Las Auroras en otros planetas.

Imagen de Aurora Austral observada desde un satélite, crédito NASA.

Las Auroras polares [1], son luminiscencias observadas en ambos polos de nuestro Planeta. Se producen por la interacción del viento solar con nuestro campo magnético.
El Sol, insufla al espacio un flujo de partículas cargadas. Esas partículas interaccionan con el campo magnético de la Tierra y se dirigen a los polos magnéticos. Como esos polos están cerca de los geográficos, allí interaccionan con los átomos de la atmósfera y se producen excitaciones y des-excitaciones que generan energía en luz visible. Siempre que haya un campo magnético con el que puedan interactuar las partículas del viento solar, habrá Auroras cuyo aspecto, intensidad y color, dependerán de la intensidad de la interacción y de los elementos presentes en la atmósfera. Así en Casa las Auroras son en luz visible amarillas y verdes.

Mercurio tiene un campo magnético, pero su proximidad al Sol, hace que su atmósfera haya sido “volada” por el viento solar. La energía que recibieron los átomos de la antigua atmósfera de Mercurio, les alcanzó para escapar de la pobre gravedad del Planeta. Así entonces, no presenta Auroras.

Venus tiene un pobre campo magnético, pero una densa atmósfera. Tiene una gran ionósfera, una región atmosférica rica en partículas cargadas que inducen un campo magnético. Ese campo alcanza para interactuar con el viento solar y generar sutiles aurora venusinas.

Marte no tiene un campo magnético global. Sólo presenta pequeños campos aislados, como “hongos” que son restos de un campo global ya desaparecido. Pese a eso, esos campitos le sirven al viento solar para interactuar y chocar con la pobre atmósfera marciana y generara sutiles Auroras.

Los gigantes gaseosos, presentan campos magnéticos globales y densas atmósferas capaces de generar Auroras, las que, en estos casos, son ultravioletas e infrarrojas.

Auroras “rosadas – púrpuras” observadas en Saturno, crédito de NASA/ESA/Hubble.

El dato curioso lo aporta Júpiter. Sus satélites naturales tales como Ganímedes e Io, tienen actividad volcánica. Debido a esa actividad, arrojan al espacio partículas cargadas que interactúan con el campo magnético del Planeta colaborando con el viento solar en lan generación de las Auroras del Planeta.
Estas lunas jovianas, están conectadas magnéticamente a Júpiter. El campo magnético del Planeta las engloba de tal manera que, los iones de sulfuros que estas lunas arrojan al espacio en su actividad volcánica, viajan por el campo magnético joviano e impactan en la atmósfera del Planeta.

Imagen de la Aurora polar joviana. Las flechas señalan las componentes debidas a la interacción comn Ganímedes e Io. Crédito ESA/NASA Hubble.

Bajo estas condiciones, no sería extraño la existencia de exo-auroras en planetas de otros sistemas planetarios.

Referencia:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Aurora_polar

Fuente:

pdp.

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