Archivo de la categoría: Biología

C. metallidurans, la bacteria que defeca oro.

Los antiguos alquimistas, trataban de hacer oro a partir de metales más baratos.
Hay una bacteria que en cierta forma lo logra, es como que excrementa oro. Se trata de la Cupriavidus metallidurans.
Como toda forma de vida, interactúa con el medio donde habita. Vive en suelos ricos en metales, lo que convierte a su entorno en hostil, y sin embargo sobrevive.
En particular, encuentra iones de oro, moléculas de oro con menos electrones que los normales. A través de una enzima, procesa ese oro y elimina pequeñas pepitas de oro sólido inerte.

Imagen de las pepitas de oro micrométricas. Pueden formar agrupaciones del tamaño de un grano de arena. Crédito: Technical University of Munich 

Básicamente, la bacteria toma un compuesto de oro soluble y los transforma en oro sólido. Si pudiéramos reproducir este comportamiento, podríamos tomar rocas con minerales pobres en oro, transformar ese oro en algo soluble y extraerlo de la roca.
Hacer eso en estos días implica el uso de Mercurio, lo que es muy contaminante.

Referencia:

Fuente:

pdp.

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El Pulpo Dumbo.

Nuestro Planeta está lleno de formas de vida.
Muchas de ellas son fantásticas. De hecho, tal vez no halla que ir a otro mundo para hallar formas de vida exóticas. Quizás nuestro Planeta tenga las formas de vida más fantásticas.
Una de ellas, muy llamativa, es el Pulpo, con sus ocho tentáculos. Otra es el Elefante con su enorme trompa y orejas.
Se imaginan una mezcla de pulpo y elefante.
Bien, algo parecido es el genus Grimpoteuthis o el Pulpo Dumbo.

Imagen del Pulpo Dumbo – Courtesy of the NOAA Office of Ocean Exploration and Researchof the NOAA Office of Ocean Exploration and Research

Fue bautizado familiarmente con ese nombre por su parecido con el personaje de Disney debido a las finas aletas en su cabeza que le ayudan a desplazarse.

Video: Dumbo Octopus: Gulf of Mexico 2014

Publicado el 9 may. 2014.

Referencia:

pdp.

 

Lateralidad en gatos domésticos.

Los Humanos podemos ser zurdos o diestros, según el lado de nuestras extremidades más hábiles o que más usemos.
A esto se lo conoce como lateralidad y no somos los únicos que mostramos esta lateralización (https://es.wikipedia.org/wiki/Lateralidad).
Se ha observado en anfibios, roedores, primates, marsupiales, ballenas y ahora en gatos.

If Your Cat Swats with Its Left Paw, It's Probably Male

Foto de Sue McDonald/ Shutterstock

Se sabe que los gatos juegan o se defienden usando sus patas delanteras tirando zarpazos. En un estudio estadístico, se observó que los gatos (machos) prefieren usar la pata izquierda mientras que las gatas suelen tener pata derecha como dominante.
Así, lo más probable es que el minino de la foto sea un machito.

Ésta es otra manera de saber a priori el sexo de un gato, además de observar sus colores (NAUKAS, 17/mar./2017, Por qué los gatos de 3 colores son gatas (casi siempre) y los gatos blancos de ojos azules son sordos (muchas veces), http://naukas.com/2017/03/17/por-que-los-gatos-de-3-colores-son-gatas-casi-siempre-y-por-que-los-gatos-blancos-de-ojos-azules-son-sordos-muchas-veces/).

Referencia:

Fuente:

pdp

El tiburón de Greonlandia es viejo pero no tanto.

Por diciembre del 2017, se afirmó haber hallado un tiburón de 512 años de edad.
No es tan así.
En el caso de los tiburones, se estima su edad estudiando sus estructuras óseas, principalmente sus vértebras, y se conclusyó que pueden ser longevos. Sus huesos van mostrando características con el paso del tiempo, lo que permite aproximar la edad del animal.
En el presente caso particular, se trata de un tiburón de Groenlandia, un animal del Atlántico Norte, que puede medir hasta 7 mts. y pesar más de una tonelada.

Imagen de un tiburón de Groenlandia, crédito de Photoshot/Zuma

De nado lento, este animal de “blando”, sus huesos no se endurecen demasiado como mostrar indicadores de su edad. Así es como se recurre al estudio de tejido ocular.
Los ejemplares hallados eran hembras de gran porte, lo que permite suponer que se trata de ejemplares adultos maduros. Con el método del estudio del tejido ocular, se estimó que podían llegar a tener unos 512 años. Ahí nació el mal entendido.
Este método, como todo método, tiene su margen de error. En este caso, los ejemplares tendrían edades entre 300 y 400 años aproximadamente.
En el peor de los casos, tendrían algo más de 270 años de edad, lo que no es poco.

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pdp

Invasión de especies marinas asiáticas.

El plástico hace muchas cosas posibles.
De hecho, se piensa que de la misma manera que pasamos por la edad del Hierro y la del Bronce, estaríamos viviendo la del plástico.
Su durabilidad lo hace contaminante. Así es como arrojado al mar, llega a ensuciar grandes extensiones de playa; por ejemplo la paradisíaca isla Henderson (pdp, 15/mar./2017, Un paraíso ensuciado, https://paolera.wordpress.com/2017/05/15/isla-henderson-un-paraiso-ensuciado/).

Se encontró que tenemos un cierto grado de contaminación de micropartículas plásticas, las que vienen en muchos alimentos, entre ellos los de origen marino como los moluscos.

Luego del terrible Tsunami que azotó Japón en el 2011, aproximadamente un año después, en el 2012, comenzaron a aparecer en las costas del Pacífico de América del Norte, restos de objetos costeros de Japón.
Por ejemplo: restos de embarcaciones y de muelles.

Ahora se hallaron más de 200 especies de animales marinos de origen asiático en costas norteamericanas de Pacífico. ¿Cómo cruzaron el Pacífico? Bien, otra vez el plástico lo hizo posible.

These Asian amur sea stars (Asterias amurensis) were found ~5,000 miles from home on the Oregon coast. Image provided by Oregon State University

Estrellas de mar de origen asiático Asterias amurensis, halaldas en Oregon. – Imagen crédito de Oregon State University.

Es sabido que muchos linajes de plantas y animales viajaron grandes distancias en el mar sobre “balsas”de basura de origen natural o artificial. De hecho, se han formado reservas naturales con los animales y plantas llegados “balseando” en basura.
Así como el viento transporta semillas de plantas, las mareas transportan basura que sirve de transporte a pequeños animales o a sus huevos.

Japanese mussels (Mytilus galloprovincialis), barnacles (Megabalanus rosa), and sea anemones on a tsunami buoy washing ashore on Long Beach, Washington in February 2017. Image Credit: Nancy Treneman

Mejillones y anémonas asiáticas en una boya aparecida en Long Beach. Imagen crédito de Nancy Treneman.

Luego del Tsunami, las aguas se retiraron de las regiones costeras japonesas llevándose restos de objetos. Esos restos se convirtieron en los medios de transporte de animales y sus huevos hasta cruzarlos al otro lado del Pacífico.

The flow of species after the 2011 tsunami. Infographic Credit: Carla Schaffer / AAAS

Viaje de especies marinas japonesas “balseando” por las corrientes del Pacífico, crédito de Carla Schaffer / AAAS.

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pdp.

El origen de los virus biológicos.

La vida, al menos en nuestro Planeta, está relacionada a la evolución de los microbios.
Surge la pregunta ¿cómo aparecieron los distintos microbios que conocemos?
Pudieron darse en Casa, venir de afuera en cometas o meteoritos, o quizás haya dos dinastías, la local y la foránea.
En todos los casos, es muy probable que no hayan aparecido o venido tale como son ahora. Pudieron darse de otra forma y evolucionar bajo las condiciones terrestres de aquellas épocas en las formas de vida que hoy son.

Por ejemplo, nos podemos preguntar de dónde vienen los virus.

La mayoría de las formas de vida, están formadas por células. Pequeñas “bolsas” llenas de moléculas fundamentales para al vida, con varias propiedades, entre ellas, la capacidad de reproducirse.
Los virus son algo más simples. No están vivos, por eso no se los puede matar. Son cadenas de ADN encapsuladas que dentro de una célula, pueden multiplicarse y producir daños en ellas.

Los “plásmidos”, también son cadenas de ADN dentro de “bolsitas” o vesículas blandas.
También pueden replicarse dentro de una célula y colaborar con las propiedades de ella.
Así, no hay mucha diferencia con los virus.

En la Antártida, se encontró un plásmido inusual catalogado como Halorubrum lacusprofundi R1S1, (pR1SE para los amigos).

A lake in Antarctica where the R1S1 strain of Halorubrum lacusprofundi was discovered

Imagen de uno de los lagos de las islas Rauer frente a la costa de la Antártida donde se descubrió a pR1SE. Crédito de Alyce Hancock

Posee atributos en común con los virus y características propias no compartidas con éstos. Luego, es probable que los virus hayan evolucionado de este tipo de plásmidos.
O sea que los primeros virus evolucionaron de plásmidos que salieron de células donde, debido a un intercambio de genes con su anfitriona, formaron una cápsula dura de su vesícula blanda.

Siempre hubo tres ideas sobre el origen de los virus.
1ra. Que se formaron antes que las células.
2da. Que algunas células evolucionaron en formas “más simples” transformándose en virus.
3ra. Que material genético escapó “recientemente” de algunas células dando origen a los virus.
La idea de que los virus evolucionaron de plásmidos que intercambiaron genes con sus células anfitrionas refuerza la tercera teoría, y hay evidencias de que este escape se habría producido en épocas más tempranas a las pensadas.

Así, en los comienzos de la vida en la Tierra, los virus habrían “salido” de las primeras células.

 

Referencia:

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pdp.

De viejos nos volvemos centinelas.

Es un hecho que los jóvenes se duermen más tarde que los ancianos.
Los adolescentes se mantienen despiertos hasta más tarde mientras que los ancianos se van a dormir más temprano. Luego, los jóvenes se despiertan más tarde mientras que los mayores se despiertan mucho más temprano, incluso con el amanecer.
Este horario “intercalado” para dormir, puede estar relacionado con la hipótesis del centinela.
De noche, cuando dormimos, necesitamos de un centinela que vigile.
Si bien esto está muy modificado en la vida en la ciudad, es probable que heredemos la necesidad de un centinela de nuestros ancestros viviendo en tribus.

En un estudio hecho en una tribu del norte de Tanzania, se observó que al menos un adulto mayor se mantenía despierto la mayor parte de la noche o dormitaba mientras los jóvenes recuperaban energías con el sueño. Incluso algunos otros se despertaban a diferentes horas de la noche. Esto está relacionado con la hipótesis del centinela.

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Anciano centinela vigilando el fuego nocturno. Imagen cédito de Matthieu Paley/National Geographic Creative

Por otro lado, la ventaja de vivir muchos años luego de nuestra vida reproductiva, hace que sea posible cuidar de los chicos cuando sus padres van de cacería o recolección.
O sea que esto abre la hipótesis de los abuelos centinelas.

Referencia:

Fuente:

pdp.