grandes meteoritos de algunos metros de diámetro. Si bien pueden darse eventos meteóricos no relacionados con la lluvia, se estudió la trayectoria de estas impresionantes estrellas fugaces.

Video del gran meteorito observado en Tailandia en el 2015

Resultó haber una convergencia de trayectorias coherentes con la existencia de un enjambre de meteoroides diferente al habitual productor de las Táuridas. Posiblemente haya algunos de tamaños asteroidales de decenas de metros. Curiosamente, dos asteroides de 200 a 300 mts. de diámetro comparten órbitas con esta nueva familia de objetos. Se trata 2015 TX24 y 2005 UR. Se asume que éstos forman parte de ese enjambre cuyo origen aún hay que confirmar. Lo interesante es que 2015 TX24, pasó cerca de nosotros en octubre del 2015, una fecha cercana a la gran actividad observada en las Táuridas. Luego, es muy probable que estos asteroides deflecten gravitacionalmente hacia nosotros a estos miembros del nuevo enjambre.
Si bien estos objetos son de mayor tamaño que los clásicos responsables de las Táuridas y sin bien pueden producir daños en al caso de “tocar” suelo, no estamos en peligro alguno aunque sean catalogados como potencialmente riesgosos.
A no asustarse y a disfrutar de ellos…
Los accidentes de tránsito provocan más muertes que los meteoritos.

pdp.

Error de cálculo: ¿Desea recalcular?

El físico y director de tecnología de Microsoft, Nathan Myhrvold se hizo muy conocido últimamente.
Asegura haber demostrado los errores cometidos por NASA relacionados con la peligrosidad de asteroides. Es más, publicó un trabajo el respecto; el que por haber sido publicado sólo demuestra no tener contradicciones, no implica que está en lo correcto. Luego, si el trabajo contradice a otros previos, alguien deberá publicar un trabajo donde se confirman o descartan esas contradicciones con trabajos anteriores.

Pero hay algo evidente, tan evidente como lo que se observa al telescopio.

Los asteroides tienen un nombre y un número. Ese número se refiere al orden en el que fueron descubiertos. Así tenemos al ex-asteroide y actual planeta enano, el protoplaneta 1Ceres con un diámetro promedio de 940 Km. aproximadamente. El “1” indica que fue el primero en descubrirse, lo que sucedió en 1801.
Le sigue 2Pallas con unos 530 Km. de diámetro aproximadamente; el que se descubrió en segundo lugar en 1802.
En el trabajo de Myhrold, el autor recalcula el diámetro del asteroide 295Theresia y obtiene un diámetro de unos 650 Km., más grande que Pallas. Esto ubica a Theresia en el segundo lugar desplazando a Pallas.

Asteroid 295 Theresia size measurement

Gráfico donde se observa el diámetro promedio del asteoide 295Theresia publicado en el trabajo de N. Myhrvold.

Pero he aquí la inconsistencia. Es cierto que los más grandes son los primeros en descubrirse, por ejemplo 1Ceres. Luego, si Theresia es más grande que Pallas, ¿cómo fue descubierto en el lugar 295, o sea luego de 294 asteroides, en 1890, casi 100 años después que Pallas?.
Una respuesta sería que migró desde el exterior del Sistema Solar hasta el cinturón asteroidal donde fue descubierto y actualmente se encuentra. Pero esas migraciones se dieron en el comienzo del Sistema Solar, para los años 1800 en que se comenzaron a descubrir los asteroides, esa migración ya había terminado hace miles de millones de años y todos los asteroides estaban donde están, con sus actuales órbitas (perturbaciones aparte) esperando a ser descubiertos.

Fuentes:

322P podría ser un asteroide rasante al Sol.

Hay diferencias entre cometas y asteroides.
Los primeros son un manojo de rocas pegadas por hielos con órbitas bastante elípticas.
Los otros son rocosos y a veces tienen algunos hielos en su superficie, posiblemente por el choque con cometas. Sus órbitas son más circulares que las de aquellos viajeros helados.
Además, entre ellos hay diferencias de densidades (cantidad de materia por unidad de volumen) y de color, todo relacionado con su composición.
No obstante, suelen observarse cometas con órbitas asteroidades y asteroides con trayectorias cometarias, por lo que hay que recurrir a otras propiedades que los identifica para clasificarlos con precisión.

El objeto 322P/SOHO 1, (la “P” indica que es periódico) inicialmemnte fue detectado por el telescopio solar espacial SOHO [1]. Su sutil cola permitió suponer que se trataba de un cometa, lo que estaba apoyado por la forma de su órbita.
Pero SOHO está diseñado para observar el Sol, por lo que no es el mejor telescopio para observar detalladamente un cometa.
Así es como se lo observó desde Tierra y con el telescopio espacial infrarrojo Spitzer [2].
Tiene un diámetro de 150 Km. a 300 Km. y muestra una rotación de casi 3 hs.. Por su masa y tamaño, su densidad (de una tonelada por metro cúbico) es muy alta para ser la de un objeto hecho por rocas pegadas con hielos. Su color es algo azulado para ser un cometa, lo que está de acuerdo con el color de los asteroides de tipo V o Q [3].
Todo esto, aparte de su tamaño, sugiere que no se trata de un cometa. Es más; no muestra actividad cometaria generadora de una cola o de aspecto de coma.

322p

Imágenes de 322P publicadas en el trabajo de M.M. Knight et al.. No se observa actividad cometaria alguna.

La sutil cola observada con el telescopio SOHO, podría haberse debido a actividad de material volátil. De esta manera, 322P sería un asteroide, y en tal caso sería el asteroide de menor perihelio (mínimo acercamiento al Sol) conocido hasta ahora, de tan sólo 8 millones de Km.; menor que muchos cometas “rasantes” al Sol.

Referencia:

  1. http://sohowww.nascom.nasa.gov/
  2. http://legacy.spitzer.caltech.edu/
  3. https://es.wikipedia.org/wiki/Tipo_espectral_(asteroides)

Fuentes:

pdp.

El cometa P/2016 BA14 (e hijo).

Siempre se está observando en busca de asteroides o cometas, viajeros mensajeros del Sistema Solar.
El 22 de enero del 2016, fue descubierto el asteroide catalogado como 2016 BA14, el que tendrá su mayor acercamiento a nosotros el 22 de marzo del 2016.
Al analizar su órbita, se encontró que era muy similar a la del cometa catalogado como 252P/LINEAR 12, el que debería visitarnos para la misma época (marzo del 2016)
Observando detalladamente, se detectó una cola que en la imagen (abajo) está hacia arriba y a la izquierda. El objeto está en el centro.

The asteroid/comet BA14

Imagen crédito de M. Kelly/S. Protopapa/Univ. Maryland

Esto indica que podría tratarse del cometa. Pero además viene acompañado de una pequeña roca. Al parecer, el cometa “parió” por división una roca en una fragmentación que haya sufrido.
Aunque asteroides y cometas son la misma cosa, donde unos tienen más o menos hielos o metales que otros, solemos llamar cometa al que tiene cola (por su apariencia de coma) y asteroide al que no la tiene.

Luego, el fragmento más grande sería el cometa 252P y el más chico podría catalogarse como el asteroide BA14 (el que no tiene cola). Pero para simplificar las cosas, se considera un cometa fragmentado (en fragmento mayor y menor) y es catalogado finalmente como P/2016 BA14 (PanSTARRS).

Fuentes:

pdp.

Rocas en cometas: el caso de Hartley 2.

El estudio de las rocas en los cometas [1] y asteroides [2], permite obtener información de cómo se originaron, cómo fue su “vida” en ese lugar y, finalmente, cómo es el ambiente donde se encuentran.
Es sabido que las rocas se producen por procesos de rompimiento, las que al fracturarse dan origen a piedras de menor tamaño. Todo eso simulado en laboratorios, arroja la información que en su mayoría las rocas tienden a tener una forma esférica.

Estudios de este tipo, se han hecho en cometas y asteroides donde llegó el Hombre.

103P

Ampliable

En el caso del cometa 103P/Hartey 2 [3], visitado por Deep Impact [4], se hizo un estudio de la distribución y densidad de rocas mayores a 10 mts., donde se halló una densidad promedio de este tipo de rocas de unas 140 por cada Km2. Hay que tener en cuenta que rocas menores se fragmentan más aún y desaparecen en sublimaciones. Además, muchas de ellas se pierden al espacio en forma de escombros debido a la presión de los gases liberados en la sublimación de los hielos. Luego, debido a ésto, es que no abundan rocas pequeñas en este tipo de objetos.
103P es bilobular (en forma de maní) como 67P (actualmente visitado por Rosetta) y en su lóbulo mayor (L1) muestra una sublimación dominada por el H2O (agua), lo que implica la existencia de más piedras que en el menor (L2), donde predomina la sublimación del CO2 (dióxido de carbono).
En Hartley 2, no hay “paredes” ni acantilados, algo muy diferente a lo observado en 67P por lo que ambos tienen una geomorfología muy diferente, cosa que los hace difícil de comparar.

En los cometas, las rocas mayores a 30 mts. son alargadas, lo que las hace diferentes a las obtenidas en laboratorios y a las observadas en asteroides como Itokawa [5] visitado por la Hayabusa [6] y Eros [7] por la Near-Shoemaker [8]. Luego, se puede argumentar que las rocas halladas en cometas no tienen los mismos orígenes que las producidas en rompimientos por impactos en asteroides.

Referencias:

  1. http://www.todoelsistemasolar.com.ar/cometa.htm
  2. http://www.todoelsistemasolar.com.ar/asteroide.htm
  3. https://es.wikipedia.org/wiki/103P/Hartley
  4. https://es.wikipedia.org/wiki/Deep_Impact_(sonda_espacial)
  5. https://es.wikipedia.org/wiki/(25143)_Itokawa
  6. https://es.wikipedia.org/wiki/Hayabusa_(sonda_espacial)
  7. https://es.wikipedia.org/wiki/(433)_Eros
  8. https://es.wikipedia.org/wiki/NEAR_Shoemaker

Fuente:

pdp.

2014 OL339, una cuasi Luna más.

La Tierra tiene un sólo satélite natural, la Luna [1], que nos acompaña en una órbita estable desde hace miles de millones de años y lo seguirá haciendo por muchos más.
Pero sucede que tenemos acompañantes provisorios, por algún tiempo, en relaciones (órbitas) no estables ni permanentes como con Selene (nuestra Luna); son pseudo Lunas o cuasi Lunas.
Hay asteroides con órbitas penetrantes. En su trayectoria, cruzan la órbita de la Tierra convirtiéndose en objetos cercanos. Los movimientos de estos objetos y el de nuestro Planeta, se componen de tal forma que esos asteroides acompañan a la Tierra, al menos durante un tiempo, en algunos casos, un tiempo largo.
O sea; si componemos la órbita de uno de esos asteroides con la de la Tierra, tendremos su trayectoria respecto de nosotros, como si estuviéramos quietos y él girase alrededor nuestro (órbita relativa a la Tierra), cosa que es lo que vemos desde casa cuando miramos el cielo. En ese caso, veremos que el Asteroide nos acompaña en una órbita parecida a un riñón. Eso lo convierte en un compañero desvinculado, pues no está en órbita estable a nuestro alrededor; a lo sumo están temporalmente ligados a nosotros.
Este es el caso de varios objetos cercanos como los asteroides catalogados como (164207) 2004 GU9, (277810) 2006 FV35 y 2013 LX28.

Gráfico de la trayectoria relativas a nosotros de 2014 OL339, publicada en el trabajo de C. de la Fuente Marcos, R. de la Fuente Marcos del 19 Sep 2014

Gráfico de la trayectoria relativa a nosotros del asteroide 2014 OL339, publicada en el trabajo de C. de la Fuente Marcos, R. de la Fuente Marcos del 19 Sep 2014

El recientemente descubierto 2014 OL339, es un asteroide que está acompañándonos en un caso de cuasi Luna. Comenzó a acompañarnos hace 775 años, y seguirá haciendo por 156 años más (desde hoy, año 2014). Este objeto, como la mayoría de las cuasi Lunas, tienen órbitas caóticas, inestables, por lo que se alteran sensiblemente ante la menor perturbación abandonándonos luego de un tiempo.


Referencia:

  1. http://es.wikipedia.org/wiki/Luna

Artículo relacionado:

Fuente:

pdp.

La composición de Cariclo y su falta de coma.

En nuestro Sistema Solar, existen los Centauros [1]; un grupo planetoides que orbitan entre Júpiter y Neptuno. Algunos de ellos, muestran coma, es decir que expulsan gases de hielos sublimados en la dirección opuesta al Sol, adoptando aspecto de cometas.

Imagen artística crédito de ESO/L. Calçada/M. Kornmesser/Nick Risinger (skysurvey.org) – http://www.eso.org/public/images/eso1410b/

El mayor de ellos, es el catalogado como (10199) Cariclo [2] con algo más de 200 Km. de diámetro. Sorprendió con evidencias de tener dos anillos, uno interior y más grueso que el otro. Se pensaba que estaba compuesto por rocas y hielo y que por algún motivo aún no mostraba coma.

Los últimos estudios de este objeto (a Junio, Julio del 2014) mostraron resultados interesantes. La superficie de Cariclo refleja sólo el 4% de la luz solar que recibe, está compuesta de 30% de silicatos, 10% de compuestos orgánicos, 60% de carbono amorfo y no tiene hielos de agua en su superficie. Esto último, es coherente con la falta de coma (al menos hasta la mitad del año 2014).

En cuanto a sus anillos, tienen un 20% de hielo de agua, propiedad que comparten con los anillos de Saturno y otros planetas gigantes gaseosos, entre 40% y 70% de silicatos, entre 10% y 30% de tolinas y muy poco carbono amorfo.


Referencias:

  1. http://es.wikipedia.org/wiki/Centauro_(astronomía)
  2. http://es.wikipedia.org/wiki/(10199)_Cariclo

Nota relacionada:

Fuentes:

pdp.