Archivo mensual: julio 2016

La solitaria UGC 4879.

enanaAislada

Imagen publicada en el trabajo de Jacobs et al.

Esta es UGC 4879, una galaxia enana irregular, un enjambre de estrellas y gas.
Las galaxias se reúnen en grupos, la nuestra vive en el que se conoce como Grupo Local.
UGC 4879, está a unos 3 millones de años luz de nosotros, eso es afuera del Grupo Local, y por lo tanto aislada. Vaga sola por el Universo desde su formación. Es una galaxia prístina, es lo que se obtiene cuando se permite que una galaxia se forme y no interactúe con otros sistemas.
Tiene estrellas rojas, evolucionadas de la época en que se formó la galaxia. Como siempre se mantuvo aislada, nada generó otros brotes de nacimientos estelares luego de su formación hace unos 9 mil millones de años.

Si se observa con atención, una parte de UGC 4879 (la de arriba en la imagen) está aplanada comparándola con la otra (la de abajo).
Parece que después de todo, tuvo una interacción . Algo la acható en esa parte. En esa misma región, hay estrellas jóvenes azules. Es muy probable que esta galaxia se haya encontrado con gas primordial. Una masa de gas obscuro que se encuentra entre las galaxias. En ese encuentro, entre 500 millones y 1000 millones de años atrás, absorbió material para generar estrellas jóvenes, las que contrastan con las primordiales de la formación de la galaxia.

Referencia:

Fuente:

pdp.

 

Los relámpagos en exoplanetas serían comunes.

Nosotros estamos en el mismo Universo que los otros sistema planetarios, por lo que estamos sometidos a las mismas leyes que el resto.
Nuestro Sistema se formó bajo las mismas reglas evolutivas que los otros, por lo que nada sugiere grandes diferencias en sus características con las nuestras.
No sería extraña la existencia de exolunas en aquellos exoplanetas.
Se han detectado exoplanetas rocosos y gigantes jovianos muchos de ellos calientes.
En nuestro Sistema, tanto unos como otros muestran relámpagos. En ambos tipos de planetas, esos relámpagos son grandes descargas eléctricas relacionadas con convecciones de gases en la atmósfera. La actividad eléctrica ioniza (rompe) átomos y este proceso colabora con la formación de moléculas que pueden ser importantes para la aparición de vida.
En el caso de los rocosos, se agrega la actividad volcánica, la que también genera descargas eléctricas.

Eyjafjallajökull

Relámpagos en erupción volcánica en Islandia en 2010. Foto crédito de Arctic Images/Getty.

Esta actividad podría ser observada en el breve momento del tránsito del exoplaneta delante de su estrella. Los relámpagos se detectarían como variaciones en el perfil de luz de la estrella durante el tránsito del planeta. Por un lado, es muy importante la sensibilidad del instrumento. Por otro, los relámpagos deberían darse en el breve lapso que dura el tránsito.
En algunos casos, los modelos sugieren gran cantidad de este tipo de descargas eléctricas como para que puedan darse en ese momento de la observación.
Recordemos que los relámpagos fueron detectados en las enanas marrones, por lo que no serían raros en gigantes jovianos calientes.
Los candidatos a presentar esta actividad son: el joviano caliente HD 189733b, el mini neptuniano Kepler 11-c y la súper Tierra 55 Cnc e.

Referencias:

Fuente:

pdp.

Se buscan esferas Dyson, no importa su estado

La idea de que una civilización extraterrestre tenga la tecnología para aprovechar completamente la energía de su estrella está teniendo repercusiones.
Hace un tiempo, el perfil de comportamiento de brillo de una estrella, llevó a pensar en la construcción de una esfera Dyson por parte de alienígenas. Esa esfera recolectaría la energía de toda la estrella. La falta de energía infrarroja debido al calentamiento de esa estructura y otras cuestiones, derrumbaron la idea.

Se piensa en que algunas civilizaciones podrían cubrir toda su galaxia con una esfera Dyson galácticamente grande para aprovechar esa energía.
En ese aspecto, un grupo de científicos comenzó a buscar objetos de aspecto estelar que hayan desaparecido o desvanecido en diferentes épocas. De hallarlo, se podría estar ante una detección de un caso de esfera Dyson.
Aparentemente habrían hallado un objeto que se desvaneció de una época a la actual.

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Imagen publicada en el trabajo de Beatriz Villarroel et al.

No voy a negar esa posibilidad, para mí remotísima; pero si voy a recordar que hay muchas razones astrofísicas por las que un objeto puede disminuir mucho su brillo al punto de aparentemente desvanecerse.
El núcleo activo de una galaxia lejana, puede disminuir bruscamente su intensidad en cuestión de años. Una estrella puede mostrar variaciones de brillo sin previo aviso.
En el caso de la imagen que se muestra, se observa en la fila de abajo las ampliaciones de las imágenes de la fila superior. Se aprecia el desvanecimiento de un objeto brillante en la imagen de la derecha.
Aparentemente las imágenes no tienen la misma fuente y en particular la inferior de la izquierda tiene menos resolución que la otra. Eso puede generar la ilusión de que algo desapareció.

Referencia:

Fuente:

  • Our Sky now and then – searches for lost stars and impossible effects as probes of advanced extra-terrestrial civilisations, Beatriz Villarroel et al., 29/jun./2016.
    http://arxiv.org/pdf/1606.08992v1.pdf

pdp.

El horizonte, ¿dónde está?

Este es otro ejemplo de cálculo interesante y sencillo para los amantes de la matemática (sí, la matemática es linda).
El cálculo de la distancia a nuestro horizonte lo encontré en una página cuyo enlace lo agrego al final de esta nota como fuente de la misma.

horizonte

La distancia a nuestro horizonte es la longitud del segmento que va desde nuestros ojos al punto donde nuestra visión es tangente a la superficie de la Tierra. Eso depende de nuestra altura, o altura de los ojos, sobre la superficie terrestre y el radio de la Tierra obviamente supuesta esférica para simplificar el cálculo. Adoptemos un radio terrestre de 6400Km., y que nuestros ojos están a 1,7m. de altura. La idea es hallar las coordenadas cartesianas del punto de tangencia de nuestra visual, es decir la abscisa (X) y la ordenada (Y) de ese punto. Si nos paramos en el polo (como en cualquier parte total tomamos la Tierra esférica) nuestras coordenadas cartesianas serán: abscisa nula y ordenada igual al radio terrestre más la altura de nuestros ojos.
Calculando la abscisa del punto de tangencia, podemos hallar su ordenada a través de la ecuación de la circunferencia, ya que este problema se resuelve en sólo dos dimensiones.
Luego de los cálculos que pueden seguirse en el artículo fuente de éste, se encuentra que la abscisa del punto de tangencia es 4,52Km.. Cómo nuestra altura o la de nuestros ojos es muy pequeña frente al radio terrestre, la abscisa del punto de tangencia es casi igual a la distancia a ese punto y por lo tanto al horizonte.

Si nos ponemos estrictos y decidimos calcular esa distancia, lo podemos hacer como la raíz cuadrada de la suma entre el cuadrado de la diferencia entre las ordenadas y el cuadrado de la diferencia de las abscisas entre nuestros ojos y el punto de tangencia.
Bien; luego de hacer las cuentas (y debido a que somos pequeños frente al radio terrestre), veremos que la ordenada del punto de tangencia es casi la misma que la de nuestros ojos. Luego, el cuadrado de la diferencia entre ellas es muy pequeño. Nuestra abscisa es nula (ver ilustración) por lo que la diferencia de las abscisas es igual a la del punto de tangencia, así es como el cuadrado de la diferencia de abscisas es el cuadrado de la abscisa del punto de tangencia. Entonces la suma de esos cuadrados es casi el cuadrado de la abscisa del punto de tangencia. Finalmente, la raíz cuadrada de esa suma será casi igual a la abscisa del punto de tangencia.

O sea que la distancia al horizonte es de… 4,5Km., poco más o menos.
Es más cerca de lo pensado (al menos por mí).

Detalle:
El monte Olimpo en Marte, tiene una altura de unos 22,5Km y el radio de su base, considerada circular, es de 300Km.. Si en este caso hacemos un cálculo similar, notaremos que un observador en la cima del monte Olimpo marciano, tendría un horizonte dentro de la base del volcán; o sea que el volcán ocuparía todo su horizonte y no vería en suelo marciano a lo lejos.

Referencia:

Fuente: