La loca idea del inestable edificio colgante de un asteroide.

kk

Imagen crédito Cloud AO

He visto con sorpresa cómo se propagó la idea de una empresa de arquitectura de construir un edificio colgando de un asteroide.
La idea es lisa y llanamente absurda, me extraña de los arquitectos involucrados que se supone que tienen ciertas nociones de física.

Veamos:
Supongamos que hemos traído el asteroide adecuado para el trabajo, ya que no podremos colgar un edificio de una piedra. Para eso, hagamos un edificio en el espacio, o sea, una estación espacial y nos ahorramos el asteroide; lo que ya está hecho.
Se debe resolver el problema de la rotación o spín del asteroide. No sea que termine reboleando el el edificio. Ya hay un tema a resolver además de traer el asteroide, hay que cambiarle la rotación, si no detenerla. También, pensaron en ponerlo en una órbita geosincrónica para evitar el roce con la atmósfera. Buen intento, pero no; ya veremos por qué.
Si la órbita tiene cierta excentricidad, el sistema aumentará y disminuirá periódicamente su velocidad orbital, dando origen a variaciones periódicas de su posición en el cielo. Así se tendrá un analema de la torre en el cielo; de ahí su nombre (Wikipedia, https://es.wikipedia.org/wiki/Analema).

Sigamos viendo:
El hecho de edificar algo así en un asteroide le agrega masa, eso hace que aumente su peso o atracción con la tierra; luego, si no aumenta su velocidad orbital, decaerá. Así habría que ir corrigiendo la órbita a lo largo de la construcción.

Terminado el trabajo, se darán cuenta que la órbita geosincrónica existe por poco tiempo. Las perturbaciones gravitatorias se encargan de modificarla. No hay más que observar cómo se aleja la Luna por acción de las mareas gravitatorias.
Existe el efecto Yarkovsky. El asteroide se calienta de un lado (donde es de día) y se enfría del otro (donde es de noche). Esa emisión nocturna de radiación recibida hace que aumente o frene su velocidad orbital; luego, adiós sincronismo y el sistema se alejará o decaerá (Wikipedia, https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_Yarkovsky).
Si el asteroide rota y tiene una superficie más o menos compleja, con cráteres, valles, acantilados y otros accidentes como todo asteroide; ocurre el efecto YORP. Según este efecto, la radiación infrarroja, debida al calentamiento por el Sol, tiene una dirección preferencial de emisión y el asteroide adquiere, modifica o aumenta su rotación (Wikipedia, https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_YORP).
Habrá que avisar a los ocupantes del edificio que empieza el baile de la centrifugación.

Hasta acá lo relacionado con las “fuerzas del espacio”.
En la atmósfera, hay convecciones, movimientos de masas de aire. Eso hará que el edificio sufra empujones en varias direcciones, lo que terminará modificando la órbita del sistema entero.

O sea que, el principal problema de este proyecto es la estabilidad. Imagínense el sistema propulsor para corregir estas inestabilidades. Ni hablar de los impactos de las cosas que andan por allá afuera.

Fuentes:

pdp.

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