Berrinches estelares.

Las estrellas cuando nacen, hacen verdaderos berrinches.
Recordemos que nacen del colapso de una nube de gas y polvo; la cual está fría y tranquila, sin mayores corrientes de materia. Al comenzar a brillar, generan sus primeras versiones de vientos estelares; un flujo de energía y partículas que interactúa con el material en acreción que aún las rodea. Así, también nace y se acentúa su campo magnético, el que también afecta el entorno del naciente astro.
Luego, cuando la radiación es más intensa y casi llegando al final de su nacimiento, ese viento estelar aleja el material que pueda quedar cerca de ella, como si se limpiara, impidiendo más acreción. Por este motivo es que se piensa que no se formarían estrellas muy masivas si no es por la fusión de dos estrellas durante su formación.

Mientras todo esto sucede, aparecen chorros de materia ionizada. Es material formado por átomos partidos en sus partículas componentes, originado por el calor propio de la estrella en formación. O sea, jets de materia de origen térmico o termales.
Estos chorros se originan en las vecindades de estrella naciente, a algunos cientos de Unidades Astronómicas (UA) de la estrella (UA distancia entre la Tierra y el Sol = 150 000 000 Kms.).
Los jets nacerían como resultado de la saturación de la capacidad de absorber materia y energía a través de la superficie, de la misma manera que se originan los jets de los agujeros negros (superación de límite de Eddington).

Un ejemplo de esto, es lo que sucede en la nube caliente molecular catalogada como G023.01-00.41, una activa región de formación estelar.
A unos 15000 años luz de nosotros, esta región es muy luminosa, con un brillo total de casi 40 mil veces la luminosidad del Sol.
Cerca de su centro (geométrico), se detectó una fuente compacta de energía en ondas de radio (largas longitudes de onda detectables en Radio-Astronomía), tratándose de una jóven estrella (de tipo O) aún envuelta en materia.
De sus vecindades, dentro de las 100 UA, nacen chorros de materia. A manera de escala, tengamos en cuenta que Plutón está a unas 40 UA del Sol.
Estos chorros llegan a poco más de 100 mil UA de su origen, algo así como la distancia aproximada del Sol a la Nube de Oort.

jetnaciente

Gráfico publicado en el trabajo de A. Sanna et al.

En el gráfico publicado en el trabajo de Sanna et al., a aprecian los contornos de energía que denotan la morfología de la nube. El cono del jet (señalado en color gris) es de unos 22º de abertura y su eje, casi coplanar con el cielo, forma un ángulo de casi 58º con la dirección Norte-Sur. La estrella amarilla señala la posición aproximada de la joven estrella dentro de la nube y las flechas negras señalan la dirección de movimiento del materia dentro de la misma.

Fuente:

pdp.

 

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