Archivo de la etiqueta: Asteroides.

Posible ferrovulcanismo en un asteroide.

El vulcanismo no es raro en el Sistema Solar.
Hay lunas donde existen criovolcanes, volcanes que expelen hielo no necesariamente de agua. Por ejemplo en Titán, hay volcanes que arrojan hielo de metano.
Hay asteroides con evidencias de ser ricos en hierro.
Ese tipo de objetos, pueden ser el núcleo rico en hierro de un planetesimal que no llegó a desarrollarse como planeta por una colisión que lo destruyó desde su evolución.
El núcleo de hierro bien pudo estar caliente y fundido en este proceso, por lo que al quedar expuesto comenzó un enfriamiento de afuera hacia adentro. Por fracturas en su corteza de hierro, pudo expulsar ese elemento en forma de ferrovulcanismo. El hierro así eliminado, pasó a formar la mayor parte de la corteza del asteroide.
Incluso, el cuerpo podía haber tenido algo de roca y sulfuros, los que quedaron bajo la corteza de hierro expulsado rodeando el núcleo, el que podría tener bolsillos de sulfuros y hierro.

Este puede ser el caso del asteroide (16) Psyche.

asteroid cross-section illustration

Ilustración del origen del ferrovulcanismo en Psyche – Crédito: ELENA HARTLEY

Ubicado en el cinturón asteroidal, su número 16 indica que es el 16to. en ser descubierto (en 1852), por lo que debe ser de tamaño considerable, y de hecho tiene unos 200 Kms. de ancho.

La NASA planea una misión a este objeto para el año 2022.

Si rotaba mientras se enfriaba su núcleo, entonces, llegó a tener un campo magnético, el que debió dejar evidencias en la superficie del asteroide y en sus rocas primigenias, así como lo hizo el campo magnético Terrestre en las antiguas rocas de nuestro Planeta.

Referencia:

Fuentes:

pdp.

Anuncios

Plumas y gárgolas en Bennu y el posible origen de Ryugu

El asteroide cercano Bennu está siendo visitado por la sonda OSIRIS REx, mientras que Ryugu, recibe a HAYABUSA 2.
Ambas sondas nos envían datos de insospechados eventos actuales y pasados.

En el caso de Bennu, se detectaron eyecciones de polvo. El asteroide suelta polvo que queda detrás de Él a lo largo de su órbita. No se conoce el origen de esas eyecciones, las que sueltan material con velocidades que van de unos centímetros por segundo a 3 mts./seg.

dust plumes

Plumas de polvo salen de Bennu – Crédito: NASA GODDARD, UNIVERSITY OF ARIZONA, LOCKHEED MARTIN.

Desde el 6 de enero del 2019 al 18 de febrero del mismo año ya se detectaron 11 “plumas” de material saliendo de Bennu. Esta es una actividad nunca antes observada en un asteroide.
Bennu muestra rocas muy curiosas.

"the gargoyle"

Curiosa roca “gárgola” en Bennu – Crédito: D.S. LAURETTA ET AL/NATURE 2019

Hay al menos 200 rocas con estas características familiarmente bautizadas como gárgolas.

En el caso de Ryugu, HAYABUSA 2 muestra cartacterísticas de su suelo que hacen pensar en su origen. Su color obscuro bastante uniforme se asemeja mucho a los asteroides de la parte interior del cinturón asteroidal, principalmente a Polana y Eulalia, objetos de 55 Kms. y 37Kms. de ancho respectivamente.

Ryugu asteroid

Sombre de Hayabusa 2 sobre Ryugu – Crédito: JAXA, UNIV. OF TOKYO, KOCHI UNIV., RIKKYO UNIV., NAGOYA UNIV., CHIBA INST. OF TECHNOLOGY, MEIJI UNIV., UNIV. OF AIZU, AIST.

Ryugu, con sus 900 Kms. de diámetro, se habría partido de uno de los anteriores hace unos 700 millones de años atrás. El cuerpo del que nació este asteroide posiblemente haya tenido agua, la que en parte se perdió al espacio luego de la fragmentación que dio origen a Ryugu. ¿Puede haber quedado algo de ella en Él?

Referencias:

  • Surprising astronomers, Bennu spits plumes of dust into space.
    It’s the first time astronomers have seen such activity on an asteroid.
    BY LISA GROSSMAN, MARCH 19, 2019.

  • Ryugu is probably a chip off one of these two other asteroids.
    Japan’s Hayabusa2 team has narrowed down the asteroid’s origins based on its color.
    BY LISA GROSSMAN, MARCH 20, 2019.

pdp

2019 AQ3, otro miembro de la familia de Atira.

Los asteroides en su mayoría se encuentran entre Marte y Júpiter.
Se dividen en familias y en cada familia los asteroides comparten características orbitales entre otras cosas.
Entre tantas familias, están los cercanos a la Tierra (NEO – Near Earth Objects), que son los que nos visitan pasando a distancias inferiores a un cierto valor.
Dentro de ellos, están los potencialmente peligrosos, que son los que además de pasar cerca, superan un cierto tamaño. Algunos son penetrantes, es decir que cruzan la órbita Terrestre, dando lugar a llamativas órbitas relativas a Nosotros en forma de herradura (pdp, 29/ago./2013, Las órbitas nefroidales…,https://paolera.wordpress.com/2013/08/29/las-orbitas-nefroides-relativas-a-la-tierra/).

Existe una familia conocida como la familia de Atira, por el asteroide 163693 Atira, el primero en en su tipo en ser descubierto.
Hoy se conocen unos 20 miembros de esa familia y todos tienen órbitas comprendidas entre el Sol y la Tierra. Aún se estudia si se formaron en esa región del Sistema o si fueron convergiendo con el tiempo por razones gravitatorias.
Uno de ellos es el recientemente hallado 2019 AQ3.

The orbit of 2019 AQ3 is tipped heavily with respect to Earth’s, takes it closer to the Sun than Mercury, and just a bit farther out than Venus. Credit: NASA/JPL-Caltech

Ilustración  crédito: NASA/JPL-Caltech

Tiene una órbita muy inclinada (respecto de la Nuestra), de unos47°, y muy elíptica, la que lo lleva más cerca del Sol que Mercurio pasando cerca de Venus.
Así se lo puede clasificar como un asteroide cercano a Venus.
Los asteroides de esta familia son difíciles de observar por estar cera del Sol, a menos que se los observe cuando se alejen mucho de Él por su gran inclinación orbital.

Se piensa que puede existir un familia de asteroides con órbitas interiores a la de Mercurio, los Vulcanoides, (en honor al supuesto planeta Vulcano entre Mercurio y el Sol).

Referencia:

Fuente:

pdp.

El evento de Tall el-Hammam.

La Norte del Mar Muerto, se hallaron evidencias de un estallido en el cielo.

Ilustración crédito de: Shutterstock

En la región de Tall el-Hammam, se hallaron cerámicas de unos 3700 años de antigüedad con llamativas particularidades.
Tenían su superficie vitrificada y las piezas de circón dentro de la cerámica estaban evaporadas.
Para producir esto, las piezas debieron estar sometidas a temperaturas del orden de los 4000ºC. Pero para no terminar de quemarlas y destruirlas por completo, ese golpe de temperatura tuvo que ser breve; un flash de calor.
Ésto, y la ausencia de un cráter de impacto, son consistentes con un estallido en el aire propio de un objeto que penetró la atmósfera, como un asteroide o cometa, y estalló antes de tocar el suelo. Un evento similar al de Tunguska en 1908 (pdp, 04/jul./2013, El evento de Tunguska… https://paolera.wordpress.com/2013/07/04/el-evento-de-tunguska-pudo-ser-explicado-mejor-por-un-meteorito/).

El evento de Tall el-Hammam barrió con una zona de unos 500 Km2, eliminando toda forma de vida y cubriendo la región con una mezcla de sal y sulfatos del Mar Muerto recalentada y esparcida por la onda expansiva. Se estima que el objeto estalló a baja altura, a no más de 1 Km. del suelo.

Recordemos que cuando un objeto penetra la atmósfera a gran velocidad, fricciona con ella y comprime el aire delante en su camino. Esa compresión produce aumento de la temperatura, la que en parte excita el aire compimido produciendo el fulgor que se observa y en parte calienta al objeto. Así el bólido incremente su temperatura y puede presentar evaporaciones y aumento de la presión en su interior, lo que puede conducir a un estallido.

Se calcula que tuvieron que pasar unos 600 años hasta que la zona se descontaminó y pudo ser habitada de nuevo.

Referencia:

pdp.

¿Oumuamua se comporta como (o es) una vela Solar?

Oumuamua (I12017 U1), el primer objeto interestelar se aleja de nosotros y sigue dejando interrogantes.
A mediados del 2018, mostró una aceleración radial (en la dirección del Sol) no gravitatoria, o sea, un empujoncito hacia afuera.
Primero se pensó en eyecciones de gas, por lo que se pensó que este objeto era un viejo cometa. La duda era ¿por qué no mostró ese comportamiento cuando pasó por el perihelio (punto más cercano al Sol), a sólo un cuarto de la distancia Tierra-Sol (0,25 UA)? Se pensó que en ese punto de su trayectoria la actividad cometaria fue muy tenue para ser detectada, por tratarse de un cometa disminuido en su cantidad de hielos. Luego, con la distancia, la pobre eyección de gases alcanzó para apurar su movimiento de alejamiento.

Imagen animada publicada en “El Universo que nos rodea.” – Crédito: NASA.

Ahora hay otra teoría.
Oumuamua no tiene por qué ser un cometa desgastado. La aceleración que experimentó pudo ser causada por el viento Solar, ese flujo de radiación y partículas que irradia el Sol del que nos defiende el campo magnético Terrestre.
Para que el viento Solar empuje a este objeto a la distancia a la que se encuentra, debe cumplir con una relación entre su masa y la sección (área) perpendicular a la dirección del Sol. Su densidad areal (masa por unidad de superficie) debe ser 0,1 gr./cm².
Esto lo convierte en un objeto suficientemente “liviano” y muy delgado para poder ser soplado por el Sol, pero no por eso es un objeto frágil. Se demuestra que con esa estructura puede soportar un viaje interestelar de 16 mil años luz, colisionando con partículas de polvo y gas interestelar.

Los asteroides tienen densidades areales mucho mayores, así sería un raro tipo de objeto muy delgado o laminar, formado por polvo interestelar o nacido de un disco protoplanetario.
Tal vez, para los amantes de la idea de que se trata de objeto un artificial, hasta podría ser una vela diseñada para impulsarse con el viento Solar, similar a nuestro proyecto IKAROS (https://es.wikipedia.org/wiki/IKAROS); un resto de tecnología extraterrestre.

Además, pudo soportar la rotación y los efectos de mareas gravitatorias (tirones gravitatorios) sin fracturarse. De hecho sobrevivió a su paso cerca del Sol.
Pero ahí aparece otro interrogante.
Si su estructura le permite ser empujado por el viento Solar, ¿cómo es que no sintió el efecto de ese flujo en su acercamiento al Sol, sobre todo en el perihelio? En ese punto de su trayectoria, pasó a una distancia menor que la de Mercurio al Sol (que es de 0,4 UA); así, debió ser “soplado” hacia afuera como una pluma.

Todo está siendo modelado sin disponer de observaciones del objeto. Una solución, entonces, sería observarlo; pero está muy lejos y es muy pequeño para nuestros telescopios.
Otra solución sería visitarlo, pero ya es tarde para nuestros cohetes.

Fuente:

  • arXiv:1810.11490v1 [astro-ph.EP] 26 Oct 2018, COULD SOLAR RADIATION PRESSURE EXPLAIN ’OUMUAMUA’S PECULIAR ACCELERATION?, SHMUEL BIALY & ABRAHAM LOEB.
    https://arxiv.org/pdf/1810.11490.pdf

Las familias de asteroides.

En el Sistema Solar hay una gran cantidad de asteroides cuyo origen se está aclarando.
Durante mucho tiempo se pensó que los asteroides se formaron con el material remanente y sobrante del que nacieron los planetas.
En la nube protoestelar, la baja temperatura permitió el colapso y formación del Sol. Mientras, el material circunestelar coagulaba formando embriones planetarios, protoplanetas y finalmente planetas. Se pensaba que los asteroides se habrían formado por el material sobrante, haciendo que esos objetos sean pequeños y que no avancen en su crecimiento.

Pero sucede que la principal diferencia entre planetas y asteroides, es su forma.
Los planetas son esféricos. Al autogravitar en su colapso, las partículas buscan estar todas los más cerca posible del centro (menor energía potencial) y eso termina con el aspecto esférico que se le conoce a los planetas.
Los asteroides no son todos esféricos.
Algunos son esféricos, por lo que serían protoplanetas interrumpidos en su desarrollo, como el caso de Ceres (pdp, 06/ene./2016, Ceres sería un protoplaneta, https://paolera.wordpress.com/2016/01/06/ceres-seria-un-protoplaneta/). Otros, son casi esféricos, debido a que su baja masa no permitió una completa forma esférica por tener muy baja gravedad, como el caso de Ryugu. Y la mayoría son de forma irregular, dando la idea de haber sido originados por colisiones.

main article image

Ilustración de colisión entre asteroides, crédito: Don Davis/University of Florida)

El 85% de los asteroides pertenecen a diferentes familias, han tenido un origen similar.
El 15% restante, si bien no comparten composiciones similares, comparten características orbitales que los relaciona en un origen común. La mayoría de los asteroides parece provenir de al menos 5 objetos que pudieron tener la décima masa de la Tierra. Protoplanetas que en los albores de Sistema, peleaban por tener una órbita limpia y estable. Fue entonces que las colisiones dieron origen a los asteroides, los cuales volvían a colisionar para generar más objetos.
De esta manera se distinguen las familias asteroidales de Flora, Vesta, Nisa, Polana y Eulalia. El 15% restante de los asteroides, podría provenir de una familia aún no identificada, o fantasma.

Luego, en el Sistema no se habrían dado objetos pequeños, sino de mayor tamaño, los que al chocar entre ellos generaron los escombros hoy conocidos como asteroides.

Referencia:

Fuente:

pdp.

Hayabusa2 llegó a Ryugu.

Luego de 3,5 años de viaje y recorrer 300 millones de Km., el 27 de de junio a las 00:35 hs. del tiempo medio en Greenwich (GMT – https://es.wikipedia.org/wiki/Tiempo_medio_de_Greenwich), Hayabusa2 llegó al asteroide 162173 Ruygu (https://es.wikipedia.org/wiki/(162173)_Ryugu)

After a 42-month journey, Japan's Hayabusa2 spacecraft arrived at asteroid 162173 Ryugu, 300 million km from Earth, on 27 June at 02:35 CEST, supported in part by ESA ground stations.

Asteroide 162173 Ryugu – Crédito:  JAXA, University of Tokyo, Kochi University, Rikkyo University, Nagoya University, Chiba Institute of Technology, Meiji University, Aizu University, AIST.

La imagen de este asteroide de casi 1 Km. de diámetro fue tomada por la sonda el 24 de junio a 40 Km. de distancia de su objetivo.
Se destaca un cráter en su ecuador, y si observamos con atención, notaremos que tiene su pico central y bordes redondeados, como desgastados o erosionados. Recordemos que en la Luna existe una sutil, lenta, pero continua erosión (pdp, 19/jun/2018, La erosión en la Luna, https://paolera.wordpress.com/2018/06/19/la-erosion-en-la-luna/).

Se me ocurre (y aquí me pongo a cantar) que en este caso también puede darse una erosión por viento Solar e impactos micrometeóricos. También podrían darse temblores producidos por tirones gravitatorios que sacuden el suelo reordenando el pedregullo y suavizando la superficie, cosa que sucede en otros asteroides. Incluso su rotación podría centrifugar material hacia el ecuador racias a su baja gravedad, donde está este cráter, y eso colabora con su “remodelación”.

Se espera lanzar un impactador y dejar descender sondas. La misma Hayabusa2 tomará muestras que traerá a Casa en el 2020 (pdp, 22/jun./2018, Ryugu en rango visual…,https://paolera.wordpress.com/2018/06/22/ryugu-en-rango-visual-de-hayabusa-2/).

Fuente:

pdp.